DERECHO COMUNITARIO
Sesión 3
Las fases de integración en América Latina
CONSIDERACIONES PRELIMINARES
Nace en los procesos independentistas en Latinoamérica.
La fase de integración más estable se forjó desde la Organización de los Estados Americanos (OEA), donde se desarrolla el bloque supranacional americano (CAN, SICA y CARICOM.
El Mercado Común del Sur (MERCOSUR) se ha mantenido como un proceso de integración con un marcado corte federalista en tránsito a una etapa funcionalista.
A la fecha no se ha logrado un modelo unificado de integración en Latinoamérica. Esto se explica, entre otras razones, por una marcada tendencia de inestabilidad política y de cambios entre gobiernos con políticas aperturistas versus gobiernos con una evidente inclinación proteccionista.
FASES DE LA INTEGRACIÓN EN AMÉRICA
Saec. XVIII – 1812. FASE AMERICANA: Consolidación de la identidad americana e idearios de un constitucionalismo colonial
1812 – 1890. FASE LATINOAMERICANA: El legado de Simón Bolívar.
1890 – 1948. FASE PANAMERICANA: Un modelo de integración basado en las democracias representativas
1948 – actual. FASE INTERAMERICANA: Bases de los actuales sistemas de integración (ALALC, CAN, SICA, CARICOM, MERCOSUR, UNASUR, ALBA, PROSUR)
(S. XVIII – 1812) FASE AMERICANA: IDEARIOS DE UN CONSTITUCIONALISMO COLONIAL
En el Siglo XVIII se empiezan a consolidar los idearios de un continente cuya identidad se desmarcaba progresivamente de los imperios europeos.
Francisco de Miranda ‘El americano’ junto con otros pensadores de la época, idean un proyecto de constitución, desde y para las colonias hispanoamericanas: el proyecto de unidad suramericana.
Este ideario ‘Colombeia’ o ‘Colombia’ fue un ambicioso proyecto político concebido en 1783, destinado a establecer una federación republicana centralizada en los territorios independizados.
(S. XVIII – 1812) FASE AMERICANA
Este proyecto de unión suramericana abarcaría desde el Misisipi hasta el cabo de Hornos, con su capital en Panamá, bajo el nombre de Colombo, buscando revertir siglos de estancamiento colonial mediante la integración regional.
La estructura administrativa, inspirada en modelos clásicos y germánicos, concebía un poder ejecutivo liderado por dos figuras denominadas "incas".
La participación ciudadana se daba a través de comicios y asambleas provinciales, mientras que el poder legislativo recaía en un Concilio, diseñado para equilibrar la soberanía de las provincias con el mando central.
Además, se buscaba una alianza estratégica y duradera con potencias como Estados Unidos y el Reino Unido.
Bandera propuesta por Francisco de Miranda en 1801.
(S. XVIII – 1812) FASE AMERICANA
Si bien se trató de un modelo geopolítico visionario, adelantado a su época, estaba desalineado con la realidad sociopolítica de la Hispanoamérica de finales del siglo XVIII y principios del XIX.
Las naciones carecían de una cohesión interna; predominaban los intereses provinciales, las rivalidades regionales y las profundas dificultades de comunicación y transporte en un territorio vasto y accidentado.
Aunque Colombeia como plan global jamás llegó a materializarse, su concepto de integración regional sirvió como antecedente directo para las ideas emancipadoras del proyecto de integración liderado por Simón Bolívar.
Bandera propuesta por Francisco de Miranda en 1801.
(1812 – 1890) FASE LATINOAMERICANA
El Manifiesto de Cartagena es un documento en el que se analizan las causas del colapso de la Primera República de Venezuela, sosteniendo que liberar a Caracas equivale a asegurar la libertad de toda Sudamérica.
Esta visión, compartida con el proyecto de Miranda, impulsó la búsqueda de alianzas y solidaridad entre naciones por una causa compartida, sembrando así las raíces de la futura unidad latinoamericana.
Asimismo, destaca la aparición del «ciudadano» como un sujeto político dentro del proyecto de integración de Bolívar, y hacia la creación de una gran república continental que uniera a las excolonias españolas para garantizar su soberanía frente a nuevas amenazas coloniales.
