4-B2
EL NUEVO PENTECOSTÉS
Fuente:
- Pbro. Dr. Félix Castro Morales
- Red Nueva Evangelización
TEMA 4-B2
EL NUEVO
PENTECOSTÉS
TEMA 4: NUEVO PENTECOSTÉS
LA PROMESA ES PARA TODOS Y PARA SIEMPRE.
Recibirán el Don del Espíritu, pues es la Promesa para ustedes y para sus hijos y para todos los que están lejos, para cuantos llame el Señor Dios nuestro " Hch 2, 38-39.
Dios está renovando ahora la Iglesia y está realizando un nuevo Pentecostés con los mismos signos y frutos que el primero. ¡Nosotros somos testigos! No sólo fue para entonces, para aquellos, sino ahora para nosotros. La promesa puede ser para ti, ahora.
"Dios les ha dado el mismo Don como a nosotros por haber creído en el Señor Jesús" Hch II, 17.
"Repítase ahora en la familia cristiana el espectáculo de los Apóstoles reunidos en Jerusalén. Dígnese el Espíritu divino escuchar la oración que todos los días sube a El desde todos los rincones de la tierra: Renueva en nuestro tiempo los prodigios como de un nuevo Pentecostés" Humane salutis 21.
EL CONCILIO VATICANO II
A partir del Concilio, se está cumpliendo ese gesto profético del Papa Juan, de abrir la ventana para que entre a la Iglesia el soplo y el viento del Espíritu Santo para renovar y transformar la Iglesia de tal manera que vuelva ésta a experimentar la presencia y el poder del Espíritu, de la misma manera que en la primavera de la Iglesia, después de Pentecostés.
El Concilio es el signo claro de este nuevo Pentecostés. Un impulso extraordinario del Espíritu ha hecho que la Iglesia se re-descubra a sí misma como el Señor la concibió: Pueblo de Dios, Cuerpo de Cristo y Comunión en el Espíritu; Pueblo sacerdotal todo él y cada uno de sus miembros, pueblo misionero inmerso en el mundo moderno y con un mensaje siempre fresco entre sus manos.
Un mensaje para hoy que da respuesta a todas las necesidades e inquietudes del hombre contemporáneo: Iglesia servidora del hombre y del mundo. "Se repite ahora el espectáculo de los Apóstoles": un nuevo Pentecostés.
Fruto del Concilio, o ratificándolas e intensificándolas, han aparecido diversas renovaciones, corrientes suscitadas por Dios para reavivar aspectos básicos de la vida cristiana y eclesial.
UNA GRAN RENOVACIÓN ECLESIAL
Estos movimientos forman parte de una gran renovación eclesial en el Espíritu, que es una realidad en el mundo entero, en los cinco continentes y que abarca también todas las denominaciones cristianas.
De esto hablaba el Papa Paulo VI:
"En el día feliz de Pentecostés, el Año Santo despliega sus velas a fin de que una nueva navegación, un nuevo movimiento verdaderamente pneumático, es decir, carismático, impulse en una única dirección a la humanidad creyente". Año Santo 1975
Estas renovaciones de que hablamos son: los movimientos kerigmático y catequético, bíblico, litúrgico, carismático, comunitario, social y el ecuménico, entre otros. Cada uno de ellos destaca una dimensión que no puede estar ausente en la vivencia cristiana integral.
- El movimiento kerigmático y catequético para renovar todo el Ministerio de la Palabra en la Iglesia y transformar de raíz la vivencia cristiana renovando los sacramentos de la Iniciación Cristiana. EN. CT, CL, R.M.
- El movimiento bíblico que descubre la centralidad de la Palabra de Dios, centra en ella toda la predicación de la Iglesia y la pone en las manos de todos los cristianos.
- El movimiento litúrgico que. más allá de los cambios de forma, hace redescubrir la Liturgia como el ejercicio del sacerdocio de Cristo, cumbre de toda la actividad de la Iglesia, eje alrededor del cual todo debe girar, y fuente de donde dimana toda fuerza. Con el conocimiento y participación más viva y activa por todos los fieles.
El movimiento carismático, o Renovación en el Espíritu, que por su referencia explícita a la acción del Espíritu y a la experiencia de su poder en todos sus efectos y manifestaciones, es especialmente signo claro de un Nuevo Pentecostés, como lo señala el Papa Juan Pablo II en CT 72.
El movimiento de renovación eclesiológica y comunitaria, como una visión nueva de la Iglesia como Pueblo de Dios y Comunión en el Espíritu, y dentro de ella la aparición de las Pequeñas Comunidades Eclesiales.
El movimiento social y liberador, ante la constatación de las graves injusticias, corrupción y opresión, y la miseria consiguiente, impulsa a cumplir las exigencias de la caridad en una fe operante y comprometida, con una opción preferencial por los pobres en vistas a su liberación integral.
El movimiento ecuménico, cumpliendo la oración del Señor en Juan 17, 21 "Que todos sean uno, para que el mundo crea ".
Un Cristo vivo, un Espíritu Santo activo, para una Iglesia nueva que lleve a un Mundo nuevo, con una cultura cristiana y a una nueva Creación.
"¡La promesa es para todos!", y la Iglesia de hoy está viviendo un nuevo Pentecostés.
Son deseos del Papa: "¡Que el pueblo cristiano, el pueblo creyente tenga esta presencia del Espíritu de Dios en medio de nosotros una percepción, un culto, una alegría superior! Debe ser una renovación, debe rejuvenecer al mundo, debe reabrir sus labios cerrados a la oración, abrirlos al canto, a la alegría, al himno, al testimonio. ¡Hoy, o se vive con devoción pro fética, con energía, con a leería, la propia fe, o se pierde!" Roma 19-V-75.
"Vivimos en la Iglesia un momento privilegiado del Espíritu", observaba mi predecesor Pablo VI en la Evangelii Nuntiandi 75. En efecto, "la Renovación en el Espíritu será auténtica y tendrá una verdadera fecundidad en la Iglesia, no tanto en la medida en que suscite carismas extraordinarios, cuanto si conduce a un esfuerzo perseverante para conocer siempre mejor el misterio de Cristo y dar testimonio de Él" CT 72.
Todo esto es una clara manifestación de un Nuevo Pentecostés que está llevando a una transformación y renovación total y radical de los bautizados y de la Iglesia.
Fuente:
- Pbro. Dr. Félix Castro Morales
- Red Nueva Evangelización
TEMA 4-B2
EL NUEVO PENTECOSTÉS
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