ORACIÓN
de la Comunidad
“Sígueme”
Jesús nos dice: sígueme. Sígueme con la única seguridad de que voy siempre delante. Sígueme, ven detrás de Mí.
Sígueme sin mirar atrás, ni siquiera para ver si los surcos de tu arado en el pasado fueron rectos o no.
MONICIÓN DE ENTRADA:
Sígueme con decisión, sin moratorias. Sin buscar razones para demorar el seguimiento.
Sígueme, defendiendo con energía tu derecho a equivocarte humanamente. Tu derecho a ser nota discordante del conjunto, por seguir a Cristo.
Te seguiré, te seguiré, ¡oh Señor!.
Detrás de ti con gozo, caminaré.
1.- Te seguiré por la ruta del amor,
y ofreceré al mundo, la vida.
Canto: TE SEGUIRÉ
Te seguiré, te seguiré, ¡oh Señor!.
Detrás de ti con gozo, caminaré.
2.- Te seguiré por la ruta del dolor,
tu cruz en nuestra vida, nos salvará.
Te seguiré, te seguiré, ¡oh Señor!.
Detrás de ti con gozo, caminaré.
Oración: SÍGUEME
Señor que sepa darte un sí decidido y valiente. Que sepa confiar en tu voluntad sin miedos ni temores. Que sepa caminar a tu lado en el camino de la Cruz. Que acepte tu voluntad con alegría, desprendimiento y amor.
Que sepa, Señor, agitar mi corazón con alegría para que no se duerma en la trivialidad de la vida y para que ame como amas Tu. Despierta, Señor, mi sed en Ti para que, aunque beba en las aguas de sabor amargo, sacie mi vida con ilusión.
Que sepa confiar en Tu Palabra, Señor, para que esos ecos confusos que me martillean cada día no me impidan escuchar la verdad del Evangelio.
Que sepa, Señor, seguir tu camino siempre con los ojos bien abiertos para reconocerte en las personas que se cruzan en mi vida y en los acontecimientos cotidianos. Señor, te sigo porque quiero vivir de tu fe y ayudar a que Tu Reino se realice en este mundo.
Te quiero seguir, Señor, para vivir con esperanza porque sé que Tu nunca me fallas. Espíritu Santo ayúdame a que la llamada de Dios resuene en mi interior y hazme disponible a Dios. Aquí, estoy, Señor, para hacer tu voluntad. Amén.
13º Domingo del Tiempo Ordinario
26 de junio de 2022
Ciclo C
Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante.
EVANGELIO: (San Lucas 9, 51-62)
De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén.
Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: “Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?”
Él se volvió y les regañó y se marcharon a otra aldea.
Mientras iban de camino, le dijo uno: “Te seguiré a donde vayas”. Jesús le respondió: “Las zorras tienen madriguera, y los pájaros, nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza”.
A otro le dijo: “Sígueme”. Él respondió: “Déjame primero ir a enterrar a mi padre”. Le contestó: “Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios”.
Otro le dijo: “Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia”.
Jesús le contestó: “El que echa mano al arado y sigue mirando atrás, no vale para el Reino de Dios”.
Palabra del Señor
Jesús establece una escala de valores. Invita a dejar lo secundario para conseguir lo fundamental.
Para caminar con Él hay que aceptar una existencia adulta, privada de privilegios, protecciones y seguridades.
El camino requiere libertad. Liberados de obligaciones externas podremos responder a la invitación de Jesús para hacer con Él el camino de la vida. Jesús es nuestro Camino y nuestra Meta.
Se es cristiano cuando se camina tras las huellas del Maestro.
CONCLUSIÓN DEL
Nazaret: convertir en algo normal el amor.
Observando a la familia de Jesús, María y José, cada familia puede redescubrir su propia vocación, empezar a entenderse un poco mejor, encontrar su camino en la vida y sentirse atraída por la alegría del Evangelio.
Es importante no olvidar que el Hijo de Dios, que se hizo hombre, vivió durante muchos años en el seno de una familia humana normal y humilde. Es precisamente en las realidades humildes y normales donde el Señor quiere entrar y establecer su morada.
El tiempo que Jesús vivió en Nazaret, en el seno de la Sagrada Familia, ilumina de un modo nuevo la vida de cada una de nuestras familias: el ritmo cotidiano de la vida, aparentemente insignificante y sin sentido, puede traducirse en un modo nuevo de realizar la llamada específica de la familia: convertir en algo normal el amor.
Haciendo que el amor sea normal, cada una de nuestras familias puede hacer una contribución insustituible al mundo, para que podamos crecer en el amor verdadero y en la solidaridad más auténtica. Ninguna otra escuela puede enseñar el amor auténtico, genuino, confiable y creíble como lo hace una familia.
(Roma, del 22 al 26 de junio de 2022
(X Encuentro Mundial de las Familias
Oración para el X Encuentro Mundial de las Familias:
El amor familiar: vocación y camino de santidad
Padre Santo, estamos aquí ante Ti, para alabarte y agradecerte el gran don de la familia.
Te pedimos por las familias consagradas en el sacramento del matrimonio, para que redescubran cada día la gracia recibida y, como pequeñas Iglesias domésticas, sepan dar testimonio de tu Presencia y del amor con el que Cristo ama a la Iglesia.
Te pedimos por las familias que pasan por dificultades y sufrimientos, por enfermedad, o aprietos que sólo Tú conoces: Sostenlas y hazlas conscientes del camino de santificación al que las llamas, para que puedan experimentar Tu infinita misericordia y encontrar nuevas formas de crecer en el amor.
Te pedimos por los niños y los jóvenes, para que puedan encontrarte y responder con alegría a la vocación que has pensado para ellos; por los padres y los abuelos, para que sean conscientes de que son signo de la paternidad y maternidad de Dios en el cuidado de los niños que, en la carne y en el espíritu, Tú les encomiendas; y por la experiencia de fraternidad que la familia puede dar al mundo.
Señor, haz que cada familia pueda vivir su propia vocación a la santidad en la Iglesia como una llamada a ser protagonista de la evangelización, al servicio de la vida y de la paz, en comunión con los sacerdotes y todo estado de vida.
Bendice el Encuentro Mundial de las Familias. Amén.
CREEMOS EN EL AMOR
HIMNO DEL X ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS
ORACIÓN DE LOS FIELES
R/. Te lo pedimos, Señor.
1.- Por nuestras familias, por nuestros hijos, para que sepamos, con nuestro ejemplo, transmitirles la fe en Cristo. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Señor.
2.- Por todos los matrimonios que están pasando por dificultades, por sus hijos y sus familias que sufren en silencio, para que los ilumines y enciendas de nuevo en sus corazones el fuego de tu amor. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Señor.
3.- Por todos aquellos que lo están pasando mal: por los enfermos, por los que están solos, por los que están en dificultades económicas, o de cualquier otra índole, para que les alivies su sufrimiento y sepan encontrarte detrás de esas situaciones. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Señor.
4.- Por nuestros seminaristas, sacerdotes y consagrados para que Dios los ilumine en su servicio y ayuda a los matrimonios y las familias. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Señor.
5.-Por todas las intenciones que hemos puesto a tus pies y por todas aquellas que llevamos en el corazón. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Señor.
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.