(1812 – 1890) FASE LATINOAMERICANA
La Gran Colombia (1819–1830)
Integró inicialmente los territorios de los antiguos virreinatos y capitanías de la Nueva Granada (Colombia), Venezuela y la Real Audiencia de Quito (Ecuador), sumando más tarde a Panamá.
A diferencia del modelo centralista de la Colombeia (que contemplaba figuras como "incas"), Bolívar apostó por un sistema republicano centralizado, con un poder ejecutivo fuerte y un presidente vitalicio en sus etapas de madurez constitucional.
En cuanto al proyecto de integración latinoamericana, Bolívar comprendía que ningún país aislado podía sobrevivir a largo plazo frente a las potencias europeas o a una reconquista.
La unión militar era una necesidad de supervivencia.
Bandera y escudo de La Gran Colombia (1819-1830)
(1812 – 1890) FASE LATINOAMERICANA
Desde la Gran Colombia, Bolívar convocó el Congreso Anfictiónico de Panamá (1826) para crear una confederación de estados independientes.
Buscaba establecer un pacto perpetuo de alianza, un ejército común y un tribunal para resolver disputas internacionales sin recurrir a la guerra.
En el Congreso participaron representantes de la Gran Colombia, México, Perú y Centroamérica.
Pese a firmar acuerdos de ayuda mutua, paz y abolición de la esclavitud, el proyecto fracasó por disputas políticas internas y la falta de ratificación de los Estados.
Iván Ch. Belsky (1983), “Congreso Anfictiónico de Panamá”, Salón Panamá de la Biblioteca Bolivariana de Mérida
(1812 – 1890) FASE LATINOAMERICANA
Tras el Congreso Anfictiónico, el proyecto de integración latinoamericana enfrentó un colapso irreversible.
La disolución de la Gran Colombia y la fragmentación de Centroamérica sumieron al continente en un periodo de profunda inestabilidad política y territorial.
La región quedó expuesta a constantes intervenciones extranjeras, como la pérdida territorial de México ante EEUU (1848) o agresiones navales de potencias europeas.
Finalmente los gobiernos latinoamericanos cederían y el ideal de integración horizontal de Miranda y Bolívar fue desplazado por un nuevo proyecto hemisférico dirigido desde Estados Unidos con intereses geopolíticos propios.
(1890-1948) FASE PANAMERICANA
Sus orígenes se remontan en la Doctrina Monroe, un principio de la política exterior de Estados Unidos expuesto por el presidente James Monroe el 2 de diciembre de 1823.
La premisa se resume en «América para los americanos», estableciendo que cualquier intervención de potencias europeas en el continente es un acto hostil hacia EEUU.
«Europa tenía un conjunto de intereses elementales sin relación con los nuestros o, si no, muy remotamente» (discurso de despedida del Presidente George Washington, el 17 de septiembre de 1796),
«América tiene un Hemisferio para sí misma» (Thomas Jefferson)
(1890-1948) FASE PANAMERICANA
Posteriormente, impulsada por James G. Blaine (1889), la Unión Panamericana buscó desplazar a Gran Bretaña mediante una unión aduanera liderada por Washington, operando principalmente como una oficina de recopilación de inteligencia comercial estadounidense.
La fase panamericana busca reafirmar la posición de liderazgo que los Estados Unidos puede lograr en la región, para luchar contra el colonialismo [económico] europeo.
El Resultado: Integración utilizada como instrumento de política exterior y contención, generando un modelo de dependencia asimétrica.
(1890-1948) FASE PANAMERICANA
El proyecto de integración panamericano le permitió EEUU ejercer un control (más allá de un liderazgo).
Con el ideal de alejar el colonialismo en Latinoamérica, paradójicamente el modelo colonialista terminó siendo implantado por este país.
Esto se evidenció en la influencia ejercida en algunos Estados, entre estos, Haití, Cuba [El Padrino II], República Dominicana o Panamá.
(1890-1948) FASE PANAMERICANA
1890 Conferencia Internacional Panamericana (Washington) estableció la Unión Internacional de República Americanas
1910 Esta unión pasa a denominarse: ‘Unión Panamericana’
A partir de este momento la unión entrará en declive debido a la injerencia excesiva de EEUU,
1945 En el Acta de Chapultepec se sentaron las bases para una futura organización interamericana.
1947 El Tratado de Rio de Janeiro comprometió a los Estados firmantes en un espacio de diálogo permanente, y a rechazar cualquier modelo antidemocrático.
