Desde el principio la Iglesia comenzó a honrar a los mártires el día de su martirio.
que tuvieron que señalar un día para celebrar a todos juntos.
En el año 609 el papa consagró el panteón romano, que había sido templo pagano para todos los dioses, como templo dedicado a todos los santos.
De aquí provino la fiesta para honrar no sólo a los mártires, sino a todos los SANTOS
Y no sólo a los conocidos, sino a otros muchos que están en la Gloria de Dios.
Algunos serán familiares nuestros que siguieron a Jesús por el camino de las bienaventu-ranzas.
De ellas nos habla el evangelio de este día.
Mt 5, 1-12a
Y dice así:
En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña,
Se sentó, y se acercaron sus discípulos;
y él se puso a hablar, enseñándoles:
Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra.
Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia,
Porque ellos quedarán saciados.
Dichosos los miseri- cordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llama-rán los hijos de Dios.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.
Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan
y os calumnien de cualquier modo por mi causa.
Palabra del Señor
Todos estamos lla-mados a la santidad, pequeños y grandes, ricos y pobres.
No todo será fácil en este camino; pero Jesús está a nuestro lado y nos envía su Espíritu para alentarnos en la perseverancia del bien.
Alabad al Señor
Automático
Que la Virgen María, que ayudó a los santos en su camino hacia Dios,
nos ayude a nosotros a vivir en santidad.
AMEN