1 of 10

LA VERDAD PRESENTE, EN

DEUTERONOMIO

Escuela Sabática

Guía de Estudio de la Biblia

Resumen en

PowerPoint

4

TRIMESTRE

​

OCTUBRE – DICIEMBRE 2021

to.

@IglesiaElLlanoTulaHgo

@IASD_EL_Llano

LA LECCIÓN DE HISTORIA DE MOISÉS

LECCIÓN

02

Para el 9 de Octubre de 2021

“El Llano”

2 of 10

Para memorizar

 “Y todos comieron el mismo alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo”

(1 Cor. 10:3, 4).

3 of 10

Enfoque del estudio

Conforme a la estructura contractual del libro, el discurso de Moisés comienza con un “preámbulo” (Deut. 1:1-5), que tiene dos funciones. En primer lugar, señala la naturaleza del contenido del libro, como lo indica la frase “estas son las palabras” (Deut. 1:1). Estas “palabras” se refieren no solo a las palabras de Moisés como profeta y líder de Israel, sino también a las “palabras” de Dios, sus mandamientos, que Moisés explicará más adelante (Deut. 1:5), y a la acción de Dios a través de los sucesos de la historia de la salvación.

En segundo lugar, sitúa el lugar y el tiempo del último testimonio de Moisés a su pueblo: “a este lado del Jordán” (Deut. 1:1), que es Transjordania, frente a la Tierra Prometida (Núm. 36:13), y “a los cuarenta años” (Deut. 1:3); es decir, el último año del viaje de Israel por el desierto.

Esta semana etudiaremos tres eventos que Moisés nos habla del peregrinaje: 1) Dios hace un pacto en Horeb; 2) La rebelión en Cades-barnea y 3) La conquista de Galaad.

El Señor ordenó a Moisés que refiriese a los hijos de Israel cómo los había librado del yugo de Egipto y les había conservado milagrosamente la vida en el desierto. Moisés debía recordarles su incredulidad, sus murmuraciones cuando fueron probados, así como la gran misericordia y tierna bondad del Señor que no los abandonaron nunca. Ello debía estimular su fe y fortalecer su valor. Al par que comprenderían su estado de debilidad y pecado, se darían cuenta también de que Dios era su justicia y fortaleza. (Testimonios para la iglesia, t. 7, p. 201).

4 of 10

LA LECCIÓN DE HISTORIA DE MOISÉS

stas son las palabras que habló Moisés” (Deut. 1:1). Así comienza el libro de Deuteronomio. Y, aunque Moisés y la presencia de Moisés dominan el libro, desde estas palabras iniciales hasta su muerte en la tierra de Moab (Deut. 34:5), Deuteronomio (como toda la Biblia) en realidad tiene que ver con el Señor Jesús. Porque él es quien nos creó (Gén. 1; 2; Juan 1:1-3), nos sostiene (Col. 1:15-17; Heb. 1:3) y nos redime (Isa. 41:14; Tito 2:14). Y, en un sentido más amplio de esas palabras, Deuteronomio revela cómo el Señor siguió creando, sosteniendo y redimiendo a su pueblo en este momento crucial en la historia de la salvación.

El Dios de Moisés es un Dios de relaciones, un Dios que entra en estrecha comunión con su pueblo. Es un Dios de amor, misericordia y perdón, un Dios personal. Moisés lo describe repetidamente como "Jehová, nuestro Dios" y "Jehová, tu/vuestro Dios". La descripción de la deidad se centra en estas frases, que aparecen con más frecuencia en Deuteronomio que en cualquier otro libro de las Sagradas Escrituras.

Satanás procura siempre pervertir lo que Dios ha dicho, a fin de cegar la mente y obscurecer el entendimiento, y así inducir a los hombres a pecar. Por esta razón es Dios tan explícito y presenta sus exigencias con tanta claridad que nadie necesita equivocarse. Dios procura constantemente atraer a los hombres a sí mismo y ponerlos bajo su protección, para que Satanás no ejerza sobre ellos su poder cruel y engañoso. Condescendió a hablarles con su propia voz, y a escribir con su propia mano los oráculos vivientes. Y estas palabras bienaventuradas, todas henchidas de vida y luminosas de verdad, son confiadas a los hombres como una guía perfecta. Debido a que Satanás está tan listo para arrebatar la mente y apartar los afectos de las promesas del Señor y sus exigencias, se necesita la mayor diligencia para grabarlas en la mente y el corazón (Historia de los patriarcas y profetas, p. 537).

