HERMANO
Leonardo Rincón, MCIMA
Disonantes
ante la
Norma Litúrgica
¿Qué es
una disonancia?
Una disonancia es un término utilizado en música
para describir un intervalo, acorde o combinación
de sonidos que genera
una sensación de tensión
o conflicto auditivo.
En contraste
con la consonancia,
que se percibe como estable
y armoniosa, la disonancia causa cierto grado
de incomodidad
o disrupción en el oído.
¿Cómo podríamos definir la frase «Disonantes
ante la norma litúrgica»?
Puede conceptualizarse
como una descripción de un grupo o individuo que muestra discrepancias o diferencias
en relación con las prácticas
y normas establecidas
por la liturgia.
Estos disonantes pueden tener opiniones, actitudes o acciones
que contradicen o se desvían
de lo que se considera apropiado
o aceptable dentro del contexto litúrgico. Esta discrepancia puede referirse a aspectos musicales, rituales, estéticos u otros elementos relacionados con la liturgia
que causa cierto grado
de incomodidad
o disrupción en la Iglesia.
1, Se ha ido extinguiendo
la Música Gregoriana.
VATICANO II.
SACROSANTUM CONCILIUM
116. La Iglesia reconoce
el canto gregoriano como el propio
de la liturgia romana;
en igualdad de circunstancias, por tanto,
hay que darle el primer lugar
en las acciones litúrgicas.
Pío XII. MUSICAE SACRAE
13. (…) Conservar cuidadosamente
este precioso tesoro del sagrado
canto gregoriano y lograr
que el pueblo cristiano lo viva intensamente es deber de aquellos en cuyas manos
puso Cristo nuestro Señor
las riquezas de su Iglesia,
para su custodia y distribución. (…)
INSTRUCCIÓN GENERAL
DEL MISAL ROMANO.
41. (…) Como cada día es más frecuente
que se reúnan fieles de diversas naciones, conviene que esos mismos fieles sepan cantar juntos en lengua latina, por lo menos
algunas partes del Ordinario de la Misa, especialmente el símbolo de la fe
y la Oración del Señor,
usando las melodías más fáciles.
2, Se ha olvidado la importancia capital que tiene el servicio musical como “ministerio”,
cómo “sector vital de la Liturgia”.
VATICANO II. SACROSANTUM CONCILIUM
112. «En efecto,
el canto sagrado ha sido ensalzado
tanto por la Sagrada Escritura, como
por los Santos Padres, los Romanos Pontífices, los cuales, en los últimos tiempos,
empezando por San Pío X, han expuesto
con mayor precisión la función ministerial
de la música sacra en el servicio divino.»
Pío XII. MUSICAE SACRAE
8. (…) Porque la dignidad de la música sagrada
y su altísima finalidad están en que
con sus hermosas modulaciones
y con su magnificencia embellece y adorna
las voces del sacerdote que ofrece, o del pueblo cristiano que alaba al Altísimo; y eleva a Dios
los espíritus de los asistentes como por una fuerza y virtud innata y hace más vivas
y fervorosas las preces litúrgicas
de la comunidad cristiana, para que pueda
con más intensidad y eficacia alzar sus súplicas
y alabanzas a Dios trino y uno.
Gracias a la música sagrada se acrece
el honor que la Iglesia, unida con Cristo,
su Cabeza, tributa a Dios; se aumenta también
el fruto que los fieles sacan de la sagrada liturgia movidos por la música religiosa,
fruto que se manifiesta en su vida
y costumbres dignas de un cristiano,
como lo enseña la experiencia de todos los días
y se halla confirmado
por el frecuente testimonio de escritores,
tanto antiguos como modernos, de la literatura.
San Agustín, hablando de los cantos ejecutados con voz clara y modulada, dice:
«Juzgo que aun las palabras
de la Sagrada Escritura más religiosa y
frecuentemente excitan nuestras mentes
a piedad y devoción, cuando se cantan
con aquella destreza y suavidad,
que si no se cantaran, cuando todos y cada uno
de los afectos de nuestra alma
tienen respectivamente su correspondencia
en los tonos y en el canto que los suscitan
y despiertan por una relación
tan oculta como íntima»
QUIRÓGRAFO DEL SUMO PONTÍFICE
JUAN PABLO II EN EL CENTENARIO DEL MOTU PROPRIO "TRA LE SOLLECITUDINI"
1. Impulsado por el vivo deseo de "mantener
y procurar el decoro de la casa de Dios",
mi predecesor san Pío X publicó, hace cien años, el motu proprio Tra le sollecitudini, que tenía como objeto la renovación de la música sagrada en las funciones del culto. Con él quiso dar
a la Iglesia indicaciones concretas en ese
sector vital de la liturgia, presentándolas "como código jurídico de la música sagrada"
SAGRADA CONGREGACION DE RITOS. MUSICAM SACRAM
19. El coro —o "Capilla musical",
o "Schola Cantorum"—
merece una atención especial
por el ministerio litúrgico
que desempeña.
