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“La Misión y
La defensa de la Fe”
Hechos 4:1-12
14 de septiembre de 2025
La Misión de Dios es nuestra Misión
Predicar el evangelio de Jesucristo, formando discípulos mediante la enseñanza de todo lo que Él ha mandado y servir en la extensión del Reino de Dios, desde Peñalolén y hasta lo último de la tierra
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Sirviendo en la Misión de Dios, como súbditos de Su Reino
Redefinición moral y valórica en Chile.�Una crisis que se profundiza
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Familia
Matrimonio
Trabajo
Corrupción
Respeto al Estado de derecho
Respeto a la propiedad privada
Políticas públicas reñidas con los valores absolutos
La violencia como mediador de conflictos
¿Cómo estamos enfrentando el desafío de la proclamar y vivir en la verdad?
Cuando la verdad deja de ser un ideal y un absoluto y se convierte en solo otro inconveniente, o cuando la verdad es lo que cualquiera quiere que sea debido a algo que es más importante para ellos, el desastre está a la vuelta de la esquina
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Hechos 4:1-12
Mientras Pedro y Juan le hablaban a la gente, se vieron enfrentados por los sacerdotes, el capitán de la guardia del templo y algunos de los saduceos. 2 Estos líderes estaban sumamente molestos porque Pedro y Juan enseñaban a la gente que hay resurrección de los muertos por medio de Jesús. 3 Los arrestaron y, como ya era de noche, los metieron en la cárcel hasta la mañana siguiente. 4 Pero muchos de los que habían oído el mensaje lo creyeron, así que el número de hombres creyentes ascendió a un total aproximado de cinco mil. 5 Al día siguiente, el Concilio—integrado por todos los gobernantes, ancianos y maestros de la ley religiosa—se reunió en Jerusalén. 6 El sumo sacerdote, Anás, estaba presente junto con Caifás, Juan, Alejandro y otros parientes del sumo sacerdote. 7 Hicieron entrar a los dos discípulos y les preguntaron: —¿Con qué poder o en nombre de quién han hecho esto?
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8 Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo:
—Gobernantes y ancianos de nuestro pueblo, 9 ¿nos interrogan hoy por haber hecho una buena obra a un lisiado? ¿Quieren saber cómo fue sanado? 10 Déjenme decirles claramente tanto a ustedes como a todo el pueblo de Israel que fue sanado por el poderoso nombre de Jesucristo de Nazaret, el hombre a quien ustedes crucificaron pero a quien Dios levantó de los muertos. 11 Pues es Jesús a quien se refieren las Escrituras cuando dicen:
“La piedra que ustedes, los constructores, rechazaron
ahora se ha convertido en la piedra principal”.
12 ¡En ningún otro hay salvación! Dios no ha dado ningún otro nombre bajo el cielo, mediante el cual podamos ser salvos.
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Los antecedentes de los apóstoles
La pregunta de Jesús a Pedro y los apóstoles
Mateo 16:13-15
La explicación de Jesús en
Juan 3:16-20
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Dos grandes problemas para la Iglesia
Excusas, imprecisión, confusión o ambivalencia para anunciar el evangelio
Ambigüedad
Negación a anunciar el evangelio por temor, vergüenza, por una vida inconsecuente o ignorancia
Silencio
¿Es la mera Tolerancia el camino?
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¿Es la mera Tolerancia el camino?�¿Tiene las motivaciones correctas?
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El horizonte de la sociedad se mueve en otra dirección. �La Transformación en el uso del lenguaje
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Y creo que la sociedad vive hoy en “Síndrome de Estocolmo social”, donde acepta estas imposiciones como si fuesen la expresión de una aparente libertad que simplemente es esclavitud, donde todo se vuelve aceptable…
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Vivimos tiempos violentos donde la Intolerancia, se disfraza de tolerancia.
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Vivimos tiempos violentos donde la Intolerancia, se disfraza de tolerancia.
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El concepto de la verdad�¿Sólo epistemología?
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Enunciarla
Proposición
Probarla
Hechos
La verdad respecto de la existencia de Dios y sus consecuencias. El problema moral
Pero si Dios es quien Él dice ser en Su Palabra, en la Revelación de Su Creación y en la persona de Jesucristo, entonces tenemos un problema…
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Hechos 4:13-22
13 Los miembros del Concilio quedaron asombrados cuando vieron el valor de Pedro y de Juan, porque veían que eran hombres comunes sin ninguna preparación especial en las Escrituras. También los identificaron como hombres que habían estado con Jesús. 14 Sin embargo, dado que podían ver allí de pie entre ellos al hombre que había sido sanado, no hubo nada que el Concilio pudiera decir. 15 Así que les ordenaron a Pedro y a Juan que salieran de la sala del Concilio, y consultaron entre ellos. 16 «¿Qué debemos hacer con estos hombres?—se preguntaban unos a otros—. No podemos negar que han hecho una señal milagrosa, y todos en Jerusalén ya lo saben.
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17 Así que para evitar que sigan divulgando su propaganda aún más, tenemos que advertirles que no vuelvan a hablar con nadie en el nombre de Jesús». 18 Entonces llamaron nuevamente a los apóstoles y les ordenaron que nunca más hablaran ni enseñaran en el nombre de Jesús. 19 Pero Pedro y Juan respondieron: «¿Acaso piensan que Dios quiere que los obedezcamos a ustedes en lugar de a él? 20 Nosotros no podemos dejar de hablar acerca de todo lo que hemos visto y oído». 21 Entonces el Concilio los amenazó aún más, pero finalmente los dejaron ir porque no sabían cómo castigarlos sin desatar un disturbio. Pues todos alababan a Dios 22 por esa señal milagrosa, la sanidad de un hombre que había estado lisiado por más de cuarenta años.
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Las reacciones a la Verdad de Dios
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El Concilio religioso ataca la verdad
Las autoridades políticas y sociales anulan a los emisarios
La respuesta de la Iglesia a la Verdad de Dios�Una defensa valiente, pública y argumentada
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Los Apóstoles afirman La Verdad.
Hechos 4:19
La Iglesia anuncia La Verdad.
Hechos 4:20
Cada Creyente anuncia la verdad.
Hechos 4:22
Pues el Señor es bueno.
Su amor inagotable permanece para siempre,
y su fidelidad continúa de generación en generación.
Salmo 100:5
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