“Bienvenido”
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él. (bis)
no adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
Canto:
NO ADOREIS A NADIE
Porque sólo Él
nos puede sostener. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
Hermanos ¡Llama el Señor! ¡Nos llama, el Señor a recuperar la alegría de la fe! Viene a nuestro encuentro, en cada circunstancia, para llenarnos de valor y de entereza, de audacia y de esperanza.
MONICIÓN DE ENTRADA:
¡Necesitamos salvación!
¡Necesitamos a Jesucristo!
¡Bienvenido sea el Adviento !
Adviento quiere ser tiempo de gozo y esperanza, pero también tiempo propicio para cambiar de mentalidad, vivir la conversión y dar frutos de justicia. Es lo que el Señor espera de nosotros.
Oración: LEVANTAOS
Levantaos,
los que estáis desanimados,
porque el desaliento
no ha de tener la última palabra.
Los que tenéis miedo,
porque hay un Dios de brazos abiertos
queriendo acallar vuestras pesadillas.
Los que os sentís solos… no lo estáis,
Dios está cerca, aunque a veces no lo sintáis.
Mirad al frente con valentía,
con coraje, y con esperanza,
porque se acerca vuestra liberación.
Una libertad que romperá cepos y cadenas,
que vaciará esas prisiones
donde uno a veces se siente encerrado.
Una libertad que nace del amor.
La libertad de quien está dispuesto
a poner la vida entera en juego.
No os rindáis, no dejéis de soñar, de creer,
y de mirar al frente para adivinar caminos nuevos.
Yo, el Señor, estoy cerca.
Canto de Adoración: UBI CARITAS
Ubi cáritas et amor;
ubi cáritas, Deus ibi est (3 veces)
24 de noviembre de 2022
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos;
EVANGELIO:
( San Mateo 24, 37-44 )
lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del Hombre: Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán y a otra la dejarán. Por tanto estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa.
Por eso estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del Hombre.
Palabra del Señor
Reflexión.-
Canto de Adoración: UBI CARITAS
Ubi cáritas et amor;
ubi cáritas, Deus ibi est (3 veces)
Creo, Jesús mío,
que estás real y verdaderamente en el Cielo.�En el Santísimo Sacramento del altar.
Yo te amo sobre todas las cosas,�y deseo vivamente recibirte
dentro de mi alma pero no puedo.�Y no pudiendo, y no pudiendo,
ahora sacramentalmente
venga tu Espíritu a mi corazón.�Y ven espiritualmente, ven a este corazón,
como si te hubiera recibido.�Me abrazo y me uno del todo a Ti.�Jamás permitas que me separe de Ti, de Ti.
Ahora espiritualmente, ven a este corazón,�y ven espiritualmente, ven a este corazón.�Amén.
COMUNIÓN ESPIRITUAL
ORACION DE LOS FIELES
R/. Ven, Señor Jesús.
1.- Por los pueblos que sufren la guerra, el terrorismo y la violencia de cualquier tipo, para que el Señor mueva los corazones a buscar caminos de paz y de justicia. Oremos.
R/. Ven, Señor Jesús.
2.- Por los enfermos, los que sufren, los que están solos, los perseguidos, para que descubran cercana la mano cariñosa de Dios. Oremos.
R/. Ven, Señor Jesús.
3.- Por las vocaciones, para que siempre haya corazones jóvenes que estén dispuestos a seguir la llamada de Dios y dedicar su vida, como Jesús, al servicio de sus hermanos los hombres, siendo testigos de esperanza. Oremos.
R/. Ven, Señor Jesús.
4.- Para que nuestra comunidad, en este Adviento viva despierta en la fe, firme en la Oración y atenta a las necesidades de los hermanos.
Oremos.
R/. Ven, Señor Jesús.
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
BENDICIÓN.-
V. Les diste pan del cielo.
R. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.