“Dadles vosotros de comer”
Cantemos al Amor de los amores,�cantemos al Señor.�¡Dios está aquí! Venid, adoradores;�adoremos a Cristo Redentor.��¡Gloria a Cristo Jesús! Cielos y tierra,�bendecid al Señor.�¡Honor y gloria a ti, Rey de la Gloria;�amor por siempre a ti, Dios del Amor!
Canto: CANTEMOS AL AMOR DE LOS AMORES
MONICION DE ENTRADA:
La salvación de las personas debe comenzar ya en este mundo. Dar de comer al hambriento es estar contribuyendo ya a su salvación.
Nuestra vida se debe implicar con el propósito de salvar al mundo ya desde ahora, de poner nuestra vida al servicio de los demás, de todas aquellas personas que nos necesiten.
Ofrezcamos nuestra propia vida, unida a la vida de Cristo, para la salvación, ya desde ahora, de todas las personas.
Oración:
Con tu Cuerpo y con tu Sangre
Con la fuerza de tu Cuerpo y de tu Sangre,
queremos, Señor,
hacer un mundo nuevo y una historia distinta:
sin clases, sin odios, sin discriminación,
sin ricos ni pobres,
todos iguales en la justicia y en la paz.
Queremos un mundo distinto,
donde no anide la opresión contra los emigrantes,
ni el abuso contra los económicamente débiles,
ni la violencia, ni el terrorismo, ni la venganza.
Queremos un mundo como Tú lo quieres,
limpio y hermoso para todos,
todos iguales y en familia,
todos hermanos, solidarios y amigos.
Queremos un mundo donde dé gusto vivir,
donde todos podamos ser dichosos.
Y lo vamos a conseguir,
porque esa es tu voluntad y nuestra fuerza,
porque no vamos a escatimar esfuerzos,
porque vamos a dejar la vida en ello.
Ayúdanos, Señor,
a cumplir en la tierra tu voluntad
igual que se cumple en el cielo
por tus santos y amigos, nuestros hermanos.
Amén.
AL ESTAR EN LA PRESENCIA
15
Al estar en la presencia
De tu divinidad
Y al contemplar la hermosura
De tu santidad
Mi espíritu se alegra
En tu majestad
Te adoro a ti, te adoro a ti
Canto: AL ESTAR EN LA PRESENCIA
16
Cuando veo la grandeza
De tu dulce amor
Y compruebo la pureza
De tu corazón
Mi espíritu se alegra
En tu majestad
Te adoro a ti, te adoro a ti
17
Y al estar aquí, delante de ti,
te adoraré
Postrado ante ti, mi corazón
te adora, oh Dios
Y siempre quiero estar
para adorar
Y contemplar tu santidad
Te adoro a ti, Señor, te adoro a ti
18
Y al estar aquí, delante de ti,
te adoraré
Postrado ante ti, mi corazón
te adora, oh Dios
Y siempre quiero estar
para adorar
Y contemplar tu santidad
Te adoro a ti, Señor, te adoro a ti
CORPUS CHRISTI
22 de junio de 2025
Ciclo C
EVANGELIO: (San Lucas 9, 11b‑17)
En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar al gentío del Reino de Dios y curó a los que lo necesitaban.
Caía la tarde, y los Doce se le acercaron a decirle: Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida; porque aquí estamos en descampado.
Él les contestó: Dadles vosotros de comer.
Ellos replicaron: No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío. Porque eran unos cinco mil hombres.
Jesús dijo a sus discípulos: Decidles que se echen en grupos de unos cincuenta. Lo hicieron así, y todos se echaron.
Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente.
Comieron todos y se saciaron, y cogieron las sobras: doce cestos.
Palabra del Señor
Reflexión.-
MEDITACIÓN EN IMÁGENES
DADLES VOSOTROS
DE COMER
DIA DE CARIDAD – 2025
CORPUS CHRISTI, DIA DE CARIDAD
MIENTRAS HAYA PERSONAS, HAY ESPERANZA
El Corpus de este año es especialmente significativo porque está marcado por el jubileo de la esperanza. Y, como peregrinos de esperanza, se nos invita a ponernos en camino para identificarnos con su proyecto de vida y entregar la vida por los que habitan en la no-vida.
Quien participa en la Eucaristía ha de empeñarse en construir paz y denunciar las circunstancias que van contra la dignidad del hombre, por el cual Cristo ha derramado su sangre. El Cuerpo de Cristo se nos ofrece como el único alimento capaz de traer paz ante tanta violencia y también se ofrece como alimento y ejemplo de nuestro compromiso activo.
Celebrar el día del Corpus Christi, la gran fiesta de la Caridad, es un signo profético de que la esperanza tiene y debe tener la última palabra, porque mientras haya personas que aman, que ayudan, que comparten con generosidad, que se conmueven con el dolor y el sufrimiento de los demás, la esperanza es imposible que se pierda. Es hora de ser peregrinos de esperanza, para anunciar el amor de Cristo al mundo.
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Canto:
TANTUM ERGO
Tantum ergo Sacraméntum, venerémur cernui:
et antíquum documéntum novo cedat ritui;�praestet fides suppleméntum sensuum deféctui.
Genitóri Genitóque, laus et iubilátio;�salus, honor, virtus quoque, sit et benedíctio;�procedénti ab utróque compar sit laudátio. Amén
BENDICIÓN.-
V. Les diste pan del cielo.
R. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.