LA CONVERSIÓN
03
LA
CONVERSIÓN
TEMA 3
Fuente: Pbro. Dr. Félix Castro Morales
Red Nueva Evangelización
TEM 4: CONVIERTETE A DIOS DE TODO LO QUE TE SEPARA DE Él
Conversión es la exigencia inicial para entrar al Reino. Cambio interior primero, hecho por Dios y en referencia a El. Para luego el cambio exterior: de vida, de actitudes y obras, con proyección y compromiso con los demás.
La finalidad de la evangelización es este cambio interior,
conversión de la conciencia personal y colectiva de los hombres; y lo exterior: la actividad en la que están comprometidos, su vida y su ambiente concretos (EN 19).
Mundo nuevo y nueva Cultura no se logrará nunca sin hombres y creaturas nuevas, por la salvación de Jesús y la acción vivificadora del Espíritu.
"Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca" Mt 4,17.
"Llegó el tiempo oportuno y esperado: ¡El Reino de Dios ya está aquí: Conviértanse y crean en la Buena Nueva!" Mc 1,15.
Convertirse es: volverse de ... para volverse a ... , salir de ... para ir hacia ... ; alejarse de ... habiendo dejado atrás y dado la espalda ... , para dirigirse hacia ... ; dar media vuelta y dirigirse a la dirección correcta.
Es más importante hacia
donde va y lo que uno
adquiere; que de donde sale o lo que deja. Nadie deja nada sino por algo mejor.
"Por el encuentro de Jesús, mi Señor, y la participación en la virtud de su muerte y de su resurrección, todo lo dejé. .. y me parece basura, estiércol': Fil. 3, 8-10. De las tinieblas a la luz. De los ídolos mudos al Dios vivo. De la perdición a la salvación. De la muerte a la vida:del individualismo al sentido comunitario y de servicio a los demás; de la entrega floja a una entrega plena y total.
En el orden práctico y operativo debo primero abandonar, dejar, salir, volverse de:
En el fondo de todo pecado esta algo que ponemos en lugar de Dios: situaciones, cosas, personas, y en último término, nosotros mismos. No hacer presente conscientemente a Dios, y no interesarse en adecuar nuestra vida con su voluntad.
Entendiendo "Gracia" como la comunión amorosa personal con Dios, don de Él mismo. "Pecado" como el descuido, el rechazo o el rompimiento efectivo de esa comunión, y por consecuencia, la separación de Dios.
Examinar y revisar primero nuestra orientación y dirección global al Dios vivo como persona, la opción fundamental de nuestra vida, lúcida y firmemente mantenida; y sólo después actos concretos, en congruencia o no con esa opción básica.
Pecado es un "no" a Dios y a su amor; es rechazar su luz y querer realizarse uno mismo sin Dios; construir el mundo, prescindiendo de su presencia y su acción.
En el orden práctico y operativo debo primero
abandonar, dejar, salir, volverse de: 2. DE TODO RESENTIMIENTO.
Debemos rechazar todo resentimiento, odio o rencor en nuestra vida, porque impiden el perdón y la acción salvadera de Dios para nosotros.
No se trata de olvidar, ni de no sentir, ni de que aceptemos como bueno o válido aquel hecho injusto o abuso cometido contra nosotros. Se nos pide un acto de la voluntad que quiere perdonar a la persona que nos ha lastimado o herido.
El resentimiento es frecuentemente el principal obstáculo para ser feliz, porque amarga la vida. Suele ser un trastorno muy común. Estudiarlo significa clarificar su naturaleza, analizar sus manifestaciones y encontrar soluciones que lo eliminen y lo eviten. Tales soluciones se han de apoyar en los recursos humanos y sobrenaturales con los que cualquier persona cuenta normalmente: la orientación de la propia inteligencia, la fuerza de la voluntad, el adecuado cauce de los sentimientos, las virtudes y la gracia de Dios.
Definitivamente que un paso previo a la conversión cristiana es la renuncia a Satanás y sus obras, puesto que no se puede servir a dos amos y menos, estando tan extremos, puesto que mientras uno, Dios, es el Amor eterno, el Bien por excelencia; el otro es el mal en todas sus manifestaciones. Desde los primeros siglos de la iglesia, como parte integrante del rito del bautismo y de la conversión, se tiene la renuncia a Satanás y sus Obras como una práctica común. Andar caminando en las obras y los terrenos de Satanás son pecados contra el primer mandamiento.
En el orden práctico y operativo debo
primero abandonar, dejar, salir,
volverse de: 3. DE LAS OBRAS DE SATANÁS.
Obras de Satanás son toda práctica o actividad de idolatría, ocultismo y superstición, así como libros y objetos usados en este contexto. (Amuletos, talismanes, etc.) Pecados muy graves contra el primer mandamiento y a veces contra el segundo.
OBRAS Y TERRENOS
DE SATANÁS
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- Ocultismo: Conocimiento de lo oculto o futuro al margen de Dios por medio de: - Astrología y horóscopos, lectura de las cartas, de la mano y del café o las galletas, tabla ouija, espiritismo, espiritualismo. - invocación de muertos. - Magias: Magia negra, blanca, verde, roja, hechicería, brujería, curanderismo, maleficios, santería. - Esoterismo: Grupos y | procesos iniciáticos con ritualismos paganos donde se utiliza mucho, simbologías ocultas: rosacruces, masones, teosofía, illuminatis, - Gnosticismo, filosofías orientales como feng chui, yoga, reencarnación, viajes astrales, meditación trascendental. - Prácticas de poderes extrasensoriales. - Cienciología o dianética. - New Age. - Hipnotismo. - Devoción a la “Santa” Muerte. - Fidencismo |
LOS PASOS DE
LA CONVERSION
En la época actual se ha perdido el sentido de pecado, se han perdido los valores morales, y hay un relativismo y subjetivismo en cuanto a los criterios de moralidad.
Sólo el Espíritu Santo, con su luz, puede darnos conciencia de pecado, de otra manera se reduce a un mero sentimiento de culpabilidad, o a la simple confrontación de nuestras acciones con la lista de pecados
Pero, aunque la conversión es obra de Dios, el pecador libremente responde: 'Me levantaré, e iré a mi Padre" Lc 15, l8.
Dolor y tristeza de haber lastimado y ofendido a quien se ama; pero tristeza no como la del mundo que produce muerte, sino tristeza según Dios que lleva a conversión
2. Arrepentimiento
Además recibiendo una oración de liberación, se nos desate de toda atadura y opresión del Enemigo, y de cualquier forma de daño.
3. CONFESIÓN DE PECADO
Necesitamos reconocer y confesar explícitamente nuestros pecados ante Dios (Esdras 9, 6-15, Daniel 9, 14-18.
"Si confesamos nuestros pecados fiel y justo como es Él, nos perdonará nuestros pecados y nos purificará de toda iniquidad" Juan 1,9.
Necesitamos acudir al sacerdote y confesar nuestros pecados, especialmente cada pecado grave, para recibir la expresión y ratificación del perdón de Dios por la absolución en el Sacramento de la reconciliación (St. 5, 16; Juan 20, 23).
4. REPARACIÓN Y
RECONCILIACIÓN
El arrepentimiento para restaurar la unión de amar con Dios, exige resarcir los daños causados y reconciliarse con el hermano.
"Arrepentirse y volverse hacia Dios, haciendo obras congruentes con la conversión“; Hch 26,20. (Lc 3, 10-14).
TEMA 03:
LA CONVERSION
GRACIAS