“Déjate inundar por el Espíritu Santo”
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él. (bis)
no adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
Canto:
NO ADOREIS A NADIE
Porque sólo Él
nos puede sostener. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
MONICIÓN DE ENTRADA:
La imagen mejor del día de Pentecostés es la imagen de la “nueva creación”. Es posible una creación nueva, es posible la novedad, es posible el hombre nuevo, es posible la aspiración secreta que el hombre lleva dentro, es posible una raza nueva de profetas que anuncien la obra de Dios en el mundo, es posible la renovación interior del hombre.
Es posible lo imposible, por obra del Espíritu. Pentecostés es la fiesta cristiana de la madurez, de la comunidad en acción. Se nos ha dado el Espíritu Santo para hacer fraternidad, Reino de Dios, y para difundir apasionadamente el Evangelio. Celebremos gozosamente este don en nuestra Comunidad.
Señor Jesucristo, que nos envías al mundo, así como el Padre te ha enviado, concédenos el gozo de redescubrir en tu Palabra las raíces profundas de nuestra vocación misionera.
ORACIÓN:
Lávanos de nuestras infidelidades, cobardías y omisiones, aleja nuestros temores y egoísmos. Pon palabras de paz en nuestros labios, amor en nuestras manos, ternura en nuestros gestos, ardor y verdad en nuestro testimonio.
Úngenos con el crisma de tu Santo Espíritu para seguir tus pasos al encuentro de toda persona, y transformados así en discípulos misioneros, envíanos, Señor, una vez más, hasta los últimos confines de la tierra para anunciar con alegría la buena nueva de tu Evangelio. Amén.
Domingo de Pentecostés
Ciclo C
8 de junio de 2025
EVANGELIO: (San Juan 20, 19‑23)
Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas, por miedo a los judíos.
En esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor.
Jesús repitió: Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo;
a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos."
Palabra del Señor
Reflexión.-
Meditación en imágenes:
DIOS DE PENTECOSTÉS
Este año se celebra Pentecostés en el contexto del año jubilar, en el que escuchamos una fuerte interpelación a cultivar la virtud teologal de la esperanza, que, como nos dice san Pablo, encuentra su fundamento en el amor de Dios que se nos ha dado a través del Espíritu Santo
Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar
TESTIGOS DE ESPERANZA EN EL MUNDO
Recordemos dos eventos importantes: el Sínodo sobre la Sinodalidad y el Congreso de Vocaciones, que se celebró el pasado mes de febrero, «como expresión de la comunión eclesial, son signos de esperanza para nuestra Iglesia que anhela seguir haciendo camino, subrayando la diversidad de vocaciones para la misión evangelizadora.
La vocación de la Iglesia es la misión, el anuncio explícito de Jesucristo con palabras y con obras».
El Sínodo sobre la Sinodalidad ha expresado de «un modo rotundo no solo que la Iglesia tiene una misión, sino que, en sí misma, es misión».
Si el anuncio del Evangelio no es el centro de la vida de la Iglesia, entonces «corre el peligro de convertirse en una Iglesia autorreferencial, que se mira solo a ella misma».
Por eso, la Iglesia, especialmente en este año jubilar, «tiene que perder el miedo a salir a la intemperie y habitar en las periferias geográficas y existenciales, donde quizás hay vientos y borrascas, pero contamos con el ancla segura, que es Jesucristo».
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Canto: TANTUM ERGO
Tantum ergo Sacraméntum,
venerémur cernui:
et antíquum documéntum
novo cedat ritui;�praestet fides suppleméntum
sensuum deféctui.
Genitóri Genitóque,
laus et iubilátio;�salus, honor, virtus quoque,
sit et benedíctio;�procedénti ab utróque
compar sit laudátio. Amén.
BENDICIÓN.-
V. Les diste pan del cielo.
R. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.