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La función política de la escuela

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Consideraciones previas-punto de partida:

  • Diferencia entre “la realidad” y las construcciones discursivas sobre ella
  • No hay unicidad de las construcciones discursivas-posible antagonismo entre ellas
  • En las construcciones discursivas que suponemos-aceptamos se sustentan los sentidos de las prácticas
  • Estamos presos de las convicciones heredadas, de la mentalidad en la que fuimos formados respecto a nuestro rol (docente, etc.)

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  • La escuela como institución atravesada por relaciones de poder.
  • La tensión entre reproducción y transformación social.
  • Tres enfoques posibles: optimismo ingenuo, pesimismo reproductivista, optimismo crítico.
  • ¿La escuela es una herramienta de los poderosos o un espacio de resistencia?
  • La práctica educativa como práctica de libertad.

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Visión optimista ingenua:

  • La escuela como motor de transformación social.
  • La escuela educaría al pueblo soberano y elector.
  • Ideal enseñar, educar, guiar
  • Visión de Sarmiento sobre la función civilizatoria de la escuela

Riesgo: sobrestimar la eficacia de la escuela.

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Pesimismo conservador

Reconoce el posible potencial político transformador de la escuela, pero se lo impugna o considera indeseable

La escuela puede tornar perniciosos o peligrosos a los educandos por los poderes intelectuales que “despierte” o habilite.

Defiende o se ampara en una visión sobre la sociedad que justifica los mecanismos de dominación dados

Ejemplo: muy poca presencia en los discursos actuales, por su carácter político altamente conservador y reaccionario. Parlamentario británico (Giddy).

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Pesimismo reproductivista:�

  • La escuela es producto de la sociedad y no tiente ninguna posibilidad de cambiarla
  • Denuncia su supuesta neutralidad
  • Brinda circuitos diferenciales para que los hijos de cada clase convaliden su lugar en la sociedad. Perpetúa el orden social vigente.
  • Los maestros son funcionales al sistema y reproductores del orden social

Riesgo: impotencia política y educativa.

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PESIMISTAS Impotencia

OPTIMISTAS: Omnipontencia

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Tensiones

  • ¿La escuela sólo sirve para legitimar el poder de los dominantes y garantizar su continuidad?
  • ¿La escuela siempre hace lo que se propone?
  • ¿Los poderosos controlan completamente la educación?
  • ¿Puede la escuela controlar los usos futuros de quienes aprenden?
  • ¿Los alumnos son siempre receptores?
  • ¿Qué márgenes de acción tienen los docentes?

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Optimismo crítico

  • Ni omnipotente, ni impotente.
  • La educación está condicionada (y no determinada) por la estructura social.
  • La escuela es una herramienta de legitimación del orden social, pero al mismo tiempo es un espacio de disputa, lucha y posibilidad
  • Educación como práctica de libertad y conciencia crítica.
  • Revisar las propias convicciones, entendiendo que la acción pedagógica implica decidir desde qué ideas actuamos

  • Le da relevancia a los actores

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Optimismo crítico

  • La escuela no es neutra: siempre transmite posicionamientos.
  • No estamos condenados a reproducir lo existente.
  • Podemos habitar la escuela como territorio político.
  • Rol docente: intervenir en esa disputa. Implica preguntarnos por nuestro rol. A quién le sirve nuestra práctica.

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  • La sociedad-contexto es un fuerte condicionante pero no determina los procesos que acontecen en las instituciones
  • La escuela legitima el orden social, pero también es el espacio donde el orden se presta a ser discutido, recreado y reorientado.
  • Las relaciones de poder son inestables, movibles, no estáticas
  • Algo de la función de la escuela depende de los enunciados de quien relata. Si la vemos como un territorio político abierto a hallar nuevas direcciones, la habitaremos como un espacio de práctica de la libertad.

“La educación siempre es un acto político, seamos conscientes o no”.