Su función, según las normas del Concilio relativas a la renovación litúrgica,
ha alcanzado una importancia
y un peso mayor.
3, Muchos de nuestros cantos no son acordes al espíritu de la liturgia y otros no favorecen la participación activa de los fieles.
INSTRUCCIÓN GENERAL
DEL MISAL ROMANO
97. No rehúsen los fieles servir con gozo
al pueblo de Dios cuantas veces se les pida que desempeñen algún determinado ministerio
u oficio en la celebración.
312. Los cantores, teniendo en cuenta
la disposición de cada iglesia, colóquense
de tal manera que aparezca claramente
su naturaleza, es decir, que ellos hacen parte
de la comunidad congregada y que desempeñan un oficio peculiar; donde se haga más fácil
el desempeño de su oficio y a cada uno
de los cantores se les permita cómodamente la plena participación sacramental en la Misa.
VATICANO II. SACROSANTUM CONCILIUM
121b. «Los textos destinados al canto sagrado deben estar de acuerdo
con la doctrina católica; más aún:
deben tomarse principalmente
de la Sagrada Escritura
y de las fuentes litúrgicas.
VATICANO II. SACROSANTUM CONCILIUM
14. La santa madre Iglesia desea ardientemente que se lleve a todos los fieles
a aquella participación plena, consciente
y activa en las celebraciones litúrgicas
que exige la naturaleza de la Liturgia misma
y a la cual tiene derecho y obligación,
en virtud del bautismo, el pueblo cristiano, "linaje escogido sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido" (1 Pe., 2,9; cf. 2,4-5).
Al reformar y fomentar la sagrada Liturgia
hay que tener muy en cuenta esta plena
y activa participación de todo el pueblo, porque es la fuente primaria y necesaria
de donde han de beber los fieles el espíritu verdaderamente cristiano, y por lo mismo,
los pastores de almas deben aspirar a ella
con diligencia en toda su actuación pastoral, por medio de una educación adecuada.
QUIRÓGRAFO DEL SUMO PONTÍFICE
JUAN PABLO II EN EL CENTENARIO DEL MOTU PROPRIO "TRA LE SOLLECITUDINI"
5. Otro principio enunciado por san Pío X
en el motu proprio Tra le sollecitudini,
principio por lo demás íntimamente relacionado con el anterior, es el de la bondad de las formas. No puede haber música destinada
a la celebración de los ritos sagrados
que no sea antes "arte verdadero", capaz
de tener la eficacia "que se propone la Iglesia
al admitir en su liturgia el arte de los sonidos"
Y, sin embargo, esa cualidad por sí sola no basta, pues la música litúrgica debe responder
a sus requisitos específicos: la plena adhesión
a los textos que presenta, la consonancia
con el tiempo y el momento litúrgico al
que está destinada, y la adecuada correspondencia a los gestos que el rito propone.
En efecto, los diversos momentos litúrgicos
exigen una expresión musical propia,
siempre idónea para expresar la naturaleza propia de un rito determinado, ya proclamando
las maravillas de Dios, ya manifestando sentimientos de alabanza, de súplica o incluso
de tristeza por la experiencia del dolor humano, pero una experiencia que la fe abre a la perspectiva de la esperanza cristiana.
SAGRADA CONGREGACION DE RITOS. MUSICAM SACRAM
15. Los fieles cumplen su función litúrgica mediante la participación plena,
consciente y activa que requiere la naturaleza de la misma liturgia; esta participación
es un derecho y una obligación para el
pueblo cristiano, en virtud de su baustismo. Esta participación:
a) Debe ser, ante todo, interior, es decir,
que por medio de ella los fieles se unen
en espíritu a lo que pronuncian o escuchan,
y cooperan a la divina gracia.
b) Pero la participación debe ser también exterior, es decir, que la participación interior se exprese por medio de los gestos
y las actitudes corporales, por medio
de las aclamaciones, las respuestas y el canto.
