KOKORO
Natsume Soseki
Seudónimo literario de Natsume Kinnosuke, nació en 1867 cerca de Edo (Tokio).
Descendiente de una familia de samuráis venida a menos, fue el menor de ocho hermanos. Hijo no deseado al ser sus padres de avanzada edad, fue dado en adopción varias veces. Al divorciarse los segundos padres adoptivos, a los ocho años , volvió a casa pero no fue bien recibido.
Natsume Soseki
(夏目漱石, 1867-1916)
“Nací de mi madre tarde en su vida. Aunque ya está muerta, todavía escucho a alguien contar su historia de que cuando me dio a luz sintió vergüenza porque era demasiado mayor para tener un hijo. Por esta y algunas otras razones, al poco tiempo de nacer, mis padres pidieron a alguien que me acogiera y me enviaron allí. Por supuesto que no recuerdo quién me acogió, pero después de que cumplí la mayoría de edad me enteré de que me acogió la pareja, que se ganaba la vida administrando una tienda de artículos usados”.�("Dentro de mis puertas de cristal")
Regresó a su lugar de nacimiento una vez, pero pronto fue adoptado por la pareja de Shiobara Shonosuke y Yasuko, quienes eran los granjeros ricos alrededor de Daishu-ji en Yotsuya.
No recuerdo cuando regresé a mi lugar de nacimiento. Sin embargo, fui enviado para ser adoptado por otra pareja. No estoy seguro, pero fui adoptado cuando tenía 4 años. Me criaron allí hasta la edad de ocho o nueve años, pero cuando mi padre adoptivo y mi madre se divorciaron, volví de nuevo con mi propia familia.�("Dentro de mis puertas de cristal")
Chie, la madre
Kinnosuke, 11 años
La relación con sus padres no fue buenas:
“No me trataban como los padres a sus hijos más pequeños. Recuerdo particularmente que mi padre era muy severo”.
Sōseki creció en una época de grandes cambios para la cultura y sociedad japonesa. Con la llegada del Comodoro Matthew Perry en 1854, Japón comenzaba a abrirse al occidente. La familia de Sōseki perdió su posición debido a la Restauración Meiji, que tenía por objetivo crear un estado más centralizado y occidentalizado. El declive en el interés de la cultura tradicional estuvo acompañado por el auge del idioma japonés.
Comenzó a tener la aspiración por la literatura cuando tenía 15 o 16 años.
“También leía libros y novelas chinas y me interesaba la literatura. Quería ser novelista y le conté mi ambición a mi difunto hermano. Me regañó, diciendo que yo no podría ganarme la vida como novelista y que escribir novelas es sólo un "logro". Después de muchas reflexiones, llegué a la conclusión de que quería conseguir el trabajo que me interesaba y que, al mismo tiempo, fuera necesario en la sociedad”.�( "Conversación El tiempo fue conmigo)
A pesar de tener una gran afición por los clásicos chinos, Sōseki apoyaba el movimiento modernizador de su época, y en 1884 se matricularía en Lengua inglesa, siendo el segundo graduado del departamento de Literatura inglesa de la Universidad Imperial de Tokyo.
En 1886 entabla amistad con el poeta Masaoka Shiki. Ambos fueron educados en los clásicos chinos y practicaron la escritura kanshi durante su época de estudiantes. Cuando Soseki y Shiki se hicieron buenos amigos, intercambiaron kanshi y haiku en su correspondencia. Shiki quedó impresionado por la creatividad de expresión de Soseki, su sensibilidad a los colores y los sonidos y su capacidad para expresar los pensamientos más íntimos en su kanshi. Bajo la influencia del nuevo movimiento haiku de Shiki y la teoría shasei, Soseki exploró la escritura haiku de una manera única.
