TODOS Y TODA
LA COMUNIDAD
3-B3
Fuente: Pbro. Dr. Félix Castro Morales
Red Nueva Evangelización
TODOS Y TODA LA COMUNIDAD
TEMA 3-B3
Fuente: Pbro. Dr. Félix Castro Morales
Red Nueva Evangelización
Tema 3. TODOS y TODO EN COMUNIDAD
1. IGLESIA: MISTERIO Y SACRAMENTO DE COMUNIÓN:
La Diócesis es la Iglesia particular en torno al Pastor Obispo. La Parroquia es la primera comunidad eclesial, la última localización de Iglesia, la primera y más Inmediata visibilidad de Iglesia para los fieles, el primer órgano de acción pastoral, la Institución normal y primaria de la cura de almas.
2. VOCACIÓN UNIVERSAL A LA COMUNIDAD.
3. PARROQUIA, COMUNIÓN DE COMUNIDADES.
La Iglesia es Comunión como Pueblo y Cuerpo, expresiones y realidades que se complementan para entender la riqueza de significado que es la Iglesia; cada uno expresa un matiz diferente, pero complementario.
La naturaleza de la Iglesia es el ser comunión, y tiene como tarea, construir la comunión, mostrándose en todos los niveles.
La comunidad se forma después de la Evangelización, durante este tercer Bloque. Hch 2,38 - 42. Nos referimos a la comunidad pequeña, con unos 12 miembros. Comunidad a nivel humano.
La parroquia tiene como tarea prioritaria el construir la comunión, como cuerpo eclesial local, formando pequeñas comunidades después de la evangelización, células de ese cuerpo, quedando desde el inicio vitalmente vinculadas a la Parroquia, para que ésta sea comunión de comunidades.
La Iglesia es comunión, y todos tenemos una vocación a la comunidad. Por tanto necesitamos todos vivir vida fraterna en común, la comunidad es una necesidad para todos.
Comunidad es un grupo de personas que quieren comprometer su vida en todas las dimensiones, y caminar juntos en todo, y con reuniones donde expresan y fomentan su integración, y donde comparten todas las dimensiones del ser y de la misión de la Iglesia: Palabra, Oración, Edificación espiritual y Solidaridad social.
No como las comunidades de la vida religiosa: viviendo en una misma casa, con actos diarios de comunidad, y con un superior con autoridad. Todo esto no es de la esencia de la comunidad.
Quieren crecer juntos en el Señor y construir la comunión en su comunidad y con el cuerpo eclesial al que pertenecen y donde participan; para edificación del cuerpo en el amor. (Ef4).
Comunican y comparten lo humano y lo cristiano; lo espiritual y lo material; lo religioso y lo social: lo eclesial y lo secular; los valores eternos y las realidades temporales.
Así como hay una vocación universal a la santidad y al apostolado, así también hay verdaderamente una vocación universal a la comunidad.
Perteneciendo a la vida de la comunidad, y participando fielmente en sus reuniones. Las reuniones son sólo una expresión de la vida.
La meta es SANTOS + HERMANOS + APÓSTOLES, en una Iglesia nueva para un mundo nuevo, con una cultura cristiana.
Es una necesidad para todos el pertenecer a una comunidad pequeña por una importancia primordial, porque ahí y así se aplica y se vive la dimensión comunional de la Iglesia.
No es importancia o necesidad sólo estructural u organizativa, sino una absoluta necesidad vital humana y cristiana.
4. DEFINICIÓN DE LA COMUNIDAD
La comunidad es ante todo para ser, no para hacer. Se tiene en cuenta, importa y vale la persona por sí misma con rostro, nombre propio, historia y situación, en su vocación y misión, en todas las dimensiones de su ser y de la vida, y no sólo las funciones.
Hay que diferenciar COMUNIDAD Y EQUIPO, la primera es para ser, el segundo es para hacer un trabajo, tarea o función. Cada persona pertenece a una comunidad, y además participa en un equipo de trabajo pastoral, en los Sectores o Ministerios.
