El Evangelio: Un gran Regalo que llevamos en nuestras manos de barro.
��“Palabra de Vida”
�La Salle
�El PRINCIPIO del MINISTERIO de JESÚS en Lucas (4,11- 9,50) queda iluminado por la sesión inaugural de Nazaret�
MAR MEDITERRANI
Jesús predica el NÚCLEO CENTRAL� de la BUENA NUEVA
Programa del año de gracia:
Amar incluso a los enemigos... Ser misericordiosos...
Mosaico antiguo del “Sermón de la llanura”
El sermón que tenemos escrito, pero que no practicamos
Lucas 6, 27-38 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian.
A vosotros os digo: el mal que hacéis a los enemigos os está matando...
Sólo el BIEN puede SALVAR la humanidad
Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica.
Sólo devolviendo bien por mal...
Sólo prestando la otra mejilla...
Con un amor
GRATUITO,
DESINTERESADO,
veréis nacer un mundo nuevo.
A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.
Dad sin calcular,
no exijáis,�ni reclaméis.
Y descubriréis dónde se encuentra la verdadera
LIBERTAD
Tratad a los demás como queréis que ellos os traten.
¿Por qué sembráis la muerte en tantos países pobres?
¿Por qué no los tratáis como deseáis que os traten?
Desactivando minas antipersona
Unos 110 millones de minas causan 26.000 víctimas, cada año, en el tercer mundo
Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué merito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen. Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué merito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo.
Amad,
proteged,
prestad,
ayudad...
sin esperar nada a cambio.� Si no, no sois cristianos
¡No! Amad a vuestros enemigos,
No queráis tener enemigos:
Ni en casa,
ni lejos,
ni dentro de vosotros...
El AMOR que yo pido es
UNIVERSAL
haced el bien y prestad sin esperar nada; tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos.
Es eso lo que os hace HIJOS del Altísimo, �no sólo el Sacramento que recibisteis de pequeños.
Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo;
“Padre, �que estás en los cielos,
danos unos brazos COMPASIVOS como los tuyos...
Que siempre perdonan,
siempre olvidan,
siempre acogen,
Que no saben guardar rencor,
ni saben condenar,
ni consiguen � NO AMAR”.
no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros."
Lo que hacéis a los demás, �es lo que constantemente estáis recibiendo, �de Dios y de ellos.
Haz, Señor, que AMEMOS a los demás COMO TÚ nos amas,�así seremos realmente
CRISTIANOS �
Tomado de Benedictinas Montserrat