Se debe educar también a los fieles
a unirse interiormente a lo que cantan
los ministros o el coro, para que eleven
su espíritu a Dios al escucharles.
4, Falta inculturar nuestra música autóctona en la liturgia.
INSTRUCCIÓN GENERAL
DEL MISAL ROMANO
40. Téngase, por consiguiente, en gran estima
el uso del canto en la celebración
de la Misa, atendiendo a la índole
de cada pueblo y a las posibilidades
de cada asamblea litúrgica. Aunque no sea siempre necesario, como por ejemplo en las Misas fériales, cantar todos los textos que de por sí se destinan a ser cantados,
hay que cuidar absolutamente que no falte
el canto de los ministros y del pueblo
en las celebraciones que se llevan a cabo
los domingos y fiestas de precepto.
Sin embargo, al determinar las partes
que en efecto se van a cantar,
prefiéranse aquellas
que son más importantes,
y en especial, aquellas en las cuales
el pueblo responde al canto del sacerdote,
del diácono o del lector, y aquellas en las que
el sacerdote y el pueblo cantan al unísono.
VATICANO II. SACROSANTUM CONCILIUM
119. Como en ciertas regiones, principalmente en las misiones, hay pueblos con tradición musical propia que tiene mucha importancia en su vida religiosa y social,
dese a este música la debida estima
y el lugar correspondiente no sólo al formar
su sentido religioso, sino también
al acomodar el culto a su idiosincrasia,
a tenor de los artículos 39 y 40.
5, Hace falta formación.
VATICANO II. SACROSANTUM CONCILIUM
115. Dese mucha importancia
a la enseñanza y a la práctica musical
en los seminarios, en los noviciados de religiosos de ambos sexos y en las casas
de estudios, así como también en los demás institutos y escuelas católicas;
para que se pueda impartir esta enseñanza, fórmense con esmero
profesores encargados de la música sacra.
Se recomienda, además, que,
según las circunstancias,
se erijan institutos superiores de música sacra.
Dese también una genuina
educación litúrgica a los compositores
y cantores, en particular a los niños.
121. Los compositores verdaderamente cristianos deben sentirse llamados a cultivar la música sacra y a acrecentar su tesoro.
Compongan obras que presenten las características de verdadera música sacra y que no sólo puedan ser cantadas por las mayores "Scholae cantorum", sino que también estén al alcance de los coros más modestos y fomenten la participación activa de toda la asamblea de los fieles.
Los textos destinados al canto sagrado deben estar de acuerdo
con la doctrina católica; más aún:
deben tomarse principalmente de la Sagrada Escritura y de las fuentes litúrgicas.
S. C. CULTO DIVINO, INSTRUCCIÓN. «VARIETATES LEGITIMAE»,
SOBRE LA LITURGIA ROMANA
Y LA INCULTURACIÓN
Se ha de tener en cuenta que un texto cantado se memoriza mejor que un texto leído,
lo que exige mayor esmero en cuidar
la inspiración bíblica y litúrgica,
y también la calidad literaria
de los textos de los cantos.
En el culto divino se podrán admitir
las formas musicales, las melodías
y los instrumentos de música
«siempre que sean aptos o puedan adaptarse al uso sagrado,
convengan a la dignidad
del templo y contribuyan realmente
a la edificación de los fieles»
QUIRÓGRAFO DEL SUMO PONTÍFICE
JUAN PABLO II EN EL CENTENARIO DEL MOTU PROPRIO "TRA LE SOLLECITUDINI"
8. (…) Así pues, el aspecto musical de las celebraciones litúrgicas no puede dejarse
ni a la improvisación ni al arbitrio de las personas, sino que debe encomendarse
a una dirección bien concertada,
respetando las normas y las competencias, como fruto significativo
de una adecuada formación litúrgica.
SAGRADA CONGREGACION DE RITOS. MUSICAM SACRAM
24. Además de la formación musical,
se dará también a los miembros del coro
una formación litúrgica y espiritual adaptada de manera que, al desempeñar perfectamente su función litúrgica,
no aporten solamente más belleza a la Acción Sagrada y un excelente ejemplo
a los fieles, sino que adquieran ellos mismos un verdadero fruto espiritual.
6, Hace falta
testimonio de vida-coherencia.
