.
“Señor, tú tienes palabras de vida eterna”
Canto: PANGE LINGUA
Pange, lingua, glóriosi
córporis mysterium,
sanguinisque pretiósi,
quem in mundi prétium
fructus ventris generósi
Rex effudit géntium.
Nobis datus, nobis natus
ex intácta Vírgine,
et in mundo conversátus,
sparso verbi sémine,
sui moras incolátus
miro clausit órdine.
Seguir hoy a Cristo nos parece una decisión difícil y arriesgada, pero si no apostamos por Cristo, ¿por quién podemos apostar? La verdad del evangelio de Cristo sigue siendo para nosotros más fiable que cualquiera de las otras medias verdades que oímos todos los días.
MONICIÓN DE ENTRADA:
Vivimos rodeados y envueltos en palabras. La televisión, la radio, los medios de comunicación, la vida familiar y ordinaria, todo son palabras y palabras. Para que las palabras den espíritu y vida deben ser, además de sinceras y verdaderas, palabras que busquen en primer lugar el bien del que las oye.
Tú nos sales al encuentro de verdad, sin reservas.
Tú nos llamas del todo, sin mediocridades,
Tú nos pides un sí incondicional a tu amistad,
Tú nos ofreces un camino claro y radical.
Oración: TU ERES, SEÑOR, EL AMIGO MÁS FIEL
Seguirte, Jesús, es vivir comprometido.
Porque lo esencial es tenerte de amigo,
después viene el amar a todo el mundo
y el dejarse afectar por el dolor del hermano.
Sé Tú nuestra fuerza interior,
nuestra convicción más profunda,
nuestro compromiso más transformador,
y el Amigo con el que más contamos.
Haznos tu presencia en nuestro entorno,
utilízanos como buena noticia,
recuérdanos tu estilo y tu manera de actuar
y conviértenos del todo en profetas del Amor.
Tú que nos alimentas con palabras de vida eterna,
nutre también de ellas nuestra cotidianidad,
ilusiona nuestra rutina para ser una presencia alegre
y fortalece nuestra entrega para ir construyendo tu reino.
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él. (bis)
no adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
Canto:
NO ADOREIS A NADIE
21º Domingo del Tiempo Ordinario
25 de agosto de 2024
Ciclo B
En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?» Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: ¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada.
EVANGELIO: (San Juan 6, 60-69 )
Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen.» Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede.»
Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: ¿También vosotros queréis marcharos?» Simón Pedro le contestó: Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios.»
Palabra del Señor
Reflexión.-
Voy contigo, Señor:
Porque, en medio del recio viento,
eres veleta que orienta para no perderme.
Porque, en medio del bravío mar,
eres timón seguro que lleva a buen puerto.
Porque, si miro hacia atrás,
sé que el arado que agarra mis manos
no podrá trabajar con la misma hondura
que mirándote a los ojos, Señor.
Oración: VOY CONTIGO, SEÑOR
Voy contigo, Señor:
Ayúdame a no desertar, a no alejarme de Ti.
Te doy las gracias,
por la libertad que me ofreces para seguirte.
Te doy las gracias,
porque, aún en medio de tanta seducción,
sigues optando por mí,
sigues esperando mi respuesta,
sigues añorando mi presencia.
Voy contigo, Señor:
Ayúdame a cumplir con este reto,
con esta firme propuesta:
Quiero estar contigo, Señor.
Quiero estar a tu lado, siempre, Señor.
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Tantum ergo Sacraméntum, venerémur cernui:
et antíquum documéntum novo cedat ritui;�praestet fides suppleméntum sensuum deféctui.
Genitóri Genitóque, laus et iubilátio;�salus, honor, virtus quoque, sit et benedíctio;�procedénti ab utróque compar sit laudátio.
Canto:
TANTUM ERGO
BENDICIÓN.-
V. Les diste pan del cielo.
R. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.