BUENOS DÍAS
06 de Octubre
Pre Kínder a 6° Básico
HOY: “EL BUEN SAMARITANO”
Reflexión de la lectura de San Lucas 10, 25 - 37
Jesús nos enseña que ser responsables no es solo hacer los deberes o ayudar en la casa, también es cómo tratamos a los demás. En la parábola del Buen Samaritano vemos que el verdadero amor se muestra ayudando, incluso a quien no es nuestro amigo.
En el colegio, eso significa que cuando hay peleas o discusiones, no debemos responder con gritos o golpes. Ser responsables como el Buen Samaritano es buscar la paz: conversar, pedir ayuda a un adulto, perdonar y elegir siempre el camino del respeto. Así mostramos un corazón abierto y alegre, como nos invita Jesús.
¿Qué hago cuando me enojo con un compañero?��¿Busco resolver los problemas con paz y respeto, o con gritos y peleas?
Nos ponemos en presencia del Señor para elevar nuestras oraciones… en el nombre del Padre, del Hijo…
Peticiones…
Pedimos esto por medio de la oración:
Señor Jesús,�enséñanos a ser responsables en la escuela, en la casa y con nuestros amigos.�Danos un corazón como el del Buen Samaritano,�capaz de ayudar con amor a quienes más lo necesitan.�Que como niños salesianos sepamos resolver nuestras peleas sin violencia,�eligiendo siempre el respeto, el perdón y la paz.�Haz que en cada acción llevemos tu amor a todos sin distinción.
Amén.
María Auxilio de los cristianos… ¡Ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, del Hijo…
La familia es el primer regalo que Dios nos da. Es el lugar donde aprendemos a amar, perdonar y confiar. Aunque a veces discutamos con papás o hermanos, siempre sabemos que la familia es el lugar donde podemos volver y sentirnos cuidados.
Cuento breve:�Un joven le preguntó a un sabio cuál era el lugar más seguro del mundo. El sabio respondió: “no es un castillo ni una muralla; es el corazón de una madre, de un padre, de un hermano que te ama”.�Así es la familia: refugio y regalo de Dios.
No todas las familias viven lo mismo: hay niños que no tienen cerca a su papá o mamá. Por eso la Fundación Don Bosco crea espacios que son como hogares, donde los niños encuentran cariño, compañía y esperanza.
Ser familia no es solo tener el mismo apellido: es darse amor verdadero, ayudarse y caminar juntos. Cuando cuidamos y fortalecemos a nuestras familias, también cuidamos los sueños de los niños y jóvenes de Chile.