La comunidad, en sus elementos esenciales se definiría así:
Grupo estable, orgánico y fraternal de personas evangelizadas." centradas en el señor Jesús y movidas por el espíritu santo. que se responsabilizan unas de otras, en amor mutuo y atento servicio, contando unos con otros y compartiendo todo unos con otros, y cuidándose en edificación espiritual y solidaridad material y social; dando testimonio corporativo de nuevos modelos de vida, distintos de los del mundo.
Esta definición y descripción de los elementos fundamentales de una comunidad se aplica en forma más plena sobre todo a la comunidad pequeña, pero también, aunque no en forma tan intensa e inmediata, a la sectorial y a la Comunidad parroquial, que no es lo mismo que la feligresía.
La estabilidad y pertenencia se aplica en primer lugar al cuerpo eclesial local, que es la parroquia, pero la pequeña necesita tener una suficiente estabilidad, a menos que algo importante indique el cambiar a otra en el mismo Sector y dentro de la misma Parroquia. Los grupos de jóvenes son laboratorio y aprendizaje de comunidad, que la tendrán estable cuando se casen.
Es pequeña o de base, constituida por pocos miembros, alrededor de unos 12, en forma permanente y a manera de célula del cuerpo que es la parroquia, (Puebla 641), /que se puedan reunir en un cuarto de una casa familiar de alguno de los miembros de la comunidad, como lugar propio de reunión de la comunidad, no en salones de la parroquia o de alguna escuela.
Es cristiana y eclesial, no sociológica, y es un fruto del kerigma (Hch 2,38+42), habiendo tenido la común experiencia de encuentro vivo con Cristo, creaturas nuevas con un nuevo nacimiento y que han reavivado el Don del Espíritu; como centro, Jesús como Señor, y como alma, el Espíritu Santo, vinculada efectivamente al cuerpo eclesial local parroquial, en armónica comunión con su pastor.
El Jefe de Sector nombrará un Supervisor externo del Ministerio de comunidades, y luego un Animador interno, miembro de la propia comunidad.
Se recomienda que los jóvenes solteros (de 18 a 21) se agrupen solos para lograr una edificación más espontánea y a fondo.
Los más jóvenes (15-17), de nivel preparatoria, se verá la conveniencia de reuniones semanales en grupo más grande de alabanza, testimonios, enseñanza, con alguna dinámica de integración, convivencia, e impulso al compromiso misionero hacia otros jóvenes.
Las primeras reuniones las dirige el Supervisor y luego enseña al Animador para que éste ya las coordine y anime, sin que tenga que asistir después el supervisor a cada reunión. Después las sigue supervisando visitándolas como cada dos meses.
Se forma con máxima heterogeneidad posible: hombres y mujeres, parejas de esposos, diversos niveles sociales, económicos y culturales; sin trasladar a ella los falsos criterios del mundo en castas sociales.
En nuestro continente latinoamericano las parroquias son muy grandes, promedio de 20 o 30 mil personas. Por eso se hace necesario SECTORIZAR la parroquia para conocer mejor y atender más eficientemente. Sectores de 500 a 1000 familias.
TEMA 4. NIVELES DE LA COMUNIDAD
PEQUEÑA - SECTORIAL - PARROQUIAL
En el territorio parroquial viven familias y personas que conforman la feligresía. Pero la Parroquia no es el territorio, ni el templo, ni sólo los sacerdotes, sino el Pueblo de Dios de ese determinado territorio con un sacerdote como pastor propio. La comunidad parroquial la forman personas que cumplen ya tres condiciones básicas:
Los demás son la feligresía, están llamados a ser comunidad, pero todavía no lo son.
2. COMUNIDAD SECTORIAL
La comunidad sectorial son todos los evangelizados de ese Sector con sus pequeñas comunidades. La comunidad parroquial son todos los evangelizados de la parroquia.