VATICANO II. SACROSANTUM CONCILIUM
11. Mas, para asegurar esta plena eficacia
es necesario que los fieles se acerquen a la sagrada Liturgia con recta disposición de ánimo, pongan su alma en consonancia con su voz y colaboren con la gracia divina, para no recibirla en vano. Por esta razón, los pastores de almas deben vigilar para que en la acción litúrgica no sólo se observen las leyes relativas
a la celebración válida y lícita, sino también para que los fieles participen en ella
consciente, activa y fructuosamente.
Pío XII. MUSICAE SACRAE
11. Al poner de relieve el valor múltiple de la música y su eficacia en el aspecto del apostolado, hemos querido expresar algo que será, sin duda, de mucho gozo y consuelo para todos cuantos en una o en otra forma se consagran a cultivarla y promoverla. Porque todos los que, según su talento artístico, componen, o dirigen, o ejecutan oralmente o con instrumentos músicos,
realizan, sin duda alguna, un verdadero
y genuino apostolado, de muy diversas formas,
y son acreedores a los premios y honores
de apóstoles, que abundantemente dará
a cada uno Cristo nuestro Señor por el fiel cumplimiento de su oficio. Tengan, pues,
en gran estima esta su profesión, por la que
no solamente son artistas y maestros de arte, sino servidores de Cristo nuestro Señor
y colaboradores suyos en el apostolado;
y acuérdense de manifestar también
en su vida y en sus costumbres
la alta dignidad de este su oficio.
7, Inclinaciones privadas.
INSTRUCCIÓN GENERAL
DEL MISAL ROMANO.
42. Los gestos y posturas corporales,
tanto del sacerdote, del diácono
y de los ministros, como del pueblo,
deben tender a que toda la celebración resplandezca por el noble decoro
y por la sencillez, a que se comprenda
el significado verdadero y pleno
de cada una de sus diversas partes
y a que se favorezca la participación de todos.
Así, pues, se tendrá
que prestar atención a aquellas cosas
que se establecen por esta Instrucción general
y por la praxis tradicional del Rito romano,
y a aquellas que contribuyan al bien común espiritual del pueblo de Dios,
más que al deseo
o a las inclinaciones privadas.
FRANCISCO,
DISCURSO A LOS PARTICIPANTES EN LA ASAMBLEA PLENARIA DE LA CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS 14.II.2019
La liturgia “es la epifanía de la comunión eclesial. Por lo tanto, en las oraciones y en los gestos resuena el “nosotros” y no el “yo”;
la comunidad real, no el sujeto ideal.
Cuando se añoran con nostalgia tendencias
del pasado o se quieren imponer otras nuevas, existe el riesgo de anteponer la parte al todo,
el “yo” al Pueblo de Dios, lo abstracto
a lo concreto, la ideología a la comunión y,
en el fondo, lo mundano a lo espiritual. (…).
Hablar de formación litúrgica
del Pueblo de Dios significa, ante todo,
tomar conciencia del papel insustituible
que desempeña la liturgia en la Iglesia
y para la Iglesia. Y luego, ayudar concretamente al Pueblo de Dios a interiorizar mejor
la oración de la Iglesia, a amarla
como una experiencia de encuentro con el Señor y con los hermanos y, a la luz de esto,
a redescubrir su contenido y observar sus ritos”.
8, Se ignora el silencio.
INSTRUCCIÓN GENERAL
DEL MISAL ROMANO.
Debe guardarse también, en el momento
en que corresponde, como parte de la celebración, un sagrado silencio.
Sin embargo, su naturaleza depende del momento en que se observa en cada celebración. Pues en el acto penitencial
y después de la invitación a orar, cada uno
se recoge en sí mismo; pero terminada
la lectura o la homilía, todos meditan brevemente lo que escucharon; y después de la Comunión, alaban a Dios en su corazón y oran.
SAGRADA CONGREGACION DE RITOS. MUSICAM SACRAM
14. El sacerdote preside la asamblea,
haciendo las veces de Cristo.
Las oraciones que él canta
o pronuncia en voz alta, puesto que son dichas en nombre de todo el pueblo santo
y de todos los asistentes, deben ser religiosamente escuchadas por todos.
