PLEGARIA DE LA VIGILIA PASCUAL
Oh Dios, misterio insondable, que habitas más adentro de nuestra más profunda intimidad. �
Nada acertado podemos decir sobre Ti, � pero te sentimos como la fuente de la vida y la esperanza, del amor y del propio existir
Te hemos buscado a lo largo de la historia. Muchas gentes han sabido encontrar caminos hacia Ti.
A esta comunidad nos ha guiado un hombre singular que se enfrentó a la cultura de su tiempo �y desbarató todo lo que interesadamente �habían construido sobre Ti.
Él estaba traspasado por tu presencia y pagó con su vida la osadía de su rebelión a favor de los humildes.
Los que compartieron su experiencia trascendente, nos dejaron el relato de su testamento:
entregar la vida, no guardarla, �salir de la pequeñez de nuestra persona �y vivir para los demás;
esa era la esencia del amor �y que Tú eras Amor.
sentimos en nuestro interior el Espíritu vivificante de Jesús ���������y sentimos el apoyo y guía en nuestro camino �de otros muchos hombres y mujeres que han derramado su vida alrededor
Que su recuerdo nos obligue �a mirar siempre hacia afuera de nuestra persona, �a buscar en los demás la razón de ser �de nuestra propia identidad, �.
para lograr la felicidad siempre añorada �y nunca conseguida en plenitud.�.
El crucificado vive ya en medio de nosotros.
Gracias por su mensaje de resurrección-esperanza de que la vida prevalecerá sobre la muerte, por la fe inquebrantable en el futuro�por encima de todos los signos de muerte �de este mundo.
Unidos a Jesús, Señor del mundo nuevo,�con la fuerza de su Espíritu,�derramado en nuestros corazones,�elevamos nuestra profunda acción de gracias,�Dios de vida y de misericordia.