La reunión es oportunidad de relación y convivencia entre los miembros de una comunidad y con las otras, para la integración del Sector como cuerpo. Ahí puede ser útil alguna dinámica que ayude a encontrarse y conocerse todos los evangelizados del Sector. La reunión culmina con la Eucaristía
La comunidad pequeña se reúne semanalmente; la de familias cada dos meses; el Sector cada mes; la comunidad parroquial trimestralmente, cuatro veces al año, cada 13 semanas.
En la reunión sectorial se tiene primero un tiempo de alabanza, en seguida se da una enseñanza según lo que se perciba que el Sector necesita en ese momento. Luego se da cápsula corta de Doctrina Social de la Iglesia.
Su duración es de dos días plenos, o de día y medio, sábado completo y la mañana del domingo, yéndose a comer a sus casas. Puede ser en un auditorio o una carpa.
COMUNIDAD PARROQUIAL
Para todas las comunidades y personas evangelizadas de la parroquia hay un Encuentro trimestral de comunidades.
El encuentro general es ante todo para construir la comunidad parroquial, que es el cuerpo eclesial local, y lograr así una Parroquia que sea comunión de comunidades.
Más que para hacer algo se trata de construir el ser, es también oportunidad para enseñanza, testimonios, coordinación de acciones generales y avisos.
Tanto en la vida como en las reuniones necesitan vivirse las diversas dimensiones de la vida y de la misión de la Iglesia: PALABRA, ORACIÓN, EDIFICACIÓN y SOLIDARIDAD.
Tema 5. ELEMENTOS DE LA REUNION
La comunidad pequeña empieza siendo una reunión semanal, a través de la cual se va formando y construyendo la vida de la comunidad.
Por VIDA entendemos la realidad estable e integral, en pertenencia firme de varias personas que caminan juntos con un compromiso de acompañamiento, apoyo y servicio mutuo en todo, a nivel cada vez más profundo.
Por eso la vida de la comunidad trasciende y va más allá de la reunión formal semanal, y de otras reuniones informales, con una disponibilidad para ayudarse y compartir cada vez más profundamente, no sólo lo espiritual y religioso, sino también lo social y material.
Oran juntos, estudian juntos la Palabra de Dios, construyen su comunión en edificación espiritual, y son fraternamente solidarios en lo social.
Todos esos elementos necesitan vivirse y compartirse en diversos momentos de la vida de la comunidad, y expresarlos con suficiente consistencia en su reunión semanal formal.
Al principio, mientras todos van llegando, se tiene un tiempo de saludo y acogida fraternales, y al final orar unos por otros según sus intenciones personales.
COMUNIÓN y SOLIDARIDAD son las palabras clave con las que se expresa esa comunión/coinonia típica de las comunidades del Nuevo Testamento, descritas especialmente en los Hechos de los Apóstoles.
En el primer año es conveniente disciplinarse en llevar el orden y la duración de cada elemento, para manejarlos bien.
Posteriormente, cuando ya saben cómo vivir cada elemento, los manejarán con más libertad, cuidando de no dejar de vivir cada elemento con suficiente seriedad.
El orden y tiempos sugeridos son como sigue:
Estudian todos el tema de catequesis que toca según el orden de los diversos niveles. Dos finalidades deben ser cumplidas: conocimiento claro y ordenado de la doctrina, pero para llevarlo a la vida y a la práctica. "Enseñándoles a cumplir todo lo que Yo les he mandado" Mt28, 20
+ O RACI Ó N
La oración se puede comenzar con algunos cantos de comunión fraterna, y luego un breve momento penitencial de purificación y petición de perdón a Dios y de reconciliación entre los hermanos.
Para motivar la oración, y como materia para ella, es útil tomar un texto bíblico corto. Después de unos minutos de silencio se empieza a alabar en voz alta y de forma espontánea, uno después de otro, motivados por el contenido de la lectura, intercalando, si lo quieren, algunos cantos que sintonicen con la línea de la lectura.
Media hora es un tiempo mínimo para ponerse en presencia de Dios, avivando su fe. En ocasiones se sentirá tan fuerte la presencia de Dios que la oración se podrá alargar, dejándose conducir por el Espíritu.
