Dios Padre Dios Hijo Dios Espíritu Santo
Icono de la Trinidad
Andrei Rublev
(1411)
Más datos en:
Jorge Fazzari Blog
Veremos 4 temas:
tenemos que ponernos
en “modo espiritual” (1Co 2,6-16)
Teología de la historia según San Lucas… y otros�
- También San Juan (Jn 14-16) y San Pablo (Ga 4,4ss) exponen lo mismo…
+ Nosotros podemos olvidarnos del Espíritu Santo, pero Él no se olvida de nosotros… y nos recuerda (cada tanto) que Él está presente…
Después de recibir el don del Espíritu Santo, en Pentecostés, la Iglesia desborda de Vida, Luz y Amor
“Todos se reunían asiduamente para escuchar la enseñanza de los Apóstoles (didajé) y participar en la vida de comunión (koinonía) en la fracción del pan (= eucaristía) y en las oraciones” (Hch 2, 42).
Aquí aparecen cuatro elementos que,
desde el primer día de la Iglesia,
son constitutivos del ser cristiano:
formación (didajé)
comunión (koinonía)
celebración (= eucaristía)
oración → CCE
La vida en comunidad implica:� una espiritualidad de comunión, �y un servicio de las necesidades de la comunidad
“La multitud de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma. Nadie consideraba sus bienes como propios, sino que todo lo tenían ellos en común. ” (Hch 4, 32).
“…los Doce convocaron a todos los discípulos y les dijeron: «No es justo que descuidemos la Palabra de Dios para ocuparnos de servir (diakonein) las mesas. Es preferible, hermanos, que busquen (“episcopeen”) entre ustedes a siete hombres de buena fama, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, y nosotros les encargaremos esta tarea. De esa manera, podremos dedicarnos a la oración y al ministerio (diakonía) de la Palabra…».” (Hch 6, 1-4).
Además, el envío misionero de Jesús y el don del Espíritu impulsan al testimonio (martyría) y a la misión
“Jesús dijo a sus discípulos: «Ustedes recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra… ”
(Hch 1,8; Cf. Mt 28,19s; Jn 15,27…).
+ Contra “Esteban… se presentaron algunos para discutir con él. Pero no podían enfrentar la sabiduría y al Espíritu con que hablaba…” (Hch 6,8ss).
+ “Pedro, que andaba recorriendo todos los lugares, bajó también a visitar a los santos que habitaban en Lida.” (Hch 9,32; Cf. 5,29-32).
+ Enseguida después de su conversión, Pablo “comenzó a predicar en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios” (Hch 9,20; 13,1ss +).
En las dos últimas diapositivas hemos visto que, a los cuatro elementos iniciales, se agregaron otros dos:
Al principio vimos:
formación, comunión, celebración, oración
Ahora se agregaron
servicio, testimonio y misión
Las cuatro primeras pertenecen a la vida interna de la comunidad,
el servicio es tanto hacia adentro como hacia afuera,
y el testimonio y la misión son, sobre, todo hacia afuera
→ Ésta es la Iglesia viva y dinámica que nos muestran las fuentes… y al libro de “Los Hechos” lo han llamado “el Evangelio del Espíritu Santo”
Podríamos resumir lo visto en este esquema:
Oración
Formación
Comunión
Celebración
Servicio
Testimonio
La comunión es la esencia.
Se sostiene con la oración
y la formación.
La celebración es una
cumbre.
Y toda esta rica vida de
la gracia nos capacita
para el servicio, el testimonio y
la misión.
Misión
Y vemos que el Espíritu Santo es el verdadero dirigente de la Iglesia… y tiene un plan…
“Un eunuco etíope, ministro del tesoro y alto funcionario de Candace, la reina de Etiopía, había ido en peregrinación a Jerusalén y se volvía, sentado en su carruaje, leyendo
al profeta Isaías.
El Espíritu Santo dijo a Felipe:
«Acércate y
camina junto a su carro».”
(Hch 8,27-29)
Y vemos que el Espíritu Santo es el verdadero dirigente de la Iglesia… y tiene un plan…
“…Pedro, alrededor del mediodía, subió a la terraza para orar… cayó en éxtasis y tuvo una visión… se repitió tres veces…
Mientras Pedro, desconcertado, se preguntaba qué podía significar la visión que acababa de tener, llegaron los hombres enviados por Cornelio. Estos averiguaron dónde vivía Simón y se presentaron ante la puerta de la casa. Golpearon y preguntaron si se hospedaba allí Simón, llamado Pedro. Como Pedro seguía reflexionando sobre el significado de la visión, el Espíritu Santo le dijo: «Allí hay tres hombres que te buscan. Baja y no dudes en irte con ellos, porque soy yo quien los he enviado».” (Hch 10, 9-20).
