Oración por las vocaciones sacerdotales
Abril 2024
“Como el Padre me ha enviado, así os envío yo”
Cantemos al Amor de los amores,�cantemos al Señor.�¡Dios está aquí! Venid, adoradores;�adoremos a Cristo Redentor.��¡Gloria a Cristo Jesús! Cielos y tierra,�bendecid al Señor.�¡Honor y gloria a ti, Rey de la Gloria;�amor por siempre a ti, Dios del Amor!
Canto: CANTEMOS AL AMOR DE LOS AMORES
AMBIENTACIÓN:
El Señor está aquí, en medio de nosotros. Ha querido quedarse sacramentalmente presente en la eucaristía y está presente en la comunidad y en cada y uno de nosotros. Es Él mismo quien nos dice: «Donde dos o más están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18, 20).
Está en medio de nosotros porque quiere escucharnos y quiere que nosotros lo escuchemos a Él.
Hacemos un acto de fe y de adoración porque Él es nuestro Dios, y le decimos con el corazón:
- Señor, creo firmemente que estás presente en la custodia, en la hostia consagrada, y que estás en medio de nosotros.
- Te adoro porque tú eres mi Dios.
- Te doy gracias por tanto amor como me tienes y me das, por todo lo que haces por mí. Porque, aunque yo a veces te olvide, sigues a mi lado.
- Te pido perdón por mis egoísmos, mis materialismos, mi olvido de ti; porque no vivo como tú quieres y me pides.
- Estoy dispuesto a escucharte porque tú quieres hablarme y yo quiero saber lo que me dices y me pides.
- Te pido que me ayudes en todo cuanto necesite para ser verdadero seguidor y discípulo tuyo.
- Sé que solo no puedo y que te necesito y necesito también a los demás.
- Dame lo que más necesites en este momento para poder servirte más y mejor de lo que lo estoy haciendo.
La palabra de Dios
nos habla:
EVANGELIO: ( San Juan 20, 19‑23 )
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos.
Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: "Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo."
Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: "Paz a vosotros."
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo;
a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos."
Palabra del Señor
Comentario a la palabra de Dios
Tú, Señor, me llamas.
Tú, Señor, me dices:
Ven y sígueme,
ven y sígueme.
Señor, contigo iré,
Señor, contigo iré.
Canto: TU, SEÑOR, ME LLAMAS
Reflexión personal
Sacerdote:
El Señor está aquí y nos escucha. Estamos reunidos en su nombre y, como comunidad, le pedimos por todos y por todas nuestras necesidades, especialmente por las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa.
R/. Danos sacerdotes santos.
ORACIÓN COMUNITARIA
1.- Pedimos por todos los sacerdotes que animan las comunidades y parroquias y que han entregado su vida al servicio de la misión que Cristo dio a su Iglesia: para que cumplan con generosidad con la misión evangelizadora que se les ha encomendado a ellos especialmente. Oremos.
R/. Danos sacerdotes santos.
2.- Nuestro mundo es un mundo necesitado, especialmente en el momento actual de evangelización. Es decir, del anuncio de Cristo y su mensaje, porque el ambiente de secularismo que reina en la sociedad actual ha originado un mundo en el que Dios es el gran ausente y el gran ignorado.
R/. Danos sacerdotes santos.
Rezamos para que siga habiendo sacerdotes que, aun en medio de este mundo sin Dios, sean capaces de ser portadores del mensaje salvador de Cristo. Oremos.
3.- Para que haya hoy jóvenes y menos jóvenes que se planteen su vida como un servicio auténtico al evangelio, y a las personas que los necesiten, por el camino del sacerdocio, que será el camino que llene su corazón y dará verdadero sentido a su vida. Oremos.
R/. Danos sacerdotes santos.
4.- Por todas las familias cristianas que siempre han sido semillero de vocaciones sacerdotales: para que, viviendo como familias auténticamente cristianas, ayuden a sus hijos a plantearse la vocación sacerdotal y la animen cuando vean que uno de sus hijos muestra una cierta tendencia hacia el sacerdocio. Oremos.
R/. Danos sacerdotes santos.
5.- Por los misioneros, que animan la fe y la evangelización en tierras de misión, y por los sacerdotes que lo hacen en nuestras parroquias: para que sean un testimonio auténtico de entrega y alegría de vida para todos los jóvenes que se estén planteando su vida y su vocación. Oremos.
R/. Danos sacerdotes santos.
Oración del Sacerdote:
Padre, que por tu Hijo Jesucristo nos dijiste: pedid y recibiréis: atiende a las necesidades que te hemos presentado y concédenos sacerdotes y religiosos santos.
Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Tú, Señor, me llamas.
Tú, Señor, me dices:
Ven y sígueme,
ven y sígueme.
Señor, contigo iré,
Señor, contigo iré.
Canto: TU, SEÑOR, ME LLAMAS
BENDICIÓN.-
V. Les diste pan del cielo.
R. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.