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“En tus manos, Señor”
Cantemos al Amor de los amores,�cantemos al Señor.�¡Dios está aquí! Venid, adoradores;�adoremos a Cristo Redentor.
¡Gloria a Cristo Jesús! Cielos y tierra,�bendecid al Señor.�¡Honor y gloria a ti, Rey de la Gloria;�amor por siempre a ti, Dios del Amor!
Canto: CANTEMOS AL AMOR DE LOS AMORES
Comienza un nuevo curso y me pongo en tu presencia Señor. Te pido que me acompañes cada día, que seas compañero de mi marcha. Pongo mi camino en tus manos y me pregunto ¿Qué me estará esperando? ¿dónde me saldrás al encuentro? ¿Hacia dónde me conducirás?
MONICIÓN DE ENTRADA:
Domingo 29º del Tiempo Ordinario
18 de Octubre de 2026
Ciclo A
En aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta. Le enviaron algunos discípulos suyos, con unos herodianos, y le dijeron:
EVANGELIO: ( San Mateo 22, 15-21 )
«Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad; sin que te importe nadie, porque no te fijas en apariencias. Dinos, pues, qué opinas: ¿es lícito pagar impuestos al César o no?»
Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús: «Hipócritas, ¿por qué me tentáis?
Enseñadme la moneda del impuesto.»
Le presentaron un denario.
Él les preguntó: «¿De quién son esta imagen y esta inscripción?»
Le respondieron: «Del César.»
Entonces les replicó: «Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.»
Palabra del Señor
Reflexión.-
TÚ, EL ÚNICO REY
Tú, el único Rey que tiene que reinar�El único Señor al que voy a alabar�Hoy levanto el corazón al que lo conquistó�Simplemente porque Tú eres Dios
Quiero ponerte por encima de todo�En cada momento sentarte en el trono�Que tu alabanza esté siempre en mi boca
Y reconocer que Tú eres Dios
Que alabarte a Ti, Señor�Sea siempre lo primero�Fijo mi mirada en el cielo
Tú, el único Rey que tiene que reinar�El único Señor al que voy a alabar�Hoy levanto el corazón al que lo conquistó�Simplemente porque Tú eres Dios
Y a Ti toda la alabanza
Todo el poder y el honor
Toda la gloria al Señor
Y a Ti toda la alabanza
Todo el poder y el honor
Toda la gloria al Señor
Y a Ti toda la alabanza
Todo el poder y el honor
Toda la gloria al Señor
Y a Ti toda la alabanza
Todo el poder y el honor
Toda la gloria al Señor
Tú, el único Rey que tiene que reinar�El único Señor al que voy a alabar�Hoy levanto el corazón al que lo conquistó�Simplemente porque Tú eres Dios
Tú, el único Rey que tiene que reinar
Tú, el único Señor al que voy a alabar
Hoy levanto el corazón al que lo conquistó
Simplemente porque Tú eres Dios
Simplemente porque Tú eres Dios
Simplemente porque Tú eres Dios
Jornada Mundial por la evangelización de los pueblos.
Al admirar a los misioneros y misioneras, hago un llamamiento especial a toda la Iglesia:
unámonos todos a ellos en la misión evangelizadora mediante el testimonio de la vida en Cristo, la oración y la contribución a las misiones.
“Uno en Cristo, unidos en la misión”.
A menudo, como sabemos, «el Amor no es amado», como dijo san Francisco de Asís, a quien miramos de manera especial a ochocientos años de su paso al cielo.
Dejémonos contagiar por su deseo de vivir en el amor del Señor y de transmitirlo a los cercanos y a los lejanos, porque, como afirmaba: «mucho ha de ser amado el amor de Aquel que tanto nos amó» UNO EN CRISTO, UNIDOS EN LA MISIÓN.
Del Mensaje del Papa León XIV con motivo del DOMUND 2026
ORACIÓN DEL DOMUND 2026
Padre santo,
concédenos ser uno en Cristo,
arraigados en su amor que une y renueva.
Haz que todos los miembros de la Iglesia
estén unidos en la misión,
dóciles al Espíritu Santo,
valientes en dar testimonio del Evangelio,
anunciando y encarnando cada día
tu amor fiel por cada criatura.
Bendice a los misioneros y misioneras,
apóyalos en su esfuerzo,
presérvalos en la esperanza.
María, Reina de las Misiones,
acompaña nuestra labor evangelizadora
en todos los rincones de la tierra;
haznos instrumentos de paz
y haz que el mundo entero
reconozca en Cristo la luz que salva. Amén.
Papa León XIV
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
33
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
No adoréis a nadie,
a nadie más.
No adoréis a nadie,
a nadie más.
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
Canto:
NO ADOREIS A NADIE
34
Porque sólo Él
nos puede sostener. Porque sólo Él
nos puede sostener.
No adoréis a nadie,
a nadie más.
No adoréis a nadie,
a nadie más.
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
BENDICIÓN.-
V. Les diste pan del cielo.
R. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.