“Renovar el corazón en la Luz del Hijo”
1.- Oh buen Jesús yo creo firmemente
que por mi bien estás en el altar.
Que das tu Cuerpo y Sangre juntamente,
al alma fiel en celestial manjar (bis).
Canto:
OH BUEN JESUS
2.- Indigno soy, confieso con franqueza,
de recibir la santa Comunión.
Jesús, que ves mi nada y mi pobreza,
prepara Tú mi pobre corazón (bis).
3.- Pequé, Señor; ingrato te he ofendido;
infiel te fui; confieso mi maldad;
contrito ya, perdón, Señor, Te pido;
eres mi Dios, apelo a tu bondad (bis).
MONICION DE ENTRADA:
El misterio de la Navidad que nos disponemos a celebrar es una nueva creación.
El niño que nace en Belén viene a hacer nuevas todas las cosas (Ap. 21,5), a reconciliar lo humano y lo divino, a unir lo enfrentado, a deshacer los lazos del pecado y de la muerte.
Jesucristo atraviesa las entrañas del mundo para sanarlas desde dentro y poner paz. Ante esta gran noticia, el Adviento nos invita a la conversión, a un cambio de mente y de vida que se ajusten a este Niño Dios.
Oración: ENTRANDO EN ADVIENTO
Como viajero que llega de otro mundo,
como peregrino con hambre de presencia,
Dios, vengo hoy aquí
con mi vida en las manos.
Traigo la alegría y el peso de ser persona…
Padre, entro en este Adviento,
con la esperanza de encontrar tu Palabra
para seguir caminando.
Dios de las promesas,
renueva con nosotros tu alianza hoy,
nosotros somos compañeros frágiles.
Dios de la palabra eficaz,
levanta ilusión y enciende nuestros corazones
para seguir los caminos del Reino.
Dios de la salvación,
haznos testigos entre los hombres
por el amor, la justicia y la paz.
Canto de Adoración:
Oh, oh, oh,
Adoramus te Domine. (3 veces)
Por aquel tiempo, Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea predicando: Convertíos, porque está cerca el Reino de los cielos.
EVANGELIO: ( San Mateo 3, 1-12 )
Este es el que anunció el Profeta Isaías diciendo: "Una voz grita en el desierto: preparad el camino del Señor, allanad sus senderos".
Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre.
Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y del valle del Jordán; confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán.
Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo: Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente?
Dad el fruto que pide la conversión. Y no os hagáis ilusiones, pensando: "Abrahán es nuestro padre", pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras. Ya toca el hacha la base de los árboles, y el árbol que no da fruto será talado y echado al fuego.
Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí puede más que yo, y no merezco ni llevarle las sandalias.
El os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga.
Palabra del Señor
Reflexión.-
Meditación en imágenes:
VEN, AHORA, SANTO ESPIRITU
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él. (bis)
no adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
Canto:
NO ADOREIS A NADIE
Porque sólo Él
nos puede sostener. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
BENDICIÓN.-
V. Les diste pan del cielo.
R. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.