La oración no sólo se tiene al principio, también en momentos intercalados en el tiempo de edificación y de solidaridad según lo vaya sintiendo el grupo.
+PALABRA
TEMA 6. EDIFICACIÓN ESPIRITUAL
Edificación es una imagen tomada de la construcción. Significa ayudarse unos a otros a construir, a crecer en el Señor, y lograr cohesión y unidad.
Construir el Cuerpo y crecer en el Señor, hasta la talla adulta en Cristo Jesús, no quedándose como infantes zarandeados por cualquier viento de doctrina. Edificación es caminar de la mano en el camino del Señor ayudándose en todos los aspectos de la vida, sintiéndose solidariamente responsables unos de otros, con preocupación, interés y cuidado mutuo.
En este sentido, la Edificación incluye la Solidaridad. Edificación y Solidaridad son la tarea central de la comunidad, y por eso deben ser los elementos esenciales. las reuniones, en importancia jerárquica y por el largo tiempo que se dedica a ellos en cada reunión. Paulatinamente y de manera insensible van empezando a quererse, y en proporción de su caminar juntos, se van conociendo e interesando de todos los aspectos de la vida de cada uno de los miembros de la comunidad.
Una verdadera comunidad no puede reducirse sólo a lo devocional, a estudio, o la reunión social. La edificación y la solidaridad son lo que constituye verdaderamente la comunidad. La Edificación y la Solidaridad podrían describirse con estos elementos o matices: conocimiento, interés, responsabilización, cuidado, apoyo y ayuda recíproca, mutuo servicio, preocupación y solicitud de todo lo que forma parte de la vida de cada persona, elementos que llevarán a comunión y participación.
A título de EDIFICACIÓN se llevan unos aspectos y elementos que se van tocando en las reuniones, aunque no todos necesariamente en la misma reunión, pero que no pase mucho tiempo sin tocar alguno:
Comunión y participación son la meta de las comunidades. Comunión en todos los niveles de su ser, y participación en todos los aspectos He la vida.
Participación como sinónimo de compartir progresivamente todas las áreas de la vida, en proporción de su crecimiento en el Señor y de la integración comunitaria. La Edificación espiritual tiene una duración normal de hora y media.
Saber escuchar, interesarse realmente por el problema del otro, tener empatía, metiéndose en su pellejo y tratando de ver las cosas desde su punto de vista. Pero todo a la luz de Dios y de su Palabra.
Compartir cómo la acción del Espíritu Santo nos va haciendo caminar en las vías del Señor, en el despoja-miento del hombre viejo y la crucifixión de las obras de la carne, identificándose y transformándose cada vez más en el Señor, sobre todo por la experiencia de la oración profunda. Contar cómo el Señor va cambiando nuestros corazones, nuestros criterios y nuestras vidas en todas las situaciones.
+ ASPECTOS DE LA EDIFICACIÓN
- TESTIMONIOS
Manifestación de la obra en nosotros, el testimonio es el primer elemento esencial. Proclamar su gloria y santificar su Nombre compartiendo con los demás la fidelidad y el amor de Dios, que manifiesta su poder entre nosotros.
Compartir la experiencia personal de Dios, es decir, lo que hace en mí, y a través de mí, o frente a mí, compartirlo con los demás para edificación espiritual. En el testimonio debe aparecer claramente el Señor y su obra, no nosotros.
- EXHORTACIÓN MUTUA
Exhortarse es una actitud constante entre hermanos cristianos, impulsándose a una fidelidad y entrega mayor al Señor.
- CORRECCIÓN FRATERNA
Siguiendo el criterio del Evangelio, con respeto y prudencia, suponiendo una aceptación y amor incondicional a nuestro hermano que nos atrevemos a corregir, para no lastimarlo.
- REVISIÓN DE VIDA
Revisar los diversos aspectos de nuestra vida, confrontándose con la voluntad de Dios y su Palabra. Esta revisión de vida entendida en dos aspectos:
- BÚSQUEDA DE LA VOLUNTAD DE DIOS para cada individuo y para el grupo, en discernimiento espiritual y sometimiento mutuo. En este aspecto entra el compartir problemas y consultar decisiones.
