BIENAVENTURANZAS DE ADVIENTO
Felices quienes siguen confiando, a pesar de las muchas circunstancias adversas de la vida.��Felices quienes tratan de allanar todos los senderos: odios, marginaciones, discordias, enfrentamientos, injusticias…
Felices quienes bajan �de sus cielos particulares para ofrecer esperanza y anticipar el futuro, con una sonrisa en los labios y con mucha ternura en el corazón.
Felices quienes aguardan, contemplan, escuchan, están pendientes de recibir una señal, y cuando llega el momento decisivo, dicen: sí, quiero, adelante, sea, en marcha...
Felices quienes denuncian y anuncian con su propia vida y no sólo con meras palabras.��Felices quienes rellenan los baches, abren caminos, abajan las cimas, para que la existencia sea para todos y todas más humana.�
Felices quienes acarician la rosa, acercan la primavera, regalan su amistad y reparten ilusión a manos llenas con su ejemplo y sus obras.
Felices quienes cantan al levantarse, quienes proclaman que siempre hay un camino abierto a la esperanza, diciendo: "No tengáis miedo, estad alegres. Dios es como una madre, como un padre bueno que no castiga nunca, sino que nos acompaña y nos alienta, pues únicamente desea nuestra alegría y nuestra felicidad.