EL SIERVO
Isaías 53
Creció ante el Señor como un retoño, como raíz en tierra árida.
No tenía apariencia ni presencia,
no había en él belleza ni esplendor;
abrumado de dolores,
acostumbrado a sufrimientos,
ante el cual se oculta el rostro,
despreciado y rechazado por los hombres.
Soy la burla de mis enemigos,
la irrisión de mis vecinos,
el espanto de mis conocidos,
me ven por la calle y escapan de mi.
Me han olvidado como a un muerto,
me han desechado como a un cacharro inútil.
Nos dispersamos como ovejas,
cada uno marchó por su camino.
Fue llevado como cordero al matadero, como oveja ante los trasquiladores.
Fue arrancado de la tierra de los vivos,
por nuestras rebeldías fue entregado a la muerte.