Soseki y Shiki utilizarán los géneros kanshi y haiku como medios para intercambiar sus pensamientos y sentimientos, ya que eran una forma de verso tradicional japonesa. Su tratamiento de estos géneros representa el desarrollo de la literatura japonesa hacia la "modernización“ de la era Meiji
Soseki en sus días escolares con Yasusaburo Yoneyama
Shiki
Soseki se convirtió en profesor de Tokyo Senmon Gakko (actual Universidad de Waseda) en 1892, y en 1893 paso a dar clases a tiempo parcial en la Escuela Normal Superior de Tokio. Sin embargo, en 1893 sufrió tantos ataques de nervios que en diciembre decidió para un tiempo en el templo de Engaku-ji en Kamakura y practicar la meditación en el budismo zen.
Tras graduarse, Sōseki es destinado a la lejana Escuela Secundaria de Matsuyama, en la isla de Shikoku. Usó Matsuyama como escenario para Botchan .
Se casa en 1895 con Natsume Kyoko. Al parecer fue un matrimonio poco feliz. Tuvieron dos hijos y cinco hijas
En 1900 el Ministerio de Educación le ordena ir a estudiar en Inglaterra durante dos años y para ello se le concede una exigua beca, que apenas le llega para mantenerse.
“Los dos años que pasé en Londres fueron los años más desagradables de mi vida. Entre caballeros ingleses viví en la miseria, como un pobre perro perdido entre una manada de lobos".
En Inglaterra sufrió una grave crisis nerviosa y las autoridades japonesas le hicieron volver:
“Después de que regresé, todavía me trataban como una persona loca que tenía un ataque de nervios. Incluso mis parientes parecían reconocer esto. Cuando mis parientes admitieron mi locura, me di cuenta de que no podía convencer a la gente de mi solidez. Sin embargo, debido a esta locura y ataque de nervios, pude escribir " Soy un gato ", " Yokyo-shu " y " Uzura-kago ", por lo que es natural que agradezca mi enfermedad”.
Regresa a Japón en 1903, con un contrato de cuatro años para enseñar en la Universidad Imperial de Tokio. La carrera literaria de Sōseki se abre propiamente en 1903, cuando comienza a publicar haikus y pequeñas piezas literarias en revistas como Hototogisu. La familia pasaba muchas estrecheces.
La fama le llegará con la publicación en 1905 de Soy un gato.
“Desde la estación de las lluvias se volvió loco rápidamente, y desde julio se ha vuelto aún más. Por la noche, aunque no pude ver ninguna razón para ello, de repente perdió los estribos y arrojó su almohada o cualquier cosa que su mano tocara al azar. Diciendo que los niños lloraban, se enojó. Y a veces, sin saber lo que estaba haciendo, se enojaba y descargaba su frustración con cualquier cosa a su alrededor. Realmente no sabemos cómo hacer con él”.�(La memoria de Soseki, Soseki no Omoide) |
Después de su regreso, Soseki sufrió continuamente por su condición mental inestable. Según su esposa Kyoko, estos días inquietos duraron desde junio de 1903 hasta mayo de 1904:
Soseki, desde 1905 se había mostrado indeciso sobre si continuar trabajando como maestro o convertirse en escritor. Se decidió por la última opción y en 1907 se uniría a la compañía de periódicos Asahi Shimbun. Después de esto, todas sus obras aparecieron publicadas en dicho periódico por entregas. El hecho de que un profesor universitario fuera contratado por la empresa de periódicos se convirtió en la comidilla de la ciudad en ese momento, ya que además la profesión de escritor no estaba muy bien considerada aquellos años.
Sin embargo, nunca dejaría de “enseñar” gracias a sus encuentros periódicos con los jóvenes escritores en su casa.
“El día de reunión del Sr. Soseki es el jueves. Es la forma habitual en que los jóvenes, los alumnos del Sr. Soseki, se reúnen y tienen una charla cómoda como quieren desde la noche. Llevaba mucho tiempo así, y sigue igual”. �( Soseki Sanbou Zadan )” |
Tras su debut como escritor con " Wagahai wa neko de aru " (Soy un gato) (1905-1906), en 1906 aparecerá Botchan, que le catapulta al éxito y que se convierte automáticamente en un best-seller y en una de las novelas más leídas por los japoneses.