17. Se observará también, en su momento,
un silencio sagrado (IGMR 30). Por medio
de este silencio los fieles no se ven reducidos
a asistir a la acción litúrgica
como espectadores mudos y extraños,
sino que son asociados más íntimamente
al misterio que se celebra, gracias a aquella disposición interior que nace
de la palabra de Dios escuchada, de los cantos
y de las oraciones que se pronuncian
y de la unión espiritual con el celebrante
en las partes que dice él mismo.
32. La naturaleza de las partes “presidenciales” exige que se pronuncien
con voz clara y alta, y que todos las escuchen con atención. Por consiguiente,
mientras el sacerdote las dice,
no se tengan cantos ni oraciones
y callen el órgano
y otros instrumentos musicales.
78. En este momento comienza el centro
y la cumbre de toda la celebración, esto es,
la Plegaria Eucarística, que ciertamente
es una oración de acción de gracias
y de santificación.
El sacerdote invita al pueblo
a elevar los corazones hacia el Señor,
en oración y en acción de gracias,
y lo asocia a sí mismo en la oración que él dirige en nombre de toda la comunidad
a Dios Padre, por Jesucristo,
en el Espíritu Santo.
El sentido de esta oración es que toda
la asamblea de los fieles se una con Cristo
en la confesión de las maravillas de Dios
y en la ofrenda del sacrificio.
La Plegaria Eucarística exige
que todos la escuchen
con reverencia y con silencio.
SAGRADA CONGREGACION DE RITOS. MUSICAM SACRAM
64. El empleo de instrumentos en el acompañamiento de los cantos puede ser bueno para sostener las voces, facilitar la participación y hacer más profunda la unidad de una asamblea. Pero el sonido de los instrumentos jamás debe cubrir las voces sin dificultar
la comprensión del texto. Todo instrumento debe callar cuando el sacerdote o un ministro pronuncian en alta voz un texto que les corresponda por su función propia.
9, Sincretismo musical.
S. C. CULTO DIVINO, INSTRUCCIÓN. «VARIETATES LEGITIMAE»,
SOBRE LA LITURGIA ROMANA
Y LA INCULTURACIÓN
47. Dado que la liturgia es una expresión
de la fe y de la vida cristiana, hay que vigilar que su inculturación no esté marcada,
ni siquiera en apariencia, por el sincretismo religioso. Ello podría suceder si los lugares, los objetos del culto, los vestidos litúrgicos,
los gestos y las actitudes dan a entender que,
en las celebraciones cristianas,
ciertos ritos conservan el mismo significado
que antes de la evangelización.
Aún sería peor el sincretismo religioso
si se pretendiera reemplazar las lecturas
y cantos bíblicos (cf. n. 23) o las oraciones por textos tomados de otras religiones aun teniendo éstos un valor religioso y moral innegables.
QUIRÓGRAFO DEL SUMO PONTÍFICE
JUAN PABLO II EN EL CENTENARIO DEL MOTU PROPRIO "TRA LE SOLLECITUDINI"
4. De acuerdo con las enseñanzas de san Pío X
y del concilio Vaticano II, es preciso ante todo subrayar que la música destinada a los ritos sagrados debe tener como punto de referencia
la santidad: de hecho, "la música sagrada será tanto más santa
cuanto más estrechamente
esté vinculada a la acción litúrgica".
Precisamente por eso, "no todo lo que está fuera del templo (profanum)
es apto indistintamente para franquear sus umbrales", afirmaba sabiamente mi venerado predecesor Pablo VI,
comentando un decreto del concilio de Trento,
y precisaba que "si la música
—instrumental o vocal— no posee
al mismo tiempo el sentido de la oración,
de la dignidad y de la belleza,
se impide a sí misma
la entrada en la esfera de lo sagrado
y de lo religioso".
Por otra parte, hoy la misma categoría de
"música sagrada" ha ampliado hasta tal punto
su significado, que incluye repertorios
que no pueden entrar en la celebración
sin violar el espíritu
y las normas de la liturgia misma.
Pío XII. MUSICAE SACRAE
13. La música debe ser santa.
Que nada admita —ni permita ni insinúe
en las melodías con que es presentada—
que sepa a profano. (…)
En efecto, por la íntima conexión entre las palabras del texto sagrado y sus correspondientes melodías, este canto sagrado no tan sólo se ajusta perfectísimamente a aquellas, sino que interpreta también su fuerza y eficacia
a la par que destila dulce suavidad
en el espíritu de los oyentes,
lográndolo por "medios musicales" ciertamente llanos y sencillos, mas de inspiración artística tan santa y tan sublime que en todos excita sincera admiración; y constituye, además,
una fuente inagotable de donde artistas
y compositores de música sagrada
sacan luego nuevas armonías.