E

Sábado

5 of 10

EL MINISTERIO DE MOISÉS

“Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, 3que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito.g ” (Éxodo 32: 31-32).

¿Qué percepción nos da esta historia sobre el carácter de Moisés y por qué, a pesar de los defectos que tuvo, el Señor pudo usarlo de una manera tan poderosa?

R: Vemos a un Moisés intercesor a favor del pueblo de Israel pecador, esta dispuesto a entregar su propia vida con el fin de que el pueblo sea salvo, semejando a lo que Jesús haría por nosotros, al morir en la cruz.

Curiosamente, en Éxodo 32:32, cuando Moisés le pide a Dios que “perdone” sus pecados, el verbo en realidad significa “cargar”. Por lo tanto, Moisés, al entender la gravedad del pecado y lo que se necesitaba para expiarlo, le pidió a Dios que “cargara” con el pecado de ellos. Y eso se debe a que esta es la única manera –en última instancia– en que cualquier pecado puede llegar a ser perdonado.

Por medio de Moisés libró el Señor a los hijos de Israel de la esclavitud de Egipto. Fue Moisés un mediador entre Dios y su pueblo, y a menudo se interpuso entre ellos y la ira del Señor. Cuando Dios se irritó en extremo contra Israel por su incredulidad, sus murmuraciones y sus horrendos pecados, fue probado el amor de Moisés por los israelitas. Dios se propuso destruir al pueblo de Israel y hacer de la posteridad de Moisés una nación poderosa; pero el profeta demostró su amor por Israel intercediendo fervorosamente por ese pueblo. En su angustia suplicó a Dios que borrase su nombre de su libro o que aplacara su ira y perdonase a Israel (Primeros escritos, pp. 162, 163).

Reflexionando: Que podemos aprender de lo que hizo Moisés por su pueblo, al interceder por él, estaríamos dispuestos a dar nuestra vida para que alguien más se salve.

Domingo

6 of 10

PROFECÍA CUMPLIDA

​

​

“Conforme al número de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi castigo.” (Números 14: 34)

¿Cuál es el significado profético del hecho de que Deuteronomio 1:3 hable de “los cuarenta años”?

​

R: Es el termino del tiempo profético de lo que Dios les había dicho que estarían peregrinando en el desierto por entrar en la Tierra Prometida y que los espías enviados a recorrer la tierra lo cual tardaron 40 días, Dios le dijo que “llevarían su iniquidad “conforme al número de los días en que recorrieron la tierra.

En primer lugar, Moisés recuerda a los israelitas que Dios había prometido dar esa tierra a Abraham y a sus descendientes. Dios había dado su palabra, por lo que ellos tuvieron una firme esperanza futura. Sin embargo, los israelitas tuvieron que esperar más de cuatro siglos para que esto sucediera (Gén. 15:13-16) y, debido a su incredulidad y rebeldía, se retrasaron otros treinta y ocho años (Deut. 2:14). Pero Dios cumplió su palabra, como se lo había anunciado a Abraham (Gén. 12:1, 7; 15:18-21), a Isaac (Gén. 26:2-4) y a Jacob (Gén. 35:11, 12), lo que llevó a este momento en que entrarían en la Tierra Prometida.

Cuando el cristiano está esperando deberes y severas pruebas que anticipa que vendrán sobre él debido a su profesión de fe cristiana, es propio de la naturaleza humana contemplar las consecuencias y evadirlas y esto ocurrirá en forma decidida a medida que nos acercamos al fin de la historia de la tierra. Podemos ser animados por la veracidad de la Palabra de Dios, de que Cristo nunca defraudó a sus hijos como su seguro Dirigente en la hora de la prueba; pues tenemos el registro veraz, de que los que han estado bajo los poderes opresores de Satanás han tenido a su disposición una gracia proporcional a sus días. Dios es fiel y no permitirá que seamos tentados más de lo que podamos soportar (Mensajes selectos, t. 3, pp. 454, 455).

