“Apóstoles del Señor”
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él. (bis)
no adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
Canto:
NO ADOREIS A NADIE
Porque sólo Él
nos puede sostener. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
MONICION DE ENTRADA:
Celebrar la solemnidad de estos santos apóstoles, Pedro y Pablo, es recordar y actualizar para todos nosotros la vinculación más directa y estrecha con el Señor Jesucristo que suponen sus vidas para nosotros como miembros de la Iglesia de hoy.
Conocemos muy bien de ellos su forma de ser, su personalidad, las luces y sombras que formaban parte de su ser y obrar. Sus trayectorias biográficas son muy distintas. Sin embargo, los dos viven y obran impulsados por el impacto del Señor Jesucristo en sus respectivas vidas.
Oración:
Con tu Cuerpo y con tu Sangre
Con la fuerza de tu Cuerpo y de tu Sangre,
queremos, Señor,
hacer un mundo nuevo y una historia distinta:
sin clases, sin odios, sin discriminación,
sin ricos ni pobres,
todos iguales en la justicia y en la paz.
Queremos un mundo distinto,
donde no anide la opresión contra los emigrantes,
ni el abuso contra los económicamente débiles,
ni la violencia, ni el terrorismo, ni la venganza.
Queremos un mundo como Tú lo quieres,
limpio y hermoso para todos,
todos iguales y en familia,
todos hermanos, solidarios y amigos.
Queremos un mundo donde dé gusto vivir,
donde todos podamos ser dichosos.
Y lo vamos a conseguir,
porque esa es tu voluntad y nuestra fuerza,
porque no vamos a escatimar esfuerzos,
porque vamos a dejar la vida en ello.
Ayúdanos, Señor,
a cumplir en la tierra tu voluntad
igual que se cumple en el cielo
por tus santos y amigos, nuestros hermanos.
Amén.
OH, OH, OH.
ADORAMUS TE DOMINE. (3 veces)
Canto:
FIESTA DE SAN PEDRO
Y SAN PABLO
29 de junio de 2025
Ciclo C
EVANGELIO: (San Mateo 16, 13‑19)
En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?» Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas». Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo». Jesús le respondió: «¡Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo.
Ahora yo te digo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».
Palabra del Señor
Reflexión.-
MEDITACIÓN EN IMÁGENES
EL PESCADOR
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Tantum ergo Sacraméntum, venerémur cernui:
et antíquum documéntum novo cedat ritui;�praestet fides suppleméntum sensuum deféctui.
Genitóri Genitóque, laus et iubilátio;�salus, honor, virtus quoque, sit et benedíctio;�procedénti ab utróque compar sit laudátio. Amén.
Canto:
TANTUM ERGO
BENDICIÓN.-
V. Les diste pan del cielo.
R. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.