¿AMOR O EGOISMO?
ESA ES LA CUESTIÓN
Lección 2: Para el 13 de Abril de 2024
MATERIAL DIDÁCTICO PARA MAESTROS DE LA ESCUELA SABÁTICA
Pr. Edgar Limachi Chuquimia
PASTOR JUBILADO DE LA IASD.
INTRODUCCIÓN
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“No temas que yo estoy contigo. No desmayes, que yo soy tu Dios, que te fortalezco. Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” Isa.41:10.
MATERIAL DE ESTUDIO
Lucas 19:41-44; Mat.23:37,38; Heb.11:35-38; Apoc.2:10; Hech.2:44-47; Juan 13:35.
A los discípulos de Jesús les resulta difícil de comprender cuando se refiere al templo hermoso construido de materiales como mármol: “Les aseguro que no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada” (Mat.42:2). Pero Jesús combina magistralmente la destrucción de Jerusalén con los sucesos predios a su regreso. Se explica la estrategia de Satanás para engañar y destruir al pueblo de Dios en el tiempo del fin. Los acontecimientos se describen en Mateo 24 en la caída de Jerusalén.
Estudiaremos la doble estrategia de Satanás para engañar y destruir al pueblo de Dios. Lo que el maligno no consigue mediante la persecución espera conseguirlo mediante la transigencia. A Dios nunca y nada lo toma por sorpresa; protege a su pueblo en los momentos de mayor dificultad y difíciles. Podemos leer El conflicto de los siglos, cap. 1 y 2.
UN SALVADOR CON EL CORAZÓN ROTO
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Jesús y sus discípulos mirando a Jerusalén se puso triste con un corazón destrozado. En Juan 1:11 dice: “Vino a lo que era suyo ,y los suyos no le recibieron”. Jesús hizo todo lo posible para salvar a su pueblo de la destrucción de su amada Jerusalén. Les pidió que se arrepintieran y aceptaran su misericordiosa invitación. En Luc.19:41-44; Mat.23:37,38 y en Juan 5:40 algunos piensan que donde estaba Dios cuando se estaba destruyendo a Jerusalén y su pueblo masacrado. Su corazón estaba destrozado y derramando lágrimas. Mucho tiempo le ayudó a su pueblo; hasta que perdieron la protección divina
Dios no siempre puede ayudarlos cuando ellos sean rebeldes y él les permite que se desarrollen las consecuencias de esa rebeldía. Dios no causó la matanza de niños inocentes en la destrucción, esa fue obra de Satanás y no de Dios. Satanás se deleita en la guerra, porque despierta las peores pasiones del corazón humano. A lo largo de los siglos Satanás, pudo engañar y destruir y luego culpar a Dios de sus malas acciones. Dios les dio la instrucción de que cuando se acercaran los romanos, debían huir de la ciudad.(Mat. 24:15-20).
CRISTIANOS SALVAGUARDADOS�PROVIDENCIALMENTE
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La gracia, la providencia y la presciencia de Dios son revelados claramente en los sucesos de la destrucción de Jerusalén. El ejercito romano de Cestio Galo que rodeaban la ciudad y cuando su ataque parecía real, de improviso se retiró. Los ejércitos judíos los persiguieron hasta alcanzar la victoria. En esos momentos, los cristianos de Jerusalén huyeron a Pella, al otro lado del rio Jordán. Lea El conflicto de los siglos, p.34. En Sal. 46:1 e Isa.41:10 nos dice que Dios es soberano y gobierna los acontecimientos de la tierra para el cumplimiento de sus propósitos.
Habrá momentos en que el pueblo de Dios experimentará dificultades, persecución, encarcelamiento y la muerte misma por causa de Cristo. Pero en esos tiempos difíciles, Dios sostiene y salvaguarda a su iglesia. En Heb.11:35-38 y Apoc.2:10. “Vanos eran los esfuerzos d Satanás para destruir la Iglesia de Cristo por medio de la violencia. La gran lucha en que los discípulos de Jesús entregaban la vida no cesaba cuando esos fieles portaestandartes caían en su puesto. Triunfaban por medio de su derrota. Los siervos de Dios eran asesinados, pero su obra seguía adelante” Ibíd.,p.45.