SAGRADA CONGREGACION DE RITOS. MUSICAM SACRAM
4. Es de esperar que pastores, músicos y fieles acojan con buen espíritu estas normas
y las lleven a la práctica, y de esta manera, todos a una, se esfuercen por conseguir
el verdadero fin de la Música Sagrada,
"que es la gloria de Dios y la santificación de los fieles".
a) Se entiende por Música Sagrada aquella
que creada para la celebración del culto divino posee las cualidades de santidad y de perfección de formas. (Cf. San Pío X, Motu Proprio. Trae le sollecitudini, núm. 2.) b)
b) Con el nombre de Música Sagrada se designan aquí: el canto gregoriano,
la polifonía sagrada antigua y moderna
en sus distintos géneros, la música sagrada para órgano y para otros instrumentos admitidos, y el canto sagrado popular, litúrgico y religioso.
10, Adecuada selección
de músicos y cantores.
SAGRADA CONGREGACION DE RITOS. MUSICAM SACRAM
8. Siempre que pueda hacerse una selección
de personas para la acción litúrgica
que se celebra con canto, conviene
dar preferencia a aquellas que son más competentes musicalmente, sobre todo
si se trata de acciones litúrgicas más solemnes o de aquellas que exigen un canto más difícil
o se transmiten por radio o televisión. (Instrucción, 3 de septiembre de 1958, núm. 95.)
Si no se puede hacer esta selección,
y el sacerdote o ministro no tiene voz
para cantar bien, puede recitar sin canto,
pero con voz alta y clara alguna que otra parte más difícil de las que le corresponden a él.
Pero no se haga esto sólo por comodidad
del sacerdote o del ministro.
11, Se cambia el texto
de los cantos del ordinario
REDEMPTIONIS SACRAMENTUM
59. Cese la práctica reprobable de
que sacerdotes, o diáconos, o bien fieles laicos, cambian y varían a su propio arbitrio,
aquí o allí, los textos de la sagrada Liturgia que ellos pronuncian. Cuando hacen esto, convierten en inestable la celebración
de la sagrada Liturgia y no raramente
adulteran el sentido auténtico
de la Liturgia.
12, No hay una efectiva preparación de la Liturgia
en general
INSTRUCCIÓN GENERAL
DEL MISAL ROMANO.
111. La efectiva preparación de cada celebración litúrgica hágase con ánimo
concorde y diligente, según el Misal
y los otros libros litúrgicos, entre todos aquellos a quienes les atañe, sea en lo relativo al rito,
sea en lo relativo a la pastoral y a la música, bajo la dirección del rector de la iglesia,
y oídos también los fieles en lo que a ellos directamente se refiere. De todas maneras,
el sacerdote que preside la celebración siempre tiene el derecho de disponer aquellas cosas
que a él mismo le incumben.
REDEMPTIONIS SACRAMENTUM
58. Igualmente, todos los fieles tienen derecho a que la celebración de la Eucaristía
sea preparada diligentemente en todas sus partes, para que en ella sea proclamada
y explicada con dignidad y eficacia la palabra
de Dios; la facultad de seleccionar los textos litúrgicos y los ritos debe ser ejercida
con cuidado, según las normas, y las letras
de los cantos de la celebración Litúrgica custodien y alimenten debidamente
la fe de los fieles.
13, No se le da la debida importancia al Salmo Responsorial
INSTRUCCIÓN GENERAL
DEL MISAL ROMANO.
61. (…) Conviene que el salmo responsorial
sea cantado, al menos la respuesta que pertenece al pueblo. Así pues, el salmista o el cantor
del salmo, desde el ambón o en otro sitio apropiado, proclama las estrofas del salmo, mientras que toda la asamblea permanece sentada, escucha y, más aún, de ordinario participa por medio de la respuesta, a menos que el salmo se proclame de modo directo,
es decir, sin respuesta.
Pero, para que el pueblo pueda unirse
con mayor facilidad a la respuesta salmódica,
se escogieron unos textos de respuesta
y unos de los salmos, según los distintos tiempos del año o las diversas categorías de Santos,
que pueden emplearse en vez del texto correspondiente a la lectura,
siempre que el salmo sea cantado.
