1er Domingo Adviento - Ciclo A
El Adviento es el tiempo que resume toda nuestra vida. En él se nos invita a redescubrir la esperanza.
Y a vivir como quienes están de camino.
El profeta Isaías invitaba a su pueblo a marchar por las sendas del Señor, a buscar la paz y a caminar
a la luz del Señor.
La esperanza o es universal o no es esperanza.
Israel
había de encontrarse
con los demás pueblos
de la tierra.
Hoy escuchamos este aviso:
“A la hora que menos penséis viene el Hijo del Hombre”
El evangelio nos invita
a vivir atentos y despiertos.
Estamos llamados a vivir esperando la manifestación del Señor y la plenitud de su Reino.
La esperanza nos exige vivir despiertos,
atentos a los signos de los tiempos.
Orar bajo el signo de la esperanza,
no significa manifestar nuestro descontento con la realidad de este mundo.
“Ven, Señor Jesús”.
A su luz escuchamos las dos exhortaciones que nos dirige Jesús, también en nuestro tiempo:
Hoy encendemos la primera vela en la corona
del Adviento.
Jesús nos pide que abramos bien los ojos para descubrir “los signos de los tiempos” .
“A la hora que menos penséis viene
el Hijo del Hombre”.
En cualquier momento puede hacerse evidente que el Señor está con nosotros.
Para el buscador de pepitas de oro cualquier momento puede ser el que cambie su suerte.
Hay que estar atentos.
Señor Jesús,
nos preocupamos por mil cosas y nos enzarzamos
en discusiones sin sentido.
Que no perdamos de vista
la realidad que nos circunda. Ayúdanos a descubrir en ella los signos de tu presencia.
Y a esperarte cada día
con amor. Amén
José Román Flecha Andrés
Texto: EL CÁNTARO, Ciclo A –Editorial Monte Carmelo 2016
Presentación: Antonia Castro Panero