1 of 24

“Dios llama a trabajar en su viña”

2 of 24

No adoréis a nadie,

a nadie más que a Él. (bis)

no adoréis a nadie, 

a nadie más. (bis)

No adoréis a nadie, 

a nadie más que a Él.

Canto:

NO ADOREIS A NADIE

3 of 24

Porque sólo Él

nos puede sostener. (bis)

No adoréis a nadie,

a nadie más. (bis)

No adoréis a nadie,

a nadie más que a Él.

4 of 24

5 of 24

MONICION DE ENTRADA:

Todos somos invitados a trabajar en la viña del Señor. Cada persona tiene su hora, su día, su edad..., de ver y aceptar su encuentro con el Señor. El dueño de la viña no paga por trabajo realizado, ni por horas, ni por trabajar a destajo, sino por la disponibilidad, por la actitud, por la apertura y acogida a su invitación.

6 of 24

El Dueño de la viña tiene trabajo para todos y a todas horas. En la viña del Señor hay cabida y tarea para todos, sin ningún tipo de privilegios, diferencias ni excepción. La conversión no tiene edades. A Dios no le importa cuándo, sino cómo es nuestra respuesta. A nosotros no debe preocuparnos la recompensa que podemos obtener.

7 of 24

8 of 24

Oración: NO ME OLVIDES, SEÑOR

No olvides, Señor, en el amanecer de cada día pronunciar mi nombre, enviarme, como si fuera la primera vez, a sembrar ilusiones en los senderos espinosos, a llevar esperanza, donde gime el hombre perdido. Y, si no te escucho, manda el aliento de tu Santo Espíritu para que nunca me canse de trabajar, con el arado de mis manos, la tierra que me confías.

9 of 24

Si me destinas a formar una familia, que sea responsable en su crecimiento humano y espiritual. Si te fijas en mí para proclamar tu Palabra, que lo haga de una forma nítida y sensata. Si me llamas para ejercer la caridad, que no me fije en aquello que doy… ni en lo que dejo atrás.

10 of 24

Sorpréndeme con nuevos proyectos e ilusiones. Y, si no acierto a la hora de podar tu viña; perdóname. Y, si exijo algo que no es mío; que recupere la paz. Y, si las tormentas se desatan; dame un poco de calma. No me olvides, Señor, que hoy más que nunca, quiero ir a tu viña porque quiero trabajar contigo. Amén.

11 of 24

12 of 24

OH, OH, OH.

ADORAMUS TE DOMINE. (3 veces)

Canto de Adoración:

13 of 24

14 of 24

25º Domingo

del Tiempo Ordinario

24 de septiembre de 2023

Ciclo A

15 of 24

EVANGELIO: (San Mateo 20, 1‑16)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: "Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido." Ellos fueron.

16 of 24

Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: "¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?" Le respondieron: "Nadie nos ha contratado." Él les dijo: "Id también vosotros a mi viña".

17 of 24

Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: "Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros." Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno.

18 of 24

Entonces se pusieron a protestar contra el amo: "Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno." Él replicó a uno de ellos: "Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete.

19 of 24

Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?" Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.

Palabra del Señor

20 of 24

21 of 24

Reflexión.-

22 of 24

23 of 24

“PADRE NUESTRO”

Padre nuestro, que estás en el cielo,

santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino;

hágase tu voluntad

en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos

a los que nos ofenden;

no nos dejes caer en la tentación,

y líbranos del mal.

24 of 24

BENDICIÓN.-

V. Les diste pan del cielo.

R. Que contiene en sí todo deleite.

Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

R. Amén.