Reflexionando: El Señor siempre cumple fielmente sus promesas, todo lo que esta escrito en su Santa Palabra se ha cumplido, y lo que aún no se cumplirá.

Lunes

7 of 10

MIL VECES MÁS NUMEROSOS

“Jehová vuestro Dios os ha multiplicado, y he aquí hoy vosotros sois como las estrellas del cielo en multitud. ¡Jehová Dios de vuestros padres os haga mil veces más de lo que ahora sois, y os bendiga, como os ha prometido!” (Deuteronomio 1: 10-11).

¿Cuál es el significado de estas palabras, especialmente a la luz del hecho de que, en realidad, Dios los estaba castigando por la rebelión de Cades-barnea?

R: Dios le prometió a Abraham que su decendencia seria como las estrellas, y aquí se cumple la promesa hecha al patriarca. Y fueron bendecidos durante su travesía por el desierto. Y Moisés le pidió a Dios que lo multiplicara mil veces más de lo que dios ya lo había hecho.

Dios, como su líder, continuó guiando a su pueblo por medio de su peregrinaje por el desierto. A pesar de su rebeldía e infidelidad, el Señor fue compasivo con Israel y se ocupó de sus necesidades diarias, por lo que no les faltó nada (vers. 7). El Señor ordenó a Moisés que evitara pasar por Edom, Moab y Amón debido a su estrecha relación familiar con Israel. Dios no permitió que Israel luchara contra esos países porque les dio sus territorios, y estaban protegidos por él.

“Dios no es Dios de disensión, sino de paz; como en todas las iglesias de los santos” (1 Corintios 14:33), y quiere que hoy día se observe orden y sistema en la conducta de la iglesia, lo mismo que en tiempos antiguos. Desea que su obra se lleve adelante con perfección y exactitud, a fin de sellarla con su aprobación. Los cristianos han de estar unidos con los cristianos y las iglesias con las iglesias, de suerte que los instrumentos humanos cooperen con los divinos, subordinándose todo agente al Espíritu Santo y combinándose todos en dar al mundo las buenas nuevas de la gracia de Dios (Los hechos de los apóstoles, p. 79).

Reflexionando: Que piensa sobre la organización de la iglesia actualmente, crees que debemos ser ordenados o desordenado, si tenemos un Dios de orden.

​

Martes

8 of 10

CADES-BARNEA

“Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí” (Números 14:19)

¿Cómo reaccionó el pueblo al informe de los espías y cuáles fueron los resultados de su reacción?

R: Reacciono con temor con desconfianza y con murmuraciones en contra de Dios. A pezar de los que Dios había hecho por ellos al sacarlos de Egipto.

Después de más de un año de acampar junto al monte Sinaí (Éxo. 19:1; Núm. 10:11), Dios exhortó a Moisés y al pueblo de Israel a avanzar y entrar en la tierra de Canaán. Por desgracia, a punto de entrar en Cades, el pueblo se rebeló contra Dios (Núm. 14). Esta grave desobediencia tuvo un carácter tan profundo que se rompió la relación de confianza entre el pueblo y Dios. Todo sucedió luego de que doce espías informaran sobre sus experiencias en el reconocimiento del nuevo territorio (Núm. 13).

El plan que Dios se propone llevar a cabo hoy mediante su pueblo, es el mismo que deseaba llevar a cabo mediante Israel cuando lo sacó de Egipto. Contemplando la bondad, la misericordia, la justicia y el amor de Dios revelados en la iglesia, el mundo ha de obtener una representación de su carácter… Es necesario que no tan solo a este mundo, sino que al universo entero le sean revelados los principios del reino divino (Testimonios para la iglesia, t. 6, p. 21).

Reflexionando: “Personalmente y como iglesia estamos glorificando a Dios con nuestros actos, o estamos como el pueblo de Israel desconfiando de sus promesas.

