¡ESPERA EN EL SEÑOR!
Lección 13: Para el 30 de Marzo de 2024
MATERIAL DIDÁCTICO PARA MAESTROS DE LA ESCUELA SABÁTICA
Pr. Edgar Limachi Chuquimia
PASTOR JUBILADO DE LA IASD.
INTRODUCCIÓN
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“¡Espera en el Señor! ¡Esfuérzate y aliéntese tu corazón! ¡Espera en el Señor!” Salmo 27:14.
MATERIAL DE ESTUDIO
Sal.27:14; 131; 126:92; Rom.8:18-25; Mat.18:3; Mar.16:1-8; 2Ped.1:19.
En este trimestre en el que estudiamos los salmos, vimos la experiencia del majestuoso Creador, Rey y Juez; por la alegría de la liberación, el perdón y la salvación; por momentos de entrega en el dolor y el lamento; y las promesas de la presencia eterna de Dios y el anhelo de la adoración sin fin y universal a Dios. Esperar en el Señor no es una espera ociosa sino es un acto de fe y confianza plena que se ve en los actos. Nunca nos avergonzará sino que nos recompensará con creces, porque el Señor es fiel a todas sus promesas.
EL LLAMADO A ESPERAR
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La noción de esperar en el Señor abunda en toda la Biblia. La palabra clave es perseverancia . La perseverancia es nuestro compromiso supremo de no sucumbir ante el miedo de la desilusión, de que, por alguna razón, Dios no vendrá por nosotros. Los leales a Dios esperan sabiendo que Dios es fiel en cumplir. No es solo aguantar. Es un profundo anhelo de Dios que se compara de la sed intensa en tierra seca (Sal.63:1).
El pasaje de Romanos nos sorprende que Dios y toda la creación esperan la renovación del mundo y el bendito encuentro entre Dios y su pueblo en el tiempo del fin: “La creación aguarda con profundo anhelo que los hijos de Dios sean revelados” Rom.8:19.
Mientras, se nos llama a dar testimonio (Hech.1:4-8) del plan de Salvación, que concluirá con una nueva Creación. Esto estamos esperando. El nombre adventista, abarca la idea de la esperanza que aguardamos. La muerte y la resurrección de Cristo, en su primera venida, es nuestra garantía de su segunda venida. ¿Qué cosas esperas de Dios? ¿Cómo esperas al Señor?
LA PAZ DE UN NIÑO DESTETADO
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Los hijos de Dios viven en un mundo que aflige a los fieles, un mundo lleno de tentaciones y dificultades para casi todos. La vida del hijo de Dios no tiene valor su vida, lo dice él es por su orgullo. Los orgullosos son egocéntricos y no ven el mas allá de sí mismos. El orgulloso se ciega ante la realidad superior de Dios. Pero, los justos elevan su vista a Dios (Sal.123:1,2). Si reconocemos que Dios es grande nos hace humildes y libres de egoísmo y la vana ambición. En Sal.131:1 describe las obras de Dios en el mundo y difícil de comprender por el humano.
En salmo 131:2 dice: “como un niño destetado se aquieta a los brazos de su madre” es una imagen de alguien que encuentra calma y tranquilidad en el abrazo de Dios, así como un niño acude a su madre cuando lo necesita. Al “destetarnos” de las ambiciones y el orgullo, Dios nos da alimento sólido, que consiste en hacer la voluntad de Dios y acabar su obra (Juan 3:34). En Sal.131 describe la confianza infantil como una fe madura que ha sido probada por las dificultades de la vida y se aferra a la palabra de Dios. La fidelidad y la bondad de Dios podemos compartirlo con otros como testimonio.
TRAYENDO SUS GABILLAS
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La liberación del pasado fue tan grande que puede decirse como un sueño hecho realidad (Isa.29:7,8).Al leer salmo 126 por la liberación de su pueblo en el pasado (Sal.126:1) está actualmente en cautiverio (Sal.126:4). La alegría del pasado se reviven mediante cantos y parecen propios en la actualidad. Entonces una fe viva valora los grandes hechos de Dios por su pueblo en el pasado como algo que el Señor ha hecho por nosotros y no solo las que hizo por ellos en el pasado sino también ahora.