(1948 A LA FECHA) FASE INTERAMERICANA
Nace con el Pacto de Bogotá, o Tratado Americano de Soluciones Pacíficas; un instrumento internacional suscrito en la IX Conferencia Panamericana, en la ciudad de Bogotá (Colombia).
Desde esta proyecto de integración se concebirían una serie de principios que irradiarían los futuros modelos de integración (CAN, SICA, MERCOSUR, Grupo de Río…)
a. Igualdad de los Estados -b. No intervención –c. Seguridad colectiva -d. Reconocimiento de la democracia representativa -e. Respeto de los DDHH -f. Solución pacífica de controversias -g. Cooperación económica y el desarrollo
PROCESOS DE INTEGRACIÓN EN EL MARCO DEL PROYECTO INTERAMERICANO
1960-1980: Tratado de Montevideo de 1960 crea la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio ALALC, un proceso de integración gradual dependiente. Finaliza con el Tratado de Montevideo de 1980, que da paso a la ALADI.
1960-1991: Tratado de Managua para la creación del Mercado Común Centroamericano, siendo reemplazado en 1991 por el SICA como marco integrador regional.
1969-actual: Acuerdo de Cartagena o Pacto Andino; marco legal constitutivo de la CAN; que es la organización supranacional activa más antigua y estable del continente
Sello postal conmemorativo de la suscripción del Tratado de Montevideo (1960)
PROCESOS DE INTEGRACIÓN EN EL MARCO DEL PROYECTO INTERAMERICANO
1973-actual: Tratado de Chaguaramas (Trinidad y Tobago) que da origen a la Comunidad del Caribe CARICOM compuesta por 15 naciones del Caribe angloparlante.
1991-actual: Tratado de Asunción - MERCOSUR (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay y Venezuela)
1991-actual: Protocolo de Tegucigalpa -Sistema de Integración Centroamericana SICA (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Honduras, Belice y República Dominicana).
2004-actual: Acuerdo de La Habana – ALBA Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América. En 2018 inicia su declive con la salida de Ecuador y Bolivia.
Península de Chaguaramas (Trinidad y Tobago)
PROCESOS DE INTEGRACIÓN EN EL MARCO DEL PROYECTO INTERAMERICANO
2008-actual: Se celebra en Brasilia el Tratado constitutivo de UNASUR, impulsada por los gobiernos de ‘izquierda’ del continente. En 2018 inicia el declive con la salida de Chile, Argentina, Brasil y Paraguay, entre otros.
2010: Nace en la Cumbre de la Unidad (Playa del Carmen) la CELAC - Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños como un mecanismo intergubernamental compuesto por 33 países, que reemplazó el Grupo de Río.
Playa del Carmen (México)
PROCESOS DE INTEGRACIÓN EN EL MARCO DEL PROYECTO INTERAMERICANO
2011-actual: Declaración de Lima, que permitió en 2012 el Acuerdo Marco de la Alianza del Pacífico, conformada por México, Colombia, Perú y Chile.
2019: Con la Declaración de Santiago para la renovación de Suramérica nace el Foro para el Progreso de América del Sur PROSUR; una respuesta de los gobiernos de ‘derecha’ para reemplazar la Unión de Naciones Suramericanas UNASUR.
Además de los factores ideológicos-políticos ¿qué ha impedido lograr una integración efectiva en Latinoamérica?
GEOGRAFÍA E INFRAESTRUCTURA
La dimensión geográfica de Latinoamérica no facilita un proceso de integración a gran escala.
Además, la falta de inversión en vías de comunicación o, al menos de una inversión coordinada, no ayuda a mejorar el flujo migratorio y comercial.
No ha sido prioridad la inversión coordinada y conjunta en conectividad a través de carreteras, vías férreas y puertos.
DEPENDENCIA ECONÓMICA A EE.UU. Y CHINA
Mientras que el principal socio comercial de los Estados miembros de la Unión Europea es el propio bloque comunitario, en América Latina predominan vínculos estrechos con Estados Unidos y China, consolidados a través de diversos acuerdos bilaterales y multilaterales.