​

​

​

Miércoles

9 of 10

LA INIQUIDAD DE LOS AMORREOS

“Cuatro generaciones después tus descendientes volverán a este lugar, porque antes de eso no habrá llegado al colmo la iniquidad de los amorreos” (Génesis 15: 16)

¿Qué le dijo Dios a Abram en Génesis 15:16, y cómo arroja algo de luz sobre este tema difícil?

R: Dios les dio cuatro generaciones para que los Amorreos se volvieran a la cosas de Dios, sin embargo su iniquidad llego hasta el limite a Dios, tomando la decisión de raerlos de la tierra. Sin duda eto nos muestra la misericordia de Dios y su amor por la humanidad.

Dios no le dio la tierra a la generación rebelde de israelitas, que vagaron por el desierto durante cuarenta años. Ten en cuenta que ni siquiera Moisés pudo disfrutar de la tierra, por aquella dureza de corazón (Deut. 3:27). Dios les quitó la tierra a los amorreos porque habían alcanzado la plenitud de su iniquidad (Gén. 15:16). El impedimento de entrar en la tierra para los israelitas y su muerte en el desierto debe entenderse como el resultado del juicio de Dios, al igual que la destrucción o la expulsión de los cananeos de la tierra.

Muchos consideran que el Señor fue cruel al requerir que su pueblo guerreara contra otras naciones. Afirman que tal cosa es contraria a su carácter benevolente. Pero Aquel que hizo el mundo y formó al hombre para que morara sobre la tierra, ejerce un control ilimitado sobre la obra de sus manos, tiene el derecho de hacer como le plazca y lo que él quiera con la obra de sus manos. El hombre no tiene derecho de decir a su Hacedor: ¿Por qué haces tú esto? No hay injusticia en su carácter. Él es el Gobernante del mundo, y una gran parte de sus súbditos se han rebelado contra su autoridad y han pisoteado su ley… Empleó a su pueblo como el instrumento de su ira para castigar a las naciones impías que los habían perseguido y hecho caer en la idolatría (Mensajes selectos, t. 2, p. 384).

Reflexionando: Lee 1 Corintios 10:1 al 4; y Juan 14:9. ¿Cómo nos ayudan estos versículos, y muchos otros similares, a aprender a confiar en el amor, la justicia y la bondad de Dios, aun cuando vemos cosas que parecen difíciles de conciliar con este conocimiento de Dios?

Jueves

10 of 10

El tiempo que dedicamos a considerar el pasado es importante por dos razones. En primer lugar, en tiempos de dificultad e incertidumbre resulta imperativo recordar que Dios siempre ha guiado a su pueblo. Tú y tu familia pueden estar seguros de que Dios no los abandonará. Esta comprensión fomenta la confianza en el futuro. En segundo lugar, es importante recordar la dirección de Dios en los momentos difíciles, cuando estamos en una encrucijada, preguntándonos qué hacer o angustiados por una decisión difícil que debemos tomar. En esta coyuntura, tomarse un momento para reconocer la conducción de Dios en el pasado traerá calma y confianza al presente y esto nos permitirá avanzar por el laberinto de la vida, siguiendo el camino que nuestro Dios nos ha trazado.

Hemos estudiado tres eventos que nos hablan del peregrinaje del pueblo de Israel: 1) Dios hace un pacto en Horeb; 2) La rebelión en Cades - Barnea y 3) La conquista de Galaad.

“Según la imagen bíblica de los cananeos, estos pueblos eran extremadamente malvados, y su aniquilación representaba el juicio de Dios por su pecado. La destrucción de los cananeos no fue la primera ni la última vez que Dios hizo esto. Las diferencias entre el destino de los cananeos y el destino de la humanidad (a excepción de la familia de Noé), como se describe en Génesis 6 al 9, engloban magnitud e intermediación [...].

“La eliminación de los cananeos por parte de Dios fue una medida necesaria en la historia de la salvación [...]. Aunque los cananeos en su conjunto eran blanco del juicio de Dios, tuvieron al menos cuarenta años de previo aviso (ver la confesión de Rahab en Jos. 2:8-11)” (D. I. Block, The NVI Application Commentary: Deuteronomy, pp. 98, 99).

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR