“Esperanza en tu venida”
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él. (bis)
no adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
Canto:
NO ADOREIS A NADIE
Porque sólo Él
nos puede sostener. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
Un año más, sin darnos cuenta, hemos llegado de nuevo al Adviento, comenzando un nuevo año litúrgico.
MONICIÓN DE ENTRADA:
El Adviento es tiempo de espera y de esperanza, pero en este año jubilar en el que somos llamados a ser peregrinos de esperanza, este tiempo de Adviento cobra un significado especial.
Somos llamados a caminar en medio de nuestra cotidianeidad sabiendo que nuestra espera tiene un sentido y, por tanto, llamados especialmente a vivir y sostener la esperanza para tantos a quienes cada día se les hace tan difícil esperar.
La esperanza es un don y una elección diaria. Trabajemos estas próximas semanas por avivarla en nuestros corazones y sembrarla a nuestro alrededor.
ORACION JUBILAR DEL ADVIENTO
Señor Jesús,
Tú que vienes
a nuestro encuentro cada día,
enciende en nosotros
la esperanza que no defrauda.
Haznos peregrinos de tu amor,
mendigos de tu luz,
testigos de tu Reino.
Que tu Espíritu renueve nuestra fe,
nos purifique de la indiferencia
y nos impulse a construir
una Iglesia unida en la verdad.
Ven, Señor Jesús,
y haz de tu Iglesia
un signo vivo de esperanza.
Amén.
Canto: VEN SEÑOR NO TARDES
Ven, ven, Señor, no tardes,
ven, ven, que te esperamos.
Ven, ven Señor, no tardes,
ven pronto, Señor.
30 de noviembre de 2025
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos;
EVANGELIO:
( San Mateo 24, 37-44 )
lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del Hombre: Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán y a otra la dejarán. Por tanto estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa.
Por eso estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del Hombre.
Palabra del Señor
Reflexión.-
Meditación en imágenes:
TE ESPERO
ORACION
Señor Jesús,
Tú que vienes cada día en silencio y sin ruido, despierta nuestro corazón dormido.
Haznos sensibles a tu paso, atentos a tu voz, agradecidos por tu presencia.
Ven y purifica nuestras sombras.
Ven y enciende en nosotros el deseo del bien.
Ven y renueva nuestra esperanza.
Haz que este Adviento sea un camino hacia Ti: no solo en los templos, sino en la vida;
no solo en los cantos, sino en las decisiones;
no solo en los días de fiesta, sino en cada jornada.
Ven, Señor Jesús,
y quédate con nosotros. Amén.
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Tantum ergo Sacraméntum, venerémur cernui:
et antíquum documéntum novo cedat ritui;�praestet fides suppleméntum sensuum deféctui.
Genitóri Genitóque, laus et iubilátio;�salus, honor, virtus quoque, sit et benedíctio;�procedénti ab utróque compar sit laudátio. Amén.
Canto:
TANTUM ERGO
BENDICIÓN.-
V. Les diste pan del cielo.
R. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.