2º DÍA:
DON BOSCO, TESTIGO DE ESPERANZA
GUÍA 2 - En este día, contemplemos a Don Bosco como un "gigante de esperanza", aquel que siempre ha trabajado con los pies en la tierra, pero con el corazón puesto en el Señor, le pedimos nos ayude en este encuentro a entender la voluntad del Padre en nuestras vidas y a buscar siempre el Reino de Dios.
GUÍA 1 - Don Bosco es la semilla que un día plantó un sueño... Esta semilla germinó, creció, floreció y dio fruto. Sin embargo, solo entendió el significado de esa semilla al final de su vida, fue un largo proceso de discernimiento y paciencia.
Oremos juntos:�Querido Don Bosco, tú que fuiste un ejemplo de esperanza, ayúdanos a ser testigos vivos de esta esperanza para el mundo. Que podamos con valentía mantener el corazón centrado en las cosas de Dios, sin perder de vista la realidad que nos rodea.
Ayúdanos a cultivar las semillas de esperanza que encontramos en nuestra vida diaria y, como buenos agricultores, a nutrirlas con nuestras actitudes, para que puedan germinar y dar fruto en abundancia. Amén.
LECTURA : SANTIAGO 5:7-8��"HERMANOS, TENED PACIENCIA HASTA LA VENIDA DEL SEÑOR. MIRA AL CAMPESINO: ESPERA PACIENTEMENTE EL FRUTO PRECIOSO DE LA TIERRA, HASTA QUE RECIBE LA LLUVIA DE OTOÑO Y PRIMAVERA. TENED PACIENCIA TAMBIÉN, FORTALECED VUESTROS CORAZONES, PORQUE LA VENIDA DEL SEÑOR ESTÁ CERCA."��(PAUSA)
guía 1 - Don Bosco fue un campesino paciente como el de la lectura. �Mirando el hermoso jardín del oratorio, acompaño cuidadosamente a cada uno de sus jóvenes, cuido sus semillas, para que pudieran dar fruto a su propio tiempo.
guía 2 - La mayor virtud del campesino es la paciencia, no puede apresurar los tiempos en los que la tierra y la semilla necesitan
germinar y crecer, ni puede �Cosechar los frutos por adelantado solo puede seguir el crecimiento de la
cosecha con esperanza.
GUÍA 1 - Como el agricultor, Don Bosco confiaba en que las “semillas” en el corazón de sus jóvenes contenían el potencial de convertirse en grandes “árboles”, así que las cuido con amor y las regó con el Evangelio
GUÍA 2- Confiemos nuestra oración a Dios, para que, por la intercesión de San Juan Bosco, nuestro Padre, Maestro y Amigo, aprendamos a ser santos de este tiempo, diciendo llenos de fe:� POR INTERCESIÓN DE SAN JUAN BOSCO, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN.�
1- Señor, que nos creaste para el Cielo, no permitas que nos perdamos en sueños vacíos ni en conquistas fugaces. Danos un corazón atento a tus palabras y ayúdanos, a vivir cada día con la mirada puesta en Ti, la meta de nuestro camino y la razón de nuestra alegría, por eso te pedimos…
2- Don Bosco nos enseñó que la vida es como cruzar una cuerda floja, requiere atención y equilibrio. Con la mirada puesta en el Cielo, nuestros pasos se vuelven más sólidos.
Todos: Danos la ayuda de la Confesión y la Eucaristía para avanzar con confianza.
3. Cuando tropecemos, ayúdanos a empezar de nuevo con valentía y alegría, seguros de que tu presencia siempre nos acompaña, oremos…
POR INTERCESIÓN DE SAN JUAN BOSCO, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN.
3- Señor, reconocemos que somos semillas, llenos de tu plan de amor.
Todos: Que sepamos discernir el bien que siembras en nosotros en cada niña, joven y crezcamos juntos, como árboles firmes en la fe, dando fruto de caridad, justicia, paz y alegría.
1. Cultiva nuestros corazones, Señor, como cultivaste el de Don Bosco, oremos…
POR INTERCESIÓN DE SAN JUAN BOSCO, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN.
4- Que nuestros niños y jóvenes sean como un jardín lleno de colores y alegría, donde cada gesto demuestra que vale la pena vivir con fe, amor y ojos fijos al Cielo, oremos;
5- Señor, así como confiaste a Don Bosco un sueño que tocó tantos corazones, encomendanos también el deseo de hacer el bien y transformar el mundo que nos rodea. Regálanos paciencia y esperanza, incluso cuando los frutos tarden en aparecer, Oremos…
POR INTERCESIÓN DE SAN JUAN BOSCO, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN.
Oremos juntos:
San Juan Bosco, Padre y Maestro de la Juventud, dócil ante los dones del Espíritu y abierto a las realidades de tu tiempo, fuiste para los jóvenes, especialmente para los humildes y los pobres, un signo del amor y la predilección de Dios. �Sé nuestro guía en el camino de la amistad con el Señor Jesús, para que podamos percibir en él y en su Evangelio el sentido de nuestras vidas y la fuente de la verdadera felicidad. �Consíguenos la gracia de la perseverancia en vivir la vida cristiana en alto grado, según el espíritu de las Bienaventuranzas, y concede que, guiados por María Auxiliadora algún día, podamos encontrarte�En la gran familia del cielo. Amén.