El don profético y el reavivamiento espiritual
LECCIÓN 4
Rompamos el hielo
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La historia del rey Josías es un poderoso recordatorio de que nunca es demasiado pronto, ni demasiado tarde, para buscar a Dios con todo el corazón. Su trayectoria muestra cómo al ser fiel a la Palabra y al escuchar atentamente a los mensajeros divinos es posible desencadenar un reavivamiento que transforma vidas, familias y naciones.
Estudiemos juntos
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“Y el rey se puso en pie junto a la columna, e hizo alianza ante el Señor de caminar en pos del Señor y guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus normas, de todo corazón y con toda su alma, poniendo por obra las palabras del pacto escritas en ese libro”
(2 Crón. 34:31).
Conversemos
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Reflexionemos
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Segundo de Crónicas 34:31 resume la decisión de Josías de entregarse por completo a Dios. Este pacto fue el resultado de una búsqueda sincera, una reforma espiritual y el respeto por la Palabra y el don profético.
Josías buscó a Dios, eliminó la idolatría, restauró la casa del Señor, valoró la Palabra y escuchó a la profetisa Hulda. El resultado fue un avivamiento que renovó el pacto entre Dios y su pueblo. Hoy, Dios nos llama al mismo compromiso: una vida purificada y fiel, guiada por su verdad. El avivamiento no es un evento; es un proceso diario de entrega y transformación.
Pongamos en práctica lo aprendido
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Piensa en un “ídolo” o hábito que te separa de Dios y ora a diario pidiendo la fuerza para abandonarlo. En familia o en un Grupo pequeño, lean 2 Crónicas 34, prestando especial atención al concepto de profeta canónico (Moisés) y profeta no canónico (Hulda). ¿Se la puede considerar la “luz menor” que señala a la “luz mayor”? Escribe lecciones prácticas y ora para que Dios traiga un reavivamiento personal y colectivo.