“Venid a mí y yo os aliviaré”
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él. (bis)
no adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
Canto:
NO ADOREIS A NADIE
Porque sólo Él
nos puede sostener. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más. (bis)
No adoréis a nadie,
a nadie más que a Él.
MONICIÓN DE ENTRADA:
Esta invitación de Jesús se extiende hasta nuestros días, para llegar a muchos hermanos y hermanas oprimidos por precarias condiciones de vida.
En los países más pobres, pero también en las periferias de los países más ricos, se encuentran muchas personas cansadas y agobiadas bajo el peso insoportable del abandono y la indiferencia.
A cada uno de estos hijos del Padre que está en los cielos, Jesús les repite: Venid a mí, y yo os aliviaré.
Oración:
ESTOY CANSADO, SEÑOR.
Levántame,
cuando caigo en los errores de siempre.
Consuélame,
cuando me fallan las personas que tengo a mi lado.
Anímame,
cuando las cosas no salen como yo quiero.
Dame fuerzas,
porque a veces el vivir me debilita.
Dame vida,
porque la muerte me asusta.
Dame tu fe,
porque a veces tengo dudas.
Y, a veces, es porque estoy lejos de Ti,
porque no te escucho como debiera,
porque te olvido y te dejo de lado,
porque, teniendo tu pecho,
prefiero otros apoyos que me dan en la tierra.
Ayúdame a confiar en Ti.
Ayúdame a esperar en Ti.
Ayúdame a descansar en Ti.
Ayúdame a esperar siempre en Ti.
Amén.
Nada nos separará.
Nada nos separará.
Nada nos separará
del amor de Dios. (3 veces)
Canto: NADA NOS SEPARARÁ
14º Domingo del
Tiempo Ordinario
9 de julio de 2023
Ciclo A
EVANGELIO: ( San Mateo 11, 25-30 )
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor.
Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.
Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»
Palabra del Señor
Reflexión.-
Meditación en imágenes:
DESCANSAD EN MI
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
BENDICIÓN.-
V. Les diste pan del cielo.
R. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.