La imagen de “los arroyos del desierto” (Sal.126:4) es una poderosa metáfora de la acción repentina y poderosa de Dios en favor de su pueblo. El sur era una región desértica. Los arroyos se formaban de repente y se formaban aguas caudalosas con fuertes lluvias en su estación. Las lluvias tempranas y las tardías eran importantes para el éxito del año agrícola (Deu.11:14; 28:12). Lo mismo, la imagen de sembrar con lágrimas y cosechar con regocijo (Sal.126:5,6) era una promesa de Dios para el presente difícil hacia un futuro feliz. Del mismo modo la imagen de la gran cosecha señala a la restauración del reino de Dios en la tierra en la segunda venida de Cristo(Mat.9:37)
ESPERAR EN EL DESCANSO�SABÁTICO DE DIOS
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En salmo 92 se destacan dos aspectos del día de reposo. El primero señala claramente a la creación hecha por Dios. Este salmo ensalza al Señor victorioso de sus enemigos, como Dios de justicia (Sal.92:7-15), y la segunda faceta del sábado: la redención del mal (Sal.92:12-15). Así, salmo 92 ensalza a Dios por su Creación en el pasado y por sostener el mundo en la actualidad y poner la paz y el orden divino por la eternidad. El pueblo de Dios pueda disfrutar del descanso sabático por ser superior en su posición y que ningún enemigo lo iguala.
La obra de la Creación del Señor y, sobre todo la redención de esa creación, deben inspirarnos a adorar a Dios y a amarlo. Vivir en una Creación caída y sin esperanza de salvación no nos entusiasma. El “aceite fresco” da la idea de la renovada devoción del salmista por servir a Dios como siervo reconsagrado (Sal.92:10). La unción con aceite se usaba para consagrar a personas elegidas como sacerdotes y reyes (Exo.40:15; 1Sam.10:1). Eso significaba estar ante el Señor como sacrificio vivo (todo su ser)al Señor (Rom.12:1).
LA ALEGRÍA LLEGA POR LA MAÑANA
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En los salmos, la mañana es generalmente en que se anhela la redención de Dios. La mañana es Dios quien pone fin a la noche de desesperación y angustia (Sal.130:5,6), la liberación de Dios invertirá la oscuridad presente de la muerte (Sal.143:3) en la cruz de una nueva mañana y el estar en una fosa(Sal.143:7,10) y residir en la tierra de rectitud. En Marcos 16:1-8) dice que cuando Jesús resucitó dio lugar a la salvación para todos los que creen en su nombre. “El llanto puede durar una noche, pero a la mañana viene la alegría” (Sal.30:5,7).
La fe anuncia la nueva realidad de la vida eterna en los hijos de Dios (2Ped.1:19). A Jesús se lo llama: La estrella resplandeciente de la mañana (Apoc.22:16). Y esperamos ansiosamente que Dios establezca su reino y donde ya no habrá noche, maldad ni muerte (Apoc.21:1-8,25). Esto es lo que esperamos. Jesús dijo: “Yo soy la resurrección y la vida” solo Dios podía pronunciar esas palabras. Solo Dios puede decir: “Tengo poder para poner mi vida, y tengo poder para tomarla de nuevo” es por esto que debemos confiar.
RESUMEN DE LA SEMANA
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* La esperanza es un componente importante de todos los aspectos de la
vida temporal y espiritual.
* La esperanza nos motiva a perseverar ante la enfermedad o la tragedia.
* El alimento para la esperanza es la lectura diaria meditando en la palabra
de Dios y la oración.
* Mientras esperamos el cumplimiento de Dios, nuestra resistencia será
puesta a prueba.
* La esperanza nos da fuerza para mantenernos firmes, sin importar la
duración y lo difícil de la prueba.
* La esperanza es el atributo que mantiene nuestros ojos fijos en el cielo
mientras esperamos la segunda venida de Jesús.