Sōseki escribiría catorce novelas a lo largo de su vida, culminando en Kokoro, su obra maestra
Tras publicar novelas como " Sanshiro " (1908 ), " Sorekara " (Y luego) (1909), y " Mon " (La puerta) (1910), sufrió una grave enfermedad.
En " Kokoro " (El corazón) (1914), " Michikusa" (Grass on the Wayside) (1915), " Meian " (Luz y oscuridad) (1916) y otras obras, se centró en las representaciones psicológicas de los intelectuales modernos en Japón.
En 1916, las úlceras de estómago que padecía desde hacía muchos años se agravaron, y murió en su casa de Waseda-Minamicho a la edad de 49 años, dejando inconclusa Meian ( Luz y oscuridad ), su última obra.
Principales obras de SOSEKI:
Yo, el gato (1905)
Botchan (1906)
Almohada de hierba (1906
Sanshiro (1908)
Después (1909)
La puerta (1910)
Después del equinocio(1912)
El caminante (1912)
Kokoro (1914)
Hierba del camino (1915)
Claroscuro (1906)
Sus libros tenían una profundidad arraigada en la herencia cultural del pasado, de la que se desprendieron la mayoría de los escritores de su época.
Los escritores modernos habían comenzado a negar la ética confuciana en blanco y negro y la sensualidad de Edo (Tokio), que Soseki había heredado en su naturaleza.
La esencia de la literatura de Soseki era un tipo de sensibilidad Edo encarnada por el yose, un teatro de variedades tradicional japonés.
Yose se componía de dos elementos: canciones largas y cautivadoras cantadas con el acompañamiento de un samisen (guitarra japonesa de tres cuerdas), a menudo con tambores y flautas añadidas; y confuciano temas del bien y del mal.
El público en general todavía añoraba los estándares confucianos del bien y el mal, y los descubrió en las obras de Soseki.
Sōseki es reconocido hoy en día como el padre de la literatura moderna japonesa. Su actividad comenzó justo cuando Japón se abría al mundo, y fue el primer cronista en retratar “la soledad que es el precio que se tiene que pagar en esta era moderna, tan llena de libertad, independencia y de nosotros mismos, seres egoístas”, en palabras de Ewin McClellan.
Tokio 1905
Soseki supo discernir el lado oscuro de la modernidad, manteniendo la sensibilidad y la ética del pasado, y al mismo tiempo trató de superar los problemas de la modernidad.
A finales del siglo XIX, Japón se embarca en un proceso de apertura hacia Occidente que propicia cambios sustanciales tanto en lo político como en lo social o cultural e, incluso, en lo religioso.
Son cambios que van calando progresivamente en la mentalidad de la población japonesa de tal manera que, en esta época, el carácter del pueblo nipón se transforma para siempre.
Estos años son históricamente conocidos como la Era Meiji (1868-1912) y también la literatura se hace eco de este sentir para metamorfosearse e inaugurar la novela moderna japonesa.
Antes de esta apertura, la producción literaria japonesa se reducía a la práctica del haiku a la puesta en escena de los distintos teatros nacionales, el Noh, el Kabuki o el Bunraku. Las grandes obras de narrativa como el Romance de Gengi quedaban muy atrás y podría decirse que el desarrollo literario se había estancado.��Si hasta entonces las letras niponas estaban centradas en el canto a los valores del grupo social o de la naturaleza, en el período Meiji (debido a la influencia de movimientos tan dispares como el Naturalismo y Simbolismo franceses o el Romanticismo alemán) los artistas toman conciencia de la existencia del individuo como ser independiente y, por tanto, solitario. Se centran en el individuo que solo se tiene a sí mismo para encontrar la verdad.��
Y es en este período cuando surge la novela como género, uno de cuyos máximos exponentes es Natsume Soseki (1867-1916).