FIELES EN MEDIO DE LA PERSECUCIÓN
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Durante los primeros siglos del cristianismo, la Iglesia creció con rapidez , a pesar de encarcelamientos, torturas y las persecuciones. Los creyentes fieles, comprometidos con Cristo, llenos del Espíritu Santo, proclamaban su palabra con poder; y decenas de miles de personas se convertían y sus vidas cambiaban. En Hech.2:41; 4:4 y 31; 5:42; y 8:1-8 nos dicen que los discípulos soportaron amenazas (Hech.7:59;12:2), pero con el poder del Espíritu Santo proclamaron valientemente al Cristo resucitado y las iglesias se multiplicaron en Judea, galilea y Samaria (Hech.9:31).
Los discípulos ya no se escondían en el Aposento Alto. El miedo se dispersó como una sombra que se desvanece. En el corazón de los discípulos la fe prevalecía. Una visión de su Señor que resucitó les dio una nueva razón para vivir. El Señor no solo les dio la comisión, sino la promesa “Pero recibiréis poder cuando venga sobre vosotros el Espíritu Santo, y me serán testigos en Jerusalén en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hech.1:8). Y así se cumple la voluntad de Dios en la predicación del evangelio a pesar de los ataques del diablo, la Iglesia cristiana creció rápidamente.
ASISTENCIA A LA COMUNIDAD
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Los miembros de la Iglesia primitiva crecían porque predicaban el evangelio, porque la vivían. Imitaban el ministerio de Cristo en las sinagogas (templos) predicando y sanando toda enfermedad y dolencia (Mat.4:23). Es amor profundo abnegado les llevó a satisfacer las necesidades humanas combinadas con la difusión de las buenas nuevas del evangelio con el poder del Espíritu Santo en los primeros siglos del cristianismo. En Hechos 2:44-47; 3:6-9 y 6:1-7 dice que siguieron el modelo de Cristo y Cristo estaba en su Iglesia.
La Iglesia de Cristo era su cuerpo en la Tierra, y también en los primeros siglos es expresado su amor y preocupación por la humanidad. Estos creyentes eran ejemplos vivos de la compasión de Cristo. El diablo quiere desfigurar la imagen de Dios en la humanidad, pero es restaurada en lo físico, mental, emocional y espiritual. En Juan 10:10 Jesús revela su plan para nosotros: El ladrón no viene sino a hurtar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida, y para que lo tengan en abundancia”. La característica del cristiano es el amor entre si y sus comunidades.
UN LEGADO DE AMOR
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Al leer Juan 13:35 y 1Juan 4:21 nos dicen que el amor era la norma de las comunidades cristianas. Una de las mayores expresiones del amor de Dios se demostró cuando dos pandemias asolaron.(160 y 265 d,C.) Los cristianos atendieron a los enfermos y los moribundos. Al ver esta atención muchos romanos se hicieron cristianos. El amor y el interés por los demás y la atención abnegada por el amor mostrada por Cristo por los creyentes era admirada por los romanos y la gente que vieron semejante amor desinteresado.
En el libro: El surgimiento del cristianismo, por Rodney Stark, se describe de que manera durante la segunda epidemia (260d.C.) la comunidad cristiana que continuaba siendo judeocristiana. Allí se convirtió en un virtual en un ejército de enfermos, y que satisfacían las necesidades de la doliente comunidad para que sobreviva. “La mayoría de nuestros hermanos cristianos mostraron un amor y una lealtad sin límites, sin escatimar esfuerzos y pensando siempre en los demás. Sin tener miedo al peligro, se hicieron cargo de los enfermos supliendo sus necesidades así como Cristo. Aceptando con alegría sus dolores” Ibid, pag.82
RESUMEN DE LA SEMANA
La lección de esta semana se destaca dos temas principales: