“El SÍ de María”
Canto: PANGE LINGUA
Pange, lingua, glóriosi
córporis mysterium,
sanguinisque pretiósi,
quem in mundi prétium
fructus ventris generósi
Rex effudit géntium.
Nobis datus, nobis natus
ex intácta Vírgine,
et in mundo conversátus,
sparso verbi sémine,
sui moras incolátus
miro clausit órdine.
MONICIÓN DE ENTRADA:
Este año, coincidiendo con el segundo domingo de Adviento, celebramos la Solemnidad de la Inmaculada Concepción.
Y mientras preparamos el camino esperando la venida del Señor, la contemplamos a ella,
la muchacha sencilla de Nazaret, escogida por Dios, llena de su gracia, liberada del pecado, para ser la madre del Salvador.
Y las maravillas obradas por Dios en María se convierten en un anuncio de su amor también hacia nosotros.
Allanad, sí, todos los caminos de la tierra
porque el Señor está cerca.
El vendrá y llenará de esperanza
a todos los que la perdieron.
Oración: ALLANAD LOS CAMINOS
Vendrá en la noche para ser Luz.
Vendrá para acompañar a los cansados;
los eternos desilusionados.
Ya pueden cantar victoria
aquellos que se creían abandonados;
ya está el Salvador a la puerta.
¡Allanad los caminos!,
abrid caminos de esperanza,
los que pasáis por este mundo
sin encontrar sentido a la vida.
¡Allanad los senderos porque Él vendrá!;
vendrá como rocío mañanero,
rasgará los corazones de piedra
y ablandará la dureza de nuestra tierra seca.
¡Vendrá el Señor, no tardará!
esperadlo en el umbral de vuestra casa,
porque sin hacer ruido vendrá
y lo iluminará todo con su amor. Amén.
Nada te turbe, nada te espante,�quien a Dios tiene nada le falta.
Nada te turbe, nada te espante.�Solo Dios basta. (3 veces)
Canto: NADA TE TURBE
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
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EVANGELIO: (San Lucas 1, 26-38)
El ángel, entrando en su presencia, dijo: Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo:
28
No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.
29
Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
30
Y María dijo al ángel: ¿Cómo será eso, pues no conozco varón?
El ángel le contestó:
31
El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios.
32
Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.
33
María contestó: Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra. Y la dejó el ángel.
Palabra del Señor
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Reflexión.-
Meditación en imágenes:
ENTRA EN MI VIDA
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él. (bis)
no adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
Canto:
NO ADOREIS A NADIE
Porque sólo Él
nos puede sostener. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
BENDICIÓN.-
V. Les diste pan del cielo.
R. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.