REPRESENTACIÓN DEL ESPACIO
Para 4º de ESO. EPV
jmn2011
No existen referencias espaciales,
No se representa el suelo ni la línea de horizonte, no hay fondo ni paisaje.
Las figuras parecen flotar
LA PINTURA RUPESTRE
LA PINTURA RUPESTRE
En ocasiones las figuras pueden representarse con cierta gradación tonal,
sugiriendo así el volumen de la figura.
Perspectiva torcida: algunas partes se muestran de frente en una representación de perfil. En este caso los cuernos.
El relieve de las paredes de la cueva puede aprovecharse para sugerir El volumen de un animal. También puede aprovecharse como referencia espacial: suelo
LA PINTURA RUPESTRE
En la representación de la figura humana en el arte egipcio adquiere gran importancia el contorno, que junto con la ausencia de claroscuro hace que los personajes resulten planos.. La idea de la reencarnación exigía la representación completa del cuerpo, mostrando las extremidades superiores e inferiores. El cuerpo se representa de perfil, excepto el ojo y la parte superior del torso. El tamaño de los personajes se corresponde con su importancia dentro del orden en la Jerarquía social.
EGIPTO
La realidad que representa el arte egipcio pretende ser inmutable, evita la
interpretación personal, la individualidad para ajustarse rígidamente a unos cánones
estéticos que refuerzen la idea de atemporalidad e inmortalidad.
EGIPTO
EGIPTO
Pintura mural de la tumba de Menna en Tebas. Fue un escriba al servicio del faraón Tutmosis IV en el S XV a C.
Escena de casa donde aparece el difunto, con su esposa, sus hijas y sirvientes, a un tamaño que se corresponde con la importancia del personaje: jerarquización. Ley de la frontralidad y ley de la máxima claridad y representación.
EGIPTO
Las imágenes se distribuyen en bandas
que poseen sentido narrativo, ordenadas
temporal y espacialmente,
en orden ascendente
EGIPTO
EGIPTO
EGIPTO
Los romanos empleaban la perspectiva aérea en su representaciones. Las formas pierden nitidez con la distancia.
ROMA
Los frescos de la ciudad de Pompeya año 79 d.C., Museo Arqueológico de Nacional de Nápoles, arrancados de las paredes de las casas pompeyanas
en los siglos XVIII y XIX y trasladados al museo.
ROMA
ROMA
ROMA
ROMÁNICO
ROMÁNICO
Predominio del dibujo y del contorno, líneas gruesas, colores planos,
sin claroscuro y sin volumen: rigidez de las figuras.
La gama cromática es muy reducida.
El espacio no es real, posee un carácter simbólico, idealista y atemporal.
No naturalista y poco realista. Fin pedagógico.
Tendencia a la esquematización.
Fondos monocromos, planos.
No se emplea la perspectiva.
ROMÁNICO
En esta representación de la última cena se ha construido sumando
dos puntos de vista distintos.
Pantocrátor, pintura mural 1123. Abside de la iglesia de Sant Climent, Taüll (Lérida). Museo de Arte de Cataluña
ROMÁNICO
GÓTICO
Aumenta el realismo y el naturalismo,
Acercamiento a la naturaleza, comienza el interés por el paisaje.
Se humanizan los personajes representados, se muestran en los rostros las emociones.
Se rompe con el hieratismo y formalismo románico.
Primeros intentos de la incorporación de la perspectiva.
PINTURA FLAMENCA
El Bosco. El Jardín de las Delicias.1500-1505
RENACIMIENTO
Quattrocento italiano
Perspectiva lineal
Pintado en uno de los muros laterales de la iglesia de
Santa María Novella en Florencia.
Paolo Ucello. Batalla de San Romano. 1432
RENACIMIENTO
Quattrocento italiano
Perspectiva lineal
La Virgen María aparece sobre un lecho rodeada por once
Apóstoles y con la representación al fondo del Borgo di San
Giorgio y la laguna de Mantua, que pueden verse a través de
la ventana. ��Esta escena muestra el último momento terrenal de la
Virgen María quien, según los Evangelios Apócrifos fue
elevada por Cristo al Reino de los Cielos en cuerpo y alma
tras su muerte terrenal, momento también conocido como
la “Dormición de la Virgen”. ��La composición de esta pintura está dominada por
la búsqueda de la perspectiva, conseguida especialmente
gracias a la geometría del dibujo del pavimento,
al juego de escala de tamaños de las figuras y a la ventana
del fondo que actúa como “punto de fuga”. También es
digno de destacar la fuerte individualización de las
fisonomías de los personajes, así como la maestría en la
ejecución del paisaje, siendo una de las primeras
representaciones topográficas reconocibles de la pintura
italiana. ��La escena deriva de un mosaico de San Marcos de Venecia
diseñado por Andrea del Castagno y la arquitectura
abovedada de dibujos de Jacopo Bellini, suegro del pintor.
Éste, entró al servicio de la familia Gonzaga de Mantua en
1549 y para ellos pintó esta obra, a la que le falta el tercio
superior, un fragmento del cual, Cristo recibiendo a la Virgen,
se conserva en la Pinacoteca Nazionale de Ferrara. ��Texto: http://www.museodelprado.es/
coleccion/galeria-on-line/galeria-on-line/obra/el-transito-de-la-virgen/
RENACIMIENTO
Escena del Nuevo Testamento (Juan 13, 1-20) que muestra el momento justo anterior a la Última Cena, en el que Jesús se dispone a lavar los pies de San Pedro, como ejemplo de humildad y servicio al prójimo.
El desplazamiento a un lateral de los actores principales, Cristo y San Pedro, responde a su emplazamiento original en el muro derecho del presbiterio de San Marcuola, de tal modo que la acción de Cristo lavando
los pies a San Pedro era la parte de lienzo más próxima a la feligresía. Contemplado desde la derecha el cuadro cobra una coherencia extraordinaria, desaparecen los espacios muertos entre los personajes,
y la composición se ordena a lo largo de una diagonal que, partiendo de Cristo y San Pedro, prosigue por la mesa y los Apóstoles en torno a ella para finalizar en el arco al fondo del canal, verdadero punto de fuga
de la obra, extraído del grabado “La Scena Tragica” del Secondo libro di perspettiva de Sebastiano Serlio (París, 1545). A la derecha se vislumbra la celebración de la Última Cena en otra estancia.
La inclusión de este episodio se justifica por tratarse de dos momentos sucesivos del relato evangélico, pero también como alusión al cuadro que colgaba enfrente en el presbiterio de San Marcuola,
una Última Cena también de Tintoretto. ��Adquirido por Carlos I de InglaterraAdquirido por Carlos I de Inglaterra, a su muerte fue comprado por don Luis de Haro, quien la regaló a Felipe IVAdquirido por Carlos I de Inglaterra, a su muerte fue comprado por don Luis de Haro, quien la regaló a Felipe IV, que lo destinó a la sacristía de El Escorial, donde permaneció
hasta su ingreso en el Museo Nacional del Prado en 1939.
Texto: http://www.museodelprado.es/
coleccion/galeria-on-line/galeria-on-line/obra/el-lavatorio/
La Virgen María es coronada al mismo tiempo por Dios Padre y por Jesucristo y sobre ellos aparece la paloma de Espíritu Santo, como vértice superior del rombo que forman las figuras. ��
El espacio imaginado