EXCESIVA SOBERANÍA
Los modelos de integración en LATAM se han estructurado sobre una concepción rígida y tradicional de la soberanía, donde la primacía de los intereses estrictamente nacionales debilita la capacidad colectiva para afrontar desafíos globales.
Esto ha impedido una dinámica de reciprocidad en algunos temas estratégicos para la región, así como modelos efectivos de cooperación e interdependencia.
LA UNIÓN EUROPEA
Pese a haber sorteado un número importante de crisis de distinta gravedad —como la salida del Reino Unido: el Brexit—, la Unión Europea sigue consolidándose como el organismo supranacional más estable en el mundo.
El bloque ha logrado articular un mercado único con libre circulación de bienes, servicios y capitales, además de una moneda común compartida por gran parte de sus Estados miembros.
En contraste, las iniciativas de integración regional y subregional en América Latina se encuentran todavía lejos de alcanzar resultados similares, destacándose la Comunidad Andina únicamente como el esquema más estable de la región.
MERCOSUR
MERCOSUR tiene un esquema de integración débil al no lograr la aplicación directa ni la primacía de sus disposiciones sobre los ordenamientos internos.
La estructura institucional —marcada por los lineamientos del Tratado de Ouro Preto de 1994— exige la toma de decisiones por consenso absoluto y un largo camino de deliberación. Esto paraliza la capacidad de respuesta del bloque ante crisis o cambios urgentes.
Respecto a los factores de cohesión, existen grandes diferencias macroeconómicas entre sus miembros, lo que complica la adopción de políticas comunes y aranceles externos unificados.
Los gobiernos de turno suelen anteponer sus intereses políticos coyunturales a los objetivos de la integración regional, debilitando los compromisos asumidos a largo plazo.
MERCOSUR
La Decisión 32/00/CMC/MERCOSUR
Los países miembros tienen una ‘camisa de fuerza’ al no poder negociar acuerdos de libre comercio de forma bilateral con terceros países; deben hacerlo en bloque.
Como el bloque avanza al ritmo del miembro más lento o proteccionista, el Mercosur ha firmado muy pocos acuerdos comerciales de peso global en 30 años.
Esto ha generado fuertes roces, como los intentos de Uruguay de negociar un TLC con China o ingresar al CPTPP (Asociación Transpacífico) de forma independiente, chocando con las reglas del bloque de integración.
LA ALIANZA DEL PACÍFICO
A diferencia de otros procesos de integración, la Alianza del Pacífico se estructuró desde su origen (con el Acuerdo Marco de 2012) como un esquema enfocado en el libre comercio de bienes y servicios, así como en la libre circulación de capitales, personas y la integración financiera (como el Mercado Integrado Latinoamericano - MILA) donde confluyen la B, de Comercio de Santiago; B. de Valores de Colombia; B. de Valores de Lima y la B, Mexicana de Valores.
Este alto grado de interdependencia económica genera incentivos funcionales para armonizar regulaciones comunes..
LA ALIANZA DEL PACÍFICO
El bloque ha demostrado capacidad para avanzar mediante la desgravación arancelaria acelerada, la acumulación de origen y la eliminación de visas turísticas, lo que facilita un terreno propicio para la homologación de estándares técnicos y sanitarios.
Su vocación abierta hacia el Asia-Pacífico y su interacción con diversos Estados observadores exigen estándares normativos modernos, lo que podría estimular la adopción de normativas conjuntas más avanzadas.
ESTADO ACTUAL DE LOS PROCESOS DE INTEGRACIÓN EN LATINOAMÉRICA
ORGANISMOS
SUPRANACIONALES*
CAN
SICA
CARICOM
ALIANZAS Y ORGANISMOS
INTERGUBERNAMENTALES
PROSUR
UNASUR
ALBA
MERCOSUR
CELAC
ALIANZA DEL PACÍFICO
ENTRE OTROS…
* Bloque supranacional
latinoamericano
BASES PRINCIPIALÍSTICAS DEL DERECHO SUPRANACIONAL
En el proceso evolutivo de los procesos de integración, se han desarrollado avances que hoy son el fundamento de la supranacionalidad de las organizaciones. Por ejemplo, del bloque de supranacionalidad latinoamericano (CAN, SICA, CARICOM).
