PERMANECER EN TODA LA VOLUNTAD DE DIOS
Lección 13 para el 28 de marzo de 2026
“Den gracias por todo, porque esta es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús”
1ª de Tesalonicenses 5:18
Tíquico y Onésimo (Colosenses 4:7-9)
Los emisarios
Aristarco, Marcos y Jesús (Colosenses 4:10-11)
Los de la circuncisión
Epafras (Colosenses 4:12-13)
El instructor
Lucas y Demas (Colosenses 4:14)
El amado y el mundano
Ninfas y Arquipo (Colosenses 4:16-18)
Los dirigentes de la iglesia
Pablo trabajó con diversos colaboradores, y reconoció el trabajo de los que, de corazón, se dedicaban a mantener y fortalecer a las iglesias.
También intercala el deseo ferviente de Epafras: “para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere” (Col. 4:12).
Al final de la carta a los colosenses, Pablo envía saludos de sus colaboradores, y saluda a los hermanos fieles de Colosas.
LOS EMISARIOS
“Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor, […] con Onésimo, amado y fiel hermano, que es uno de vosotros. Todo lo que acá pasa, os lo harán saber” (Colosenses 4:7, 9)
TÍQUICO
En el tercer viaje misionero de Pablo, lo acompaña para llevar una ofrenda a Jerusalén (Hch. 20:4). Asiste a Pablo en Roma, y lleva las cartas a los efesios y a los colosenses (Ef. 6:21; Col. 4:7). Cuando Pablo es liberado, pudo haber sustituido a Tito en Creta (Tit. 3:12). Durante el último encarcelamiento de Pablo, es enviado como pastor a la iglesia de Éfeso (2Ti. 4:12).
ONÉSIMO
Esclavo que huyó de su amo, Filemón. Se convirtió durante el primer encarcelamiento de Pablo en Roma. Pablo lo envió de regreso a su amo, junto con una conmovedora carta, para que Filemón lo tratara con afecto cristiano (Flm. 1:10). Junto con Tíquico, entregó la epístola a los colosenses (Col. 4:9).
Además de evangelizar en las ciudades más importantes del Imperio, Pablo escribía cartas para mantener el contacto con las iglesias, o animar a aquellas que no conocía en persona.
Estas cartas eran enviadas a través de hermanos amados y fieles (Col. 4:7-9).
LOS DE LA CIRCUNCISIÓN
“… son los únicos de la circuncisión que me ayudan en el reino de Dios, y han sido para mí un consuelo” (Colosenses 4:11)
Pablo se esforzó en romper los muros que dividían a la Iglesia. Se rodeó de colaboradores de todas partes, y de distintos orígenes. Judíos y gentiles, asiáticos y europeos trabajan juntos en armonía.
Era oriundo de Tesalónica (Hch. 27:2). Tuvo problemas durante el alboroto de Éfeso (Hch. 19:29). Acompañó a Pablo para entregar la ofrenda en Jerusalén (Hch. 20:4). Estuvo encarcelado con Pablo en Roma, y envió saludos a los colosenses y a Filemón�(Col. 4:10; Flm. 1:24)
ARISTARCO
Sobrino del primer compañero de Pablo –Bernabé– abandonó la misión en Panfilia, y Pablo no quiso llevarle a un segundo viaje (Hch. 15:37-38). Acompañó a su tío, y llegó a ser un evangelista útil para Pablo (Hch. 15:39; 2Ti. 4:11). Pedro lo trataba como hijo (1P. 5:13). Fue el autor del evangelio de Marcos
MARCOS
Solo sabemos de él que era judío, y que era conocido con el apodo de “Justo” (Col. 4:11)
JESÚS
Su visión era conseguir una iglesia unida que trabajase con un objetivo común: la predicación del evangelio.