- IMPULSO AL TESTIMONIO Y AL COMPROMISO tanto en lo apostólico intraeclesial, como en lo social.
"Caminar en el Espíritu" y no "en la carne" o con criterios del mundo, será la consigna para la comunidad. Criterios evangélicos deben gobernar todo lo que hacemos y decidimos. Agradar en todo al Padre y hacer en todo su voluntad, ser fiel discípulo de Jesús viviendo su Señorío, y ser dóciles al Espíritu Santo en sus inspiraciones y mociones es la motivación de un auténtico cristiano en todo lo que hace. Por tanto, debemos revisar toda nuestra vida frente a este criterio.
Como fiel mayordomo, hijo del mismo Padre, y hermano que cuida de sus hermanos, tendrá sentimientos y realizaciones concretas de solidaridad en los bienes, compartiendo con sus hermanos de comunidad y tomando en primer lugar de lo que en él es superfluo. En la reunión de la comunidad se llevan los siguientes elementos durante el tiempo de Solidaridad, con esta dinámica típica para asuntos sociales:
TEMA 7. SOLIDARIDAD SOCIAL
En la comunidad se viven y se comparten no sólo los aspectos espirituales sino también los materiales, lo religioso y también lo social, lo secular y lo temporal. Expresar formas concretas de comunicación cristiana de bienes y vivir nuevos modelos de vida.
Para un cristiano los bienes materiales son sólo un medio para fines y valores superiores, espirituales y sobre todo eternos. No absolutizarlos, no poner el corazón en esos tesoros deleznables, relativisarlos, y someterlos a los valores superiores y a las exigencias del Reino.
Reflexionar y dialogar sobre la situación o la realidad que nos rodea y que impacta nuestro ambiente y nuestras vidas. Sentirse solidarios y parte en todo lo que sucede a nuestro alrededor en las diversas dimensiones de la vida: política, cultural, laboral y económica. Analizar hechos significativos tratando de ver no sólo el hecho aparente, con visión ingenua, sino también analizando sus causas y consecuencias. En qué nosotros mismos somos de alguna manera causantes, al menos por omisión, y en qué nos afecta a la ciudad, a la parroquia, a las familias.
1. VER = ANALISIS DE SITUACIÓN
Esa solidaridad real irá logrando niveles de vida y posibilidades similares para todos, tratando de que cada familia de la comunidad pueda contar con un ingreso que le permita llenar las necesidades de una vida digna.
3. ACTUAR = BUSCAR SOLUCIONES
El análisis no es sólo para gimnasia intelectual, sino poner acciones concretas, lo más eficaces posibles; no sólo individualmente, sino organizándose para una acción compacta y eficaz. Comunión y participación son dos palabras en las que se podría sintetizar todo lo que se pretende en el tiempo de Solidaridad.
Comunión progresivamente más total y profunda, que va abarcando más áreas de nuestro ser. Y Participación que se manifiesta en diversas formas de compartir lo que somos y tenemos, y que nos vaya llevando paulatinamente a una Comunicación Cristiana de bienes y servicios entre los hermanos, y acción social para todos los necesitados.
No es posible compartir bienes de manera profunda y estable, si no se han integrado espiritual y afectivamente en profundidad. Nadie debe imponerlo, no debe ser por consigna, todo debe ir brotando espontáneamente. De esa forma, las comunidades realmente evangelizadas, irán viviendo nuevos modelos de vida en consonancia mayor con el Evangelio.
Confrontar esos hechos con la Palabra de Dios, con discernimiento espiritual, para ver el sentido del hecho y nuestra parte en él, por qué sucede, y cómo buscar solución, buscando en qué podemos intervenir para su solución o en su adecuada orientación. Es el campo evangelizador propio del seglar: la restauración y animación cristiana del orden temporal,
2. JUZGAR - DISCERNIR
TODOS Y TODA LA COMUNIDAD
TEMA 3-B3
Fuente: Pbro. Dr. Félix Castro Morales
Red Nueva Evangelización
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