Y vemos que el Espíritu Santo es el verdadero dirigente de la Iglesia… y tiene un plan…
“En la Iglesia de Antioquía había profetas y doctores, entre los cuales estaban Bernabé y Simeón, llamado el Negro, Lucio de Cirene, Manahén, amigo de infancia del tetrarca Herodes, y Saulo.
Un día, mientras celebraban el culto del Señor
y ayunaban, el Espíritu Santo les dijo:
«Resérvenme a Bernabé y a Saulo
para la obra a la cual los he llamado».
Ellos, después de haber ayunado y orado,
les impusieron las manos y los despidieron”
(Hch 13,1-4).
Y vemos que el Espíritu Santo es el verdadero dirigente de la Iglesia… y tiene un plan…
Como el Espíritu Santo les había impedido anunciar la Palabra en la provincia de Asia, atravesaron Frigia y la región de Galacia.
Cuando llegaron a los límites de Misia, trataron de entrar en Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió. Pasaron entonces por Misia y descendieron a Tróade. Durante la
noche, Pablo tuvo una visión. Vio a un
macedonio de pie, que le rogaba:
"Ven hasta Macedonia y ayúdanos".
Apenas tuvo esa visión, tratamos de
partir para Macedonia, convencidos de
que Dios nos llamaba para que la
evangelizáramos. (Hch 16,6-10).
Y el Evangelio según San Juan nos confirma el protagonismo del Espíritu después de la Ascensión, �mostrando las 7 funciones del Paráclito:
1. Estará presente: “...Yo rogaré al Padre, y él les dará
otro Paráclito para que esté siempre con ustedes” (Jn 14,16).
2 y 3. Enseñará y recordará: “...el Paráclito, el Espíritu Santo,
que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo
y les recordará lo que les he dicho.” (Jn 14,26).
4. Dará testimonio: “Cuando venga el Paráclito que
yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad
que proviene del Padre, Él dará testimonio de mí.” (Jn 15,26).
Y el Evangelio según San Juan nos confirma el protagonismo del Espíritu después de la Ascensión, �mostrando las 7 funciones del Paráclito:
5. Presentará pruebas: “...Les digo la verdad: les conviene
que yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá.
Pero si me voy, se lo enviaré. Y cuando Él venga, probará
al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia
y cuál es el juicio...” (Jn 16, 7-8).
6 y 7. Nos conducirá a la Verdad y glorificará al Hijo:
“…Cuando venga el Espíritu de la Verdad, Él los introducirá
en toda la verdad... dirá lo que ha oído y les anunciará
lo que irá sucediendo. Él me glorificará, porque recibirá
de lo mío y se lo anunciará a ustedes…” (Jn 16, 12-15).
El Documento Final de Francisco y el Sínodo 2024 quiere hacernos recuperar la atención al Espíritu
El Documento Final de Francisco y el Sínodo 2024 quiere hacernos recuperar la atención al Espíritu
- Dejándose iluminar por el Espíritu Santo, toda la Iglesia ha sido llamada a leer su propia experiencia y a identificar los pasos a dar para vivir la comunión, realizar la participación y promover la misión que Jesucristo le confió. (Francisco, NdA; 2).
- Que el Espíritu Santo, don del Resucitado, sostenga y guíe a toda la Iglesia en este camino. Que Él, que es armonía, siga rejuveneciendo a la Iglesia con la fuerza del Evangelio, la renueve y la conduzca a la unión perfecta con su Esposo (cf. LG 4). Puesto que el Espíritu y la Esposa dicen al Señor Jesús: «Ven» (cf. Ap 22,17). (Ibid. frase final)
- Desde que el Santo Padre inauguró este Sínodo en 2021, nos hemos embarcado en un viaje cuya riqueza y fecundidad vamos descubriendo cada vez más. Hemos estado a la escucha, atentos a captar en las múltiples voces lo que “el Espíritu dice a las Iglesias” (Ap 2,7). (DF 3; Cf. 45 y 82).