Si el salmo no puede cantarse, se proclama
de la manera más apta para facilitar
la meditación de la Palabra de Dios.
ORDENACIÓN DE
LAS LECTURAS DE LA MISA
20. Normalmente, el salmo responsorial
debe ser cantado. Conviene recordar
los dos modos de cantar el salmo que sigue
a la primera lectura:
el modo responsorial y el modo directo. (…)
21. El canto del salmo o de la sola respuesta favorece mucho la percepción del sentido espiritual del salmo y la meditación del mismo. (…)
56. Corresponde al salmista o cantor del salmo cantar, en forma responsorial o directa, el salmo u otro cántico bíblico, el gradual y el Aleluya u otro canto interleccional. Él mismo, si se juzga oportuno, puede incoar el Aleluya
y el versículo. Para ejercer esta función
de salmista es muy conveniente que
en cada comunidad eclesial haya unos laicos dotados del arte de salmodiar, y de facilidad en la pronunciación y en la dicción.
Lo que hemos dicho anteriormente acerca
de la formación de los lectores se aplica también a los cantores del salmo.
14, Utilizar el ambón
para dirigir el canto o ensayar
INSTRUCCIÓN GENERAL
DEL MISAL ROMANO.
309. La dignidad de la Palabra de Dios exige
que en la iglesia haya un lugar conveniente
desde el que se proclame, y al que durante
la Liturgia de la Palabra, se dirija espontáneamente la atención de los fieles.
ORDENACIÓN DE
LAS LECTURAS DE LA MISA
33. (…) Como que el ambón es el lugar en que los ministros anuncian la palabra de Dios,
debe reservarse, por su misma naturaleza,
a las lecturas, al salmo responsorial y al pregón pascual. En cuanto a la homilía y la oración de los fieles, pueden hacerse también en el ambón, por la íntima conexión de estas partes
con toda la liturgia de la palabra. En cambio,
no es aconsejable que suban al ambón otros, como, por ejemplo, el comentador,
el cantor o el que dirige el canto.
15, Ausencia del maestro de coro
INSTRUCCIÓN GENERAL
DEL MISAL ROMANO.
104. Es conveniente que haya un cantor
o un maestro de coro para que dirija y sostenga el canto del pueblo. Más aún, cuando faltan
los cantores, corresponde al cantor
dirigir los diversos cantos, participando
sel pueblo en la parte que le corresponde.
SAGRADA CONGREGACION DE RITOS. MUSICAM SACRAM
21. Procúrese, sobre todo, allí
donde no haya posibilidad de formar
ni siquiera un coro pequeño, que haya
al menos uno o dos cantores bien formados que puedan ejecutar
algunos cantos más sencillos con participación del pueblo y dirigir y sostener oportunamente a los mismos fieles.
16. Otras disonancias.
El versículo antes del Evangelio no se canta,
sino que se recita (IGMR # 62; OLM # 90)
Nunca se canta el credo (IGMR # 68)
Cuando se canta el Padrenuestro no se canta
la doxología de este (IGMR # 81)
Cuando la fracción del pan es corta,
no es necesario repetir la primera parte,
pero si se prolonga, puede repetirse cuantas veces sea necesario hasta cuando haya terminado el rito. La última vez se concluye con las palabras danos la paz. (IGMR # 83)
«Esperamos que todos los que en la Iglesia, siguiendo vuestra inspiración, fomentan y dirigen el arte musical, recibirán un nuevo impulso
para promover con nuevo ardor e intensidad
este excelente género de apostolado.
Así sucederá —lo deseamos— que este arte nobilísimo, tenido en tanta estima por la Iglesia
en todos los tiempos, también en los nuestros
se cultivará y perfeccionará hasta los esplendores genuinos de santidad y de belleza; y de parte suya felizmente sucederá que los hijos de la Iglesia,
con robusta fe, esperanza firme y ardiente caridad, rendirán a Dios Uno y Trino, en los sagrados templos, el debido tributo de alabanza,
traducido de una manera digna
y en una suave armonía; más aún, que,
hasta fuera de los templos sagrados,
en las familias y sociedades cristianas
se realice lo que decía San Cipriano a Donato: «Resuenen los salmos durante la sobria refección; con tu memoria tenaz y agradable voz
acomete esta empresa; mejor educarás
a tus carísimos con audiciones espirituales
y con armonía religiosa dulce a los oídos»
MUSICAE SACRAE de Pio XII # 25