“¡¡Poneos en camino!!”
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él. (bis)
no adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
Canto:
NO ADOREIS A NADIE
Porque sólo Él
nos puede sostener. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
MONICIÓN DE ENTRADA:
¡¡Poneos en camino!! Muchos intentarán que os quedéis quietos. Que vuestros criterios queden sepultados en el olvido. Responded con la fuerza de vuestras convicciones más profundas: lo que no hagáis nadie lo hará por vosotros.
Los cristianos estamos llamados a “salir”. No van a venir aquí a preguntarnos cómo es eso de ser cristiano. Somos nosotros los que invitamos a otros, los que hacemos llegar esa llamada de la fe, que a su vez nosotros hemos recibido, y que compartimos con otros.
Hemos de salir cargados de comprensión, con un gran deseo de acoger a todos y dispuestos a cualquier cosa, porque el Señor nos manda “como corderos en medio de lobos”. Pero con la confianza de saber que Él viene con nosotros.
Oración: ID POR TODO EL MUNDO
Aquí estoy, Señor Jesús…
a la vera del camino, sin un camino…
Mis pasos buscan Tus huellas,
donde poner mis pisadas…
Quiero hacer de Tu Evangelio
la Ley de mi vida;
escucharlo, día a día,
hasta fecundar toda mi vida.
Quiero seguir el camino del hombre nuevo:
del hombre que dice «Sí» a la vida y,
con tesón, la guarda.
Tú eres, definitivamente,
el camino de la Vida en Cruz entregada
por la salvación del hombre,
de TODO hombre que busca
en Ti la respuesta cierta.
Contigo el camino se hace ligero,
al llevar «los dos juntos»
esta pesada carga… Amén.
Nada nos separará.
Nada nos separará.
Nada nos separará
del amor de Dios. (3 veces)
Canto:
NADA NOS SEPARARÁ
14º Domingo del Tiempo Ordinario
06 de julio de 2025
Ciclo C
En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies.
EVANGELIO: (San Lucas 10, 1-12. 17-20)
¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino.
Cuando entréis en una casa, decid primero: "Paz a esta casa." Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa.
Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: "Está cerca de vosotros el reino de Dios." Cuando entréis en un pueblo y no os reciban, salid a la plaza y decid: "Hasta el polvo de vuestro pueblo, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos sobre vosotros.
De todos modos, sabed que está cerca el reino de Dios." Os digo que aquel día será más llevadero para Sodoma que para ese pueblo.» Los setenta y dos volvieron muy contentos y le dijeron: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.»
Él les contestó: «Veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones y todo el ejército del enemigo. Y no os hará daño alguno. Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo.»
Palabra del Señor
Reflexión.-
CAMINO, VERDAD Y VIDA
MEDITACIÓN EN IMÁGENES
Oración: QUISIERAMOS SER.
Quisiéramos ser, Señor:
Altavoces de tu Palabra,
allá donde, tal vez, no seas conocido.
En aquellos rincones donde, tal vez,
seas despreciado o ignorado.
¡No somos dos, Señor!
¡Somos muchos más!
Pero, no siempre, tenemos el valor suficiente:
para dar razón de tu presencia,
para ser tus testigos con todas las consecuencias.
¡Ayúdanos, Señor, a ponernos en camino!
Sin más amparo que el ancho cielo,
sin más apoyo que tu Espíritu,
sin más riqueza que la Eucaristía,
sin más aliento que tu Palabra.
Llevando al mundo esperanza
e ilusiones a los hombres que no la tienen.
Aportando coraje donde exista debilidad
y caridad donde surja la pobreza.
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Canto: TANTUM ERGO
Tantum ergo Sacraméntum,
venerémur cernui:
et antíquum documéntum
novo cedat ritui;�praestet fides suppleméntum
sensuum deféctui.
Genitóri Genitóque,
laus et iubilátio;�salus, honor, virtus quoque,
sit et benedíctio;�procedénti ab utróque
compar sit laudátio. Amén.
BENDICIÓN.-
V. Les diste pan del cielo.
R. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.