ENERO 05 DE 2023�REUNIÓN VIRTUAL�No. 138�GRUPO CES-3
�FRASES ¿137? �
LA INTRODUCCIÓN” DE El Padre Universal 1:0.1 (21.1)
1:0.1 (21.1) EL Padre Universal es el Dios de toda la creación, la Primera Fuente y Centro de todas las cosas y de todos los seres. Pensad primero en Dios como creador, luego como controlador y finalmente como sostenedor infinito. La verdad sobre el Padre Universal había comenzado a alborear sobre la humanidad cuando el profeta dijo: «Tú, Dios, estás solo; no hay nadie junto a ti. Has creado el cielo y el cielo de los cielos con todas sus huestes.
Tú los preservas y controlas. Por los Hijos de Dios fueron hechos los universos. El Creador se cubre de luz como vestidura y extiende los cielos como una cortina». Solo el concepto del Padre Universal —un solo Dios en lugar de muchos dioses— permitió al hombre mortal comprender al Padre como creador divino y controlador infinito.
1:0.2 (21.2) Todas las miríadas de sistemas planetarios se hicieron para que las habitaran con el tiempo muchos tipos diferentes de criaturas inteligentes, seres que pudieran conocer a Dios, recibir el afecto divino y amarlo a cambio. El universo de universos es obra de Dios y lugar de residencia de sus diversas criaturas. «Dios creó los cielos y formó la tierra; estableció el universo y no creó este mundo en vano; lo formó para que fuera habitado».
1:0.3 (21.3) Todos los mundos ilustrados reconocen y adoran al Padre Universal, el hacedor eterno y sostenedor infinito de toda la creación. Las criaturas con voluntad de universos y universos se han embarcado en el larguísimo viaje al Paraíso, la lucha fascinante de la aventura eterna de alcanzar a Dios Padre. La meta trascendente de los hijos del tiempo es encontrar al Dios eterno, comprender la naturaleza divina, reconocer al Padre Universal.
Las criaturas conocedoras de Dios tienen una única aspiración suprema, un solo deseo incontenible, que es llegar a ser mientras están en sus esferas como es él en su perfección paradisiaca de la personalidad y en su esfera universal de recta supremacía. Del Padre Universal que habita en la eternidad procede el mandato supremo: «Sed perfectos como yo soy perfecto». Con amor y misericordia los mensajeros del Paraíso han llevado esta exhortación divina a través de las edades y de los universos, incluso hasta las humildes criaturas de origen animal como las razas humanas de Urantia.
1:0.4 (22.1) Este magnífico mandato universal de esforzarse por alcanzar la perfección de la divinidad es el primer deber, y debería ser la más alta aspiración, de toda la creación de criaturas luchadoras del Dios de perfección. Esta posibilidad de lograr la perfección divina es el destino final y cierto de todo progreso espiritual eterno del hombre.
1:0.5 (22.2) Los mortales de Urantia no pueden esperar ser perfectos en el sentido infinito, pero es enteramente posible que los seres humanos, empezando como lo hacen en este planeta, alcancen la meta celestial y divina que el Dios infinito ha puesto al hombre mortal. Y cuando consigan este destino serán tan plenos en todo lo que concierne a la autorrealización y el logro de la mente dentro de su esfera de perfección divina como lo es Dios mismo en su esfera de infinitud y eternidad. Puede que tal perfección no sea universal en el sentido material ni ilimitada en captación intelectual ni final en experiencia espiritual, pero es final y completa en todos los aspectos finitos de divinidad de voluntad, perfección de motivación de la personalidad y consciencia de Dios.
1:0.6 (22.3) Este es el verdadero significado del mandato divino: «Sed perfectos como yo soy perfecto» que impulsa constantemente hacia adelante al hombre mortal y le invita a profundizar hacia el interior en esa lucha larga y fascinante por alcanzar niveles cada vez más altos de valores espirituales y significados verdaderos del universo. Esta búsqueda sublime del Dios de los universos es la aventura suprema de los habitantes de todos los mundos del tiempo y el espacio.
PREGUNTA ¿137?
0:5.10 (8.10) ¿ Que es el alma del hombre.?
RESPUESTA ¿137?
0:5.10 (8.10) El alma del hombre es una adquisición experiencial. A medida que una criatura mortal elige «hacer la voluntad del Padre del cielo», el espíritu que mora en su interior se convierte en el padre de una nueva realidad de la experiencia humana. La mente mortal y material es la madre de esta misma realidad emergente. La sustancia de esta nueva realidad no es ni material ni espiritual, es morontial. Es el alma emergente e inmortal que está destinada a sobrevivir al fallecimiento del mortal y a empezar la ascensión al Paraíso.
RE
CUER
DA
0:5.11 (9.1) La personalidad es el otorgamiento único que el Padre Universal hace a las energías vivas y asociadas de materia, mente y espíritu, y que sobrevive con la supervivencia del alma morontial.
A
NA
LI
SIS
0:7.1 (10.6) Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu son eternos —son seres existenciales— mientras que Dios Supremo, Dios Último y Dios Absoluto son personalidades de la Deidad que están en actualización y que pertenecen a las épocas posteriores a Havona de las esferas del espacio-tiempo y del espacio-tiempo trascendido, esferas de expansión evolutiva del universo maestro. Estas personalidades de la Deidad que están en actualización son eternos futuros desde el momento y en la medida en que se personalizan mediante el poder en los universos en crecimiento por la técnica de la actualización experiencial de los potenciales creativo-asociativos de las Deidades eternas del Paraíso.
LA PROPUESTA DE HOY
0:8.10 (12.1) El gran universo es el dominio triple de Deidad de la Trinidad de la Supremacía, de Dios Séptuplo y del Ser Supremo.
PREGUNTA ¿138?
0:7.7 (11.1) ¿ Donde está Dios Supremo?
�FRASES ¿138? �
FILMINA DE REPASO
32:5.7 (365.3) Hay en la mente de Dios un plan que abarca a todas las criaturas de todos sus inmensos dominios, y este plan consiste en un propósito eterno de oportunidades ilimitadas, progreso sin límites y vida sin fin. ¡Y los tesoros infinitos de esta carrera incomparable son vuestros solo con esforzaros!
��PROXIMA REUNIÓN� ENERO 12 DE 2023
EL DIA 12 DE ENERO DE 2023, SERÁ NUESTRA PROXIMA REUNIÓN; LA LECTURA CONTINUA EN: 5. El primer Isaías
97:5.1 (1066.5)