- Hemos invocado el don pascual del Espíritu Santo, pidiéndole que nos enseñe lo que debemos hacer y nos muestre juntos el camino a seguir. (DF 12).
- Vivificada por la gracia, ella [la Iglesia] es el Templo del Espíritu Santo (cf. LG 17): es Él, en efecto, quien la anima y construye, haciendo de todos nosotros las piedras vivas de un edificio espiritual (cf. 1 Pe 2,5; LG 6). (DF 17).
- El camino sinodal de la Iglesia nos ha llevado a redescubrir que la variedad de vocaciones, carismas y ministerios tiene una raíz: “todos hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo” (1 Cor 12,13). (DF 21).
- El bautismo es el fundamento de la vida cristiana.. el don más grande: ser hijos de Dios… partícipes de la relación de Jesús con el Padre en el Espíritu. (DF 21).
Y hay dos números importantes para la espiritualidad de
la sinodalidad y de la vocación:
15. Del Bautismo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo brota la identidad del Pueblo de Dios.
Se realiza como llamada a la santidad y envío en misión para invitar a todos los pueblos a acoger el don de la salvación (cf. Mt 28,18-19).
Es, pues, del Bautismo, en el que Cristo nos reviste de Sí mismo (cf. Ga 3,27) y nos hace renacer por el Espíritu (cf. Jn 3,5-6) como hijos de Dios, de donde nace la Iglesia sinodal misionera.
Toda la vida cristiana tiene su fuente y su horizonte en el misterio de la Trinidad, que suscita en nosotros el dinamismo de la fe, de la esperanza y de la caridad.
Y hay dos números importantes para la espiritualidad de
la sinodalidad y de la vocación:
22. En virtud del Bautismo “el Pueblo santo de Dios participa del carácter profético de Cristo, dando testimonio vivo de Él sobre todo con una vida de fe y amor” (LG 12).
Gracias a la unción del Espíritu Santo recibida en el Bautismo (cf. 1 Jn 2,20.27), todos los creyentes poseen un instinto para la verdad del Evangelio, llamado sensus fidei.
Consiste en una cierta connaturalidad con las realidades divinas, basada en el hecho de que en el Espíritu Santo los bautizados “son hechos partícipes de la naturaleza divina” (DV 2; 2Pe 1,4). De esta participación deriva la aptitud para captar intuitivamente lo que es conforme a la verdad de la Revelación en la comunión de la Iglesia. Por eso, la Iglesia está segura de que el santo Pueblo de Dios no puede equivocarse al creer cuando la totalidad de los bautizados expresa su consenso universal en materia de fe y de moral (cf. LG 12)…
Ahora bien: para escuchar la voz del Espíritu Santo tenemos que ponernos en “modo espiritual”
Basado en 1Co 2-3 | Principio de conducta | Persona y convivencia | Situación personal |
Conducta carnal | Ley de la selva: concupiscible e irascible: egoísmo y ambición de poder (Cf. Ga 5,19ss) | Ni libertad, ni comunidad | Esclavo del pecado |
Conducta natural | Razón y justicia | Libertad y comunidad, con límites | Ciudadano correcto |
Conducta espiritual
| La lógica de la gracia + | Identidad, libertad y comunidad al infinito | Santidad de vida en “sintonía fina” con el Espíritu Santo |
La lógica de la gracia
- La justicia da a cada uno lo que le corresponde
- El amor divino da a cada uno Todo
- el Padre misericordioso recibe a su hijo sin reproches (Lc 15)
- el Rey perdona una deuda incalculable porque le suplican (Mt 18)
- a todos los trabajadores se les da el jornal completo (Mt 20)…
+ Ésta es “la Buena Noticia de la gracia de Dios” (Hch 20,24; Cf. Lc 4,22)
- La Trinidad se da a cada uno totalmente
- Tanto San Juan de la Cruz, como antes Santo Tomás de Aquino abundan…
Quien entra en la lógica del don (“modo espiritual”)
entra en la comunión dinámica de la Trinidad (Cf. Jn 14,23…)
"El don (járisma) que cada uno haya recibido,
póngalo al servicio de los otros (diakonéo),
como buenos administradores (oikonómos)
de la multiforme gracia (járin) de Dios" (1 Pe 4,10)
“Si vivimos por el Espíritu,
marchemos (stoijómen) también tras el Espíritu” (Ga 5,26)
“El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba
(ho dinámenos joreín, joreíto)” (Mt 19,12)