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“Unidos a Cristo daremos fruto”
Canto: PANGE LINGUA
Pange, lingua, glóriosi
córporis mysterium,
sanguinisque pretiósi,
quem in mundi prétium
fructus ventris generósi
Rex effudit géntium.
Nobis datus, nobis natus
ex intácta Vírgine,
et in mundo conversátus,
sparso verbi sémine,
sui moras incolátus
miro clausit órdine.
Todo sarmiento que está vivo tiene que producir fruto. Y si no lo hace es porque no responde a la vida que la vid puede comunicar. No circula por él la savia de la vid.
MONICIÓN DE ENTRADA:
Así es también nuestra fe. Vive, crece y da frutos, cuando vivimos abiertos a la comunicación con Cristo. Si esta relación vital se interrumpe, hemos cortado la fuente de nuestra fe.
Entonces la fe se seca. Ya no es capaz de animar nuestra vida. Se convierte en confesión verbal, vacía de contenido y experiencia viva. Triste caricatura de lo que los primeros cristianos vivieron al encontrarse con el resucitado.
No amemos de palabra ni de boca,
un amor en espíritu y verdad,
amor sintonizado con y en Cristo
y esponjado en Espíritu de Dios;
entrañas en amor ungidas,
las manos de servir gastadas,
los labios de besar dolidos
y pies de acompañar cansados.
Oración: NO AMEMOS DE PALABRA
Amemos para dar y para darnos,
amemos hasta que duela, y alegrarnos
en frutos del dolor y del amor.
Hagamos de la vida un canto sostenido,
cada encuentro, experiencia trascendente,
hagamos del vacío grito hambriento
de Dios y del hermano.
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él. (bis)
no adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
Canto:
NO ADOREIS A NADIE
EVANGELIO: ( San Juan 15, 1‑8 )
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.
Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada.
Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos."
Palabra del Señor
Reflexión.-
Meditación en imágenes
COMO EL SARMIENTO
A LA VID
Quiero ser:
Sarmiento con savia;
para sentir que te pertenezco, Señor.
con cuerpo;
para sostener abundancia de fruto.
Sarmiento que se doble;
para que pueda ofrecer el perdón.
Oración: QUIERO SER SARMIENTO
Quiero ser:
Sarmiento dócil;
para que entre en mi casa, quien llame a mi puerta.
humilde;
para purificarme de las yemas que no dan fruto.
Sarmiento limpio;
para que todo lo que haga sea digno de Ti.
Quiero ser:
Sarmiento sencillo;
para que no pretenda lo que no pueda dar.
unido a la vid;
para que no muera en la soledad.
Sarmiento viviendo de la vid;
para que no me lo crea demasiado.
Quiero ser:
Sarmiento explotando en yemas;
para que me sienta útil.
dejándome cuidar;
para que busque la perfección.
Sarmiento con el agua de la fe;
para que no me impaciente.
Quiero ser:
Sarmiento con el vino de la esperanza;
para que no desespere.
en compañía de otros;
para que viva en familia cristiana.
Sarmiento flexible;
para que el Espíritu me moldee.
Quiero ser:
Sarmiento firme;
para que los caprichos no me seduzcan.
recio;
para que pueda sostener los racimos del amor.
Sarmiento alegre;
para que transforme la tristeza en alegría.
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Tantum ergo Sacraméntum, venerémur cernui:
et antíquum documéntum novo cedat ritui;�praestet fides suppleméntum sensuum deféctui.
Genitóri Genitóque, laus et iubilátio;�salus, honor, virtus quoque, sit et benedíctio;�procedénti ab utróque compar sit laudátio.Amén.
Canto:
TANTUM ERGO
BENDICIÓN.-
V. Les diste pan del cielo.
R. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.