LA EXPOSICIÓN
1º ESO
¿QUÉ ES UN TEXTO EXPOSITIVO?
Una exposición es un tipo de texto, oral o escrito, que tiene como finalidad informar sobre un tema con el propósito de que el receptor adquiera una serie de conocimientos acerca del mismo. Su intención, por lo tanto, es informativa.
TIPOS DE EXPOSICIÓN
Exposición divulgativa: va dirigida a un sector amplio de público no especializado en la materia de la que se está hablando. Ejemplos: instrucciones sobre el uso de un electrodoméstico, receta de cocina…
Exposición especializada: se dirige a un público experto en la materia y se caracteriza por su objetividad y el empleo de tecnicismos, esto es, de un vocabulario propio y exclusiva del tema del que se está hablando. Ejemplos: artículos de divulgación científica, leyes…
FASES DE LA EXPOSICIÓN
ESTRUCTURA DE LA EXPOSICIÓN
En un texto expositivo la información debe estar bien organizada y distribuida de forma adecuada para que la información llegue al receptor de forma clara. La estructura más habitual suele ser la siguiente:
EJEMPLO DE TEXTO EXPOSITIVO
En todos los tiempos, en todas las culturas, ha sido constante el anhelo del ser humano por alcanzar la felicidad. Todos aspiramos a la felicidad y la buscamos de mil maneras. ¿Lograremos encontrarla? (INTRODUCCIÓN)
Buscamos la felicidad en los bienes externos, en las riquezas, y el consumismo es la forma actual del bien máximo. Pero la figura del "consumidor satisfecho" es ilusoria: el consumidor nunca está satisfecho, es insaciable y, por tanto, no feliz. Podemos buscar la felicidad en el triunfo, en la fama, en los honores. Pero ¿no es todo eso sino pura vanidad, en definitiva nada o casi nada? Otro modo de búsqueda de la felicidad es la autocomplacencia: así, el goce del propio placer, el deseo de perfección o la práctica de la virtud.
Aspiramos a la felicidad, pero aspirar no es lo mismo que "buscar" y, todavía menos, que "conquistar", ni fuera ni dentro de nosotros mismos. La felicidad es un don, el don de la paz interior, espiritual, de la conciliación o reconciliación con todo y con todos y, para empezar y terminar, con nosotros mismos. (DESARROLLO)
Para recibir el don de la felicidad el talante más adecuado es, pues, el desprendimiento: no estar prendido a nada, desprenderse de todo. La felicidad, como el pájaro libre, no está nunca en mano, sino siempre volando. Pero tal vez, con suerte y quietud por nuestra parte, se pose, por unos instantes, sobre nuestra cabeza. (CONCLUSIÓN)
ARANGUREN, José Luis, El don de la felicidad
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