Estos avances [y retrocesos] dejan un legado que se característica a través de las bases principialísticas de la supranacionalidad del derecho comunitario.
BASE PRINCIPIALÍSTICA DE PRIMACÍA DE SUPRANACIONALIDAD SOBRE EL ORDEN INTERNO E INTERNACIONAL
En virtud de esta base principialística, a los Estados miembros de un organismo comunitario no les está permitido ampararse en normas de derecho interno o internacional para incumplir sus obligaciones pactadas en el marco de los proceso de integración supranacional.
Las normas de derecho comunitario únicamente pueden ser modificadas por otras del mismo rango.
Cuando hay algún desplazamiento de toda norma contraria a la comunitaria: los Estados deben interpretar el derecho interno [e internacional] de conformidad con el derecho supranacional.
BASE PRINCIPIALÍSTICA DE PRIMACÍA DE SUPRANACIONALIDAD SOBRE EL ORDEN INTERNO E INTERNACIONAL
Para el TJCAN el concepto de soberanía compartida se desarrolla “(…) dentro de la normativa vigente del ordenamiento jurídico del Acuerdo de Cartagena (…) siendo (…) una manifestación de la soberanía conjunta y compartida de los Países Miembros, por lo que no puede ser desconocido y tampoco alterado por ninguno de ellos; incluso por sus órganos de gobierno”. (TJCAN, Proceso 1-AN-86)
Por su parte, para el TJUE “(…) si un Estado pudiera unilateralmente destruir sus efectos [los efectos de la supranacionalidad] mediante un acto oponible a las normas comunitarias, carecería de valor y fuerza vinculante; características propias del Derecho Comunitario.”
BASE PRINCIPIALÍSTICA DE APLICACIÓN �DIRECTA E INMEDIATA DE LA NORMA SUPRANACIONAL
Los instrumentos normativos supranacionales ingresan al ordenamiento interno automáticamente. No es necesario llevar a cabo algún trámite adicional o de ratificación in situ para su incorporación.
Los jueces [ámbito interno] deberán garantizar que la aplicación de la norma supranacional sea directa e inmediata en la resolución de casos; en tanto esta es vinculante de forma automática a los ordenamientos internos desde su promulgación en el ámbito supranacional.
Encuentra su origen en la doctrina comunitaria europea, a partir de cuatro libertades básicas de mercado que deben promoverse en un escenario de integración supranacional: la libertad de movimiento de mercancías (Arts. 9-37); la libertad de movimiento de los trabajadores y el derecho de establecimiento (Arts. 48-58); la libertad de prestación de servicios (Arts. 59-66); y el libre movimiento de capitales (Arts. 67-73),
Tratado Constitutivo de la Comunidad Económica Europea (Roma, 1957) / Inicio de la etapa funcionalista.
BASE PRINCIPIALÍSTICA DE LA PROMOCIÓN DE LAS CUATRO LIBERTADES BÁSICAS
BASE PRINCIPIALÍSTICA DE RESPONSABILIDAD DEL ESTADO POR LA NO APLICACIÓN O LA INDEBIDA APLICACIÓN DEL DERECHO SUPRANACIONAL
En virtud de esta base principialística, los Estados asumen una responsabilidad patrimonial por los daños ocasionados a los particulares, derivados de su acción u omisión como consecuencia del incumplimiento de las normas de derecho comunitario.
El Estado es responsable por las actuaciones de la administración, y por el hecho del legislador y del juez.
Es propuesto por primera vez por Francis Rosenstiel
PARA CONCLUIR…
El Derecho comunitario como ‘derecho supranacional especial’ se integra “de pleno derecho en el orden interno de los Estados miembros, sin necesidad de ninguna fórmula especial de introducción. Las normas comunitarias ocupan su lugar en el orden jurídico interno en calidad de derecho comunitario. Los jueces nacionales tienen la obligación de aplicar el Derecho comunitario”(Rosenstiel, 1967).
BANCO DE PREGUNTAS
¿Por qué en Latinoamericana no se ha logrado configurar, de forma efectiva, un modelo unificado de integración? [6]
Ubicar en una línea de tiempo y explicar, con sus propias palabras, cada una de las fases de los procesos de integración en América [7].
Explicar, con sus propias palabras, la base principialística de la promoción de las cuatro libertades básicas [8].