Además, la apertura que realizan todos aquellos ocupados en el noble oficio de escribir, tiene un efecto boomerang y las obras de la tradición nipona, sobre todo el Noh, empiezan a ser conocidas en Occidente y a influir en los autores europeos.
Desde 1984 hasta 2004, su retrato apareció en el anverso del billete japonés de 1.000 yenes.
Ha sido evaluado como uno de los grandes escritores de cuentos del Japón moderno. Escritor popular desde la publicación de su primer libro, sigue siendo uno de los autores japoneses favoritos.
Entre sus antiguos alumnos se encuentran Sohei Morita, Toyotaka Komiya y muchos otros escritores de cuentos y literatos.
Se la considera una obra imprescindible en la literatura japonesa.
Kokoro, término con múltiples traducciones al castellano, traducciones que van desde “corazón”, “alma”, “espíritu” hasta “mente” o “voluntad”, narra en primera persona (y a dos voces) los conflictos internos de un sensei y su discípulo.
El más veterano ha vivido atormentado por un hecho acaecido en su juventud que ha condicionado toda su existencia y que conoceremos hacia al final de la obra: el no haber estado a la altura de un hombre íntegro y verdadero y, por tanto, no ser digno de relacionarse con los demás.
Mientras tanto, el joven estudiante va abriéndose paso como buenamente puede entre los primeros conflictos existenciales surgidos a raíz de la enfermedad de su padre y su graduación en la universidad.
La novela se desarrolla en tres partes claramente diferenciadas por el tema y subdividida cada parte en varios capítulos cortos de apenas un par de páginas cada uno:
Al comienzo hay una pequeña introducción por parte de Yo lo que sitúa la historia en el pasado pero sin dar ninguna indicación de cuánto tiempo ha transcurrido desde entonces. Al estar narrada en primera persona y pasado se da la impresión de estar ante una autobiografía. Este género fue muy popular durante la época en la que la novela fue escrita. Se conocía como watakushi shōsetsu.
En un principio S. Quiso escribir una serie de relatos que terminarían siempre con el fin de la era Meiji (el suicidio del emperador y de su general y su esposa). Finalmente al comprobar que los relatos podían constituir una novela, decidió publicarla después como tal alargando la carta final de Sensei, inaugurando con ella la producción de la importante editorial Iwanami Shoten.
Con un lenguaje aparentemente sencillo y simple, Soseki va hilando los finos hilos que conforman la trama y la urdimbre humana, aquello que existe en el corazón de las cosas, en el corazón de lo que somos.
Al moverse en un plano tan abstracto, el kokoro, la novela tiene una cantidad de matices e interpretaciones muy amplia.
El trasfondo de la historia del protagonista, por una parte, y de Sensei, por otra, confluyen en una concepción de la humanidad.
Sōseki retrata a través de sus personajes el egoísmo implícito en el ser humano; lo miserables que pueden llegar a ser las personas según las circunstancias. La enfermedad, la muerte y el dinero son también temas claves en la obra
PERSONAJES:
Soseki, explica en Kokoro como razón del suicidio la perdida del espíritu de la era Meiji, es decir la moralidad feudal, la ética confuciana, la importancia a la lealtad y las normas de la sociedad. Para él el espíritu de la era Meiji se había desvanecido en el pensamiento y sentimiento occidental en la era Taisho porque el pensamiento occidental da importancia a la libertad, los derechos y los beneficios individuales.
Sensei traiciona a su amigo K y le roba a la mujer que le gusta a K., es decir cae en la tentación basada en el capitalismo, por lo que finamente decide suicidarse.
La mayoría de los japoneses han leído Kokoro en sus libros de texto escolares. Los institutos lo tienen como lecturas obligatorias junto a Soy un gato y Botchan.
Muchos profesores de literatura japonesa enseñan con el la lucha entre la amistad y el egoísmo extrayendo un pasaje en clase.
“SI EN ESTE MUNDO NO PUEDE VENCER LAS HONESTIDAD, VENCERÁ EN EL OTRO”
(Natsume Soseki)