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“Alegraos, el Señor esta cerca”
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él. (bis)
no adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
Canto:
NO ADOREIS A NADIE
Porque sólo Él
nos puede sostener. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
Nuestra alegría viene producida porque vemos más cerca el Reino de Dios, porque en la medida en que somos capaces de compartir con el que menos tiene, hacemos más posible el proyecto de felicidad de Dios para todas las personas;
INTRODUCCIÓN:
porque en la medida en que somos justos en nuestras relaciones y honrados en nuestros trabajos, nos acercamos más a lo que Dios quiere que sean las relaciones entre las personas, relaciones de paz, justicia, solidaridad, fraternidad.
Estad siempre alegres en el Señor.
ORACIÓN: ESTOY ALEGRE, SEÑOR
Estoy alegre, Señor.
Porque Tú vienes, y yo salgo a tu encuentro.
Porque son muchos, los nubarrones
en el cielo de mi vida.
Porque Tú iluminas las noches
más oscuras de la humanidad.
Porque, tu presencia, es la mayor riqueza
que uno puede tener.
Estoy alegre, Señor.
Porque la estrella la veo
al fondo del horizonte del adviento.
Porque mi corazón se hace pesebre
para tu nacimiento.
Porque mis ojos me dicen
a quién adorar y ante quien no postrarme.
Porque mi razón me dicta
qué caminos elegir para llegar hasta Ti.
Estoy alegre, Señor.
Ven, Señor, no tardes más,
ven, Señor, el mundo te espera.
Ven, Señor, no tardes más,
que sin ti no hay salvación.
Canto: VEN SEÑOR
EVANGELIO: ( San Juan 1, 6-8.19-28 )
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.
Los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes levitas a Juan, a que le preguntaran: ¿Tú quién eres? El confesó sin reservas: Yo no soy el Mesías. Le preguntaron: Entonces ¿qué? ¿Eres tú Elías? Él dijo: No lo soy. ¿Eres tú el Profeta? Respondió: No.
Y le dijeron: ¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?
Él contestó: Yo soy «la voz que grita en el desierto: Allanad el camino del Señor» (como dijo el Profeta Isaías).
Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?
Juan les respondió: Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, que existía antes que yo y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia.
Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.
Palabra del Señor
Reflexión.-
ADVIENTO,
PREPARAR EL CAMINO
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Ven, Señor, no tardes más,
ven, Señor, el mundo te espera.
Ven, Señor, no tardes más,
que sin ti no hay salvación.
Canto: VEN SEÑOR
BENDICIÓN.-
V. Les diste pan del cielo.
R. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.