Instruyó a la iglesia de Colosas, dándoles a conocer ampliamente el evangelio (Col. 1:7). Pablo lo presenta con tres títulos: “consiervo amado”; “siervo de Cristo”; y “compañero de prisiones” (Col. 1:7; 4:12; Flm. 1:23)
EL INSTRUCTOR
“Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere” (Colosenses 4:12)
EPAFRAS
Epafras contribuyó a difundir el evangelio en Colosas, Hierápolis y Laodicea, iglesias a las cuales amaba profundamente (Col. 4:13). Junto al saludo de Epafras, Pablo incluye los deseos de él para los colosenses (Col. 4:12):
Que estéis firmes
Deben permanecer inconmovibles, especialmente ante las acechanzas del enemigo�(Ef. 6:11)
Que seáis perfectos
Esta perfección se alcanza con un amor abnegado (Mt. 5:44, 48), aunque siempre se crece en ella (Flp. 3:12)
Que estéis completos
Ser llenados de todo lo que seamos capaces de recibir de Dios
EL AMADO Y EL MUNDANO
“Os saluda Lucas el médico amado, y Demas” (Colosenses 4:14)
Si solo se le mencionase en Colosenses 4:14, Demas habría quedado como un colaborador fiel de Pablo.
LUCAS
Autor del evangelio de Lucas y de Hechos de los apóstoles, es considerado el biógrafo de Pablo (Lc. 1:1-4; Hch. 1:1). Médico de profesión, es llamado por Pablo “amado”. Permaneció junto a Pablo hasta su muerte (2Ti. 4:11)
DEMAS
Fue colaborador de Pablo durante su primer encarcelamiento en Roma (Flm. 1:24). No obstante, durante su último encarcelamiento abandonó a Pablo “amando este mundo” (2Ti. 4:10)
Dejó de amar a Jesús y le entregó su corazón al mundo (1Jn. 2:15).
Lucas se mantuvo firme en la esperanza de la Segunda Venida y la Tierra Nueva. Demas amó más la gloria de este mundo que la gloria venidera.
El contraste entre Lucas y Demas se vio con el tiempo. Lucas fue amado por su labor, Demas amó al mundo y abandonó a Pablo.
LOS DIRIGENTES DE LA IGLESIA
“Saludad a los hermanos que están en Laodicea, y a Ninfas y a la iglesia que está en su casa” (Colosenses 4:15)
Pablo pide a los colosenses que su carta sea leída a los de Laodicea, y que ellos lean la carta que escribió a los laodicenses (Col. 4:16).
De Ninfas solo sabemos que lideraba una iglesia en la ciudad de Laodicea. Ni siquiera sabemos si era hombre o mujer, ya que algunos manuscritos dicen “la casa de él”, otros “la casa de ellos” y otros –los más– “la casa de ella”
NINFAS
Hijo de Filemón, natural de Colosas, fue en algún momento compañero de Pablo (Flm. 1:1-2). Pablo le pide que siga trabajando en el ministerio (como diácono, pastor o anciano de la iglesia de Colosas)
ARQUIPO
Desconocemos el mensaje de Pablo a Laodicea, aunque sí conocemos el mensaje que, 30 años después, le escribió el apóstol Juan (Ap. 3:14-22).
Por ello, hace mención de los dos líderes principales de estas iglesias: Ninfas [de Laodicea] y Arquipo [de Colosas] (Col. 4:15, 17).
“El servicio que rendimos a Dios requiere la integridad de la mente, del alma y de las fuerzas. Hemos de consagrarnos a Dios sin reservas, a fin de ofrecer una imagen celestial y no terrenal. Debe manifestarse un avivamiento de la sensibilidad, para que la mente pueda despertar plenamente a la labor que se debe realizar en todas las clases sociales, altas y bajas, ricas y pobres, educadas e ignorantes. Debemos revelar una ternura semejante a la del gran Pastor quien carga a los corderos en sus brazos y guarda su rebaño de todo mal y lo conduce por sendas seguras. Los seguidores de Cristo debieran manifestar ternura y simpatía y un intenso deseo de impartir las verdades que serán de vida eterna para todo aquel que las reciba”
E. G. W. (El Cristo triunfante, 9 de febrero)