Porque la mística teresiana no es sólo para admirarla sino para escucharla y vivirla. Teresa nos invita a todos a vivir, a hacer experiencia, la nuestra, en la vida cotidiana
Teresa de Jesús es una mujer que vivió muchas experiencias, pero no todas. No se casó, no tuvo hijos, no vivió en el siglo XXI, no tuvo acceso a la tecnología … Tenemos la posibilidad de hacer nuestra propia experiencia, de descubrir partes nuevas en este itinerario. Ella nos presenta el suyo y nos invita a hace el nuestro. Por eso es maestra de oración, y a la vez compañera de nuestro camino
Es un itinerario descrito en siete moradas, siete habitaciones en nuestro castillo … No son habitaciones con puertas de entrada y salida sino que se comunican unas con otras. No es un camino lineal sino más bien circular, espiral, como el mismo camino de la vida, avanzamos, retrocedemos..,pero siempre vivimos. Teresa pone palabras a nuestra propia experiencia, a nuestro recorrido personal
*Respetando los pasos del proceso: leer juntos a Teresa, desentrañar su contenido, orar personalmente, escuchar, rumiar, acoger en la vida diaria, el encuentro que sorprende, compartir…
*Al hilo de la propia vida y ocupaciones, combinando el ajetreo y el silencio, la soledad y las relaciones..