LECCIÓN 06
DONES
ESPIRITUALES
Para el 8 de agosto de 2026
LECCIÓN 06
Versículo para memorizar:
“Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis”.
1 Corintios 14:1
MOTIVA
¿Por qué los dones espirituales son inútiles sin amor, y cómo contribuye cada don al propósito unificador del cuerpo de Cristo?
Gran Pregunta de la Semana:
1. Lo primero en primer lugar: Jesús como centro
Antes de hablar de dones espirituales, Pablo establece el criterio fundamental: ningún don es genuinamente del Espíritu si no lleva a confesar que Jesús es el Señor y a exaltarlo como centro de todo.
EXPLORA
2. Un solo Espíritu, diversidad de dones
Todos los dones espirituales tienen el mismo origen divino: es el mismo Espíritu, el mismo Señor y el mismo Dios quien reparte a cada uno según su voluntad para que todos sean útiles en la misión.
EXPLORA
3. Un solo cuerpo, muchas partes
Pablo usa la metáfora del cuerpo humano para enseñar que la diversidad de dones no genera competencia sino complementariedad: cada parte es necesaria, y ningún miembro puede decir que no necesita a los demás.
EXPLORA
“A cada uno se le ha dado algún talento que usar en servicio del Maestro. Ninguno debe decir: ‘No tengo nada que hacer’. Quien dice esto niega la bondad de Dios y manifiesta ingratitud hacia su Creador.” — Testimonios para la Iglesia, t. 4, p. 618
R. Cuando el don llama la atención hacia el servidor en lugar de hacia el Señor, ha perdido su propósito. El Espíritu siempre glorifica a Cristo, nunca a quien es usado por él.
R. La envidia hacia los dones de otros revela que no hemos comprendido que el Espíritu distribuye según su voluntad soberana. Cada don recibido es exactamente el que Dios determinó que necesitamos para servir.
APLICA
R. Los dones no son para el engrandecimiento personal sino para el servicio comunitario. Cuando todos ejercen sus dones con amor, el cuerpo funciona saludablemente y la misión avanza.
APLICA
CREA
Desafío semanal:
Marca tu respuesta honesta para esta semana:
“Sigan el amor, y procuren los dones espirituales.” — 1 Corintios 14:1