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“Señor, tu Palabra nos libera”
MONICIÓN DE ENTRADA:
La Palabra del Señor es “Palabra de poder”. Es Palabra creadora. La Palabra de Dios nos libera de lo que nos oprime, nos perdona, nos da salud y Salvación.
Sólo Jesús por su Palabra y por los Sacramentos obra con poder salvador. Jesús habla con autoridad y poder también hoy. Pero para que Jesús pueda obrar, necesita que escuchemos su Palabra y que la vivamos con sinceridad. El arma del cristiano es la Palabra de Dios, vivida, practicada y anunciada.
Tu palabra me da vida,
confío en Ti Señor;
Tu palabra es eterna,
en ella esperaré.
1.- Dichoso el que con vida intachable
camina en la Ley del Señor.
Dichoso el que guardando sus preceptos
lo busca de todo corazón.
Canto: TU PALABRA ME DA VIDA
Tu palabra me da vida,
confío en Ti Señor;
Tu palabra es eterna,
en ella esperaré.
2.- Postrada en el polvo está mi alma
devuélvame la vida tu Palabra.
Mi alma está llena de tristeza
consuélame, Señor, con tus promesas.
Se sorprendían al ver cómo actuabas,
porque todo tu hacer brotaba de Dios,
provenía de la fuente de tu sabiduría,
del dejar a Dios ser en ti mismo.
Oración: Llénanos, Señor, de tu autenticidad
Tú transparentabas a Dios,
porque actuabas con amor,
porque sabías escuchar al hermano,
porque todo tú te ponías a su servicio.
y esa era tu autoridad,
la que tanto sorprendía a tus seguidores
y es la que nos falta a nosotros,
porque no te dejamos hacer en nosotros.
Señor, sé la energía de mis actos,
el motor de mi fuerza
y el amor de mis gestos.
Hazme gratuito, cercano con el otro,
para entrar en su necesidad,
para alumbrar sus oscuridades,
para ser pañuelo de sus lágrimas
y compañero de la vida.
Tú que conoces mis demonios,
y los de mi entorno,
enséñame a reconocerlos,
sáname, para sanarlos,
y hazme, como Tú, generador de vida. Amén.
Cuarto Domingo del Tiempo Ordinario
28 de enero de 2024
Ciclo B
EVANGELIO: ( San Marcos 1, 21-28 )
En aquel tiempo Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad.
Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: ¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: El Santo de Dios. Jesús lo increpó: Cállate y sal de él.
El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte salió. Todos se preguntaron estupefactos: ¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen.
Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.
Palabra del Señor
Las fuerzas del mal están en el mundo, y también dentro de nosotros. ¿Por qué sentimos tanto la inclinación hacia el mal?, ¿En cuántas oportunidades destruimos a nuestros hermanos con nuestros comentarios o nuestros chismes? .
Pero, si bien es cierto que existe el mal, existe “el que es más fuerte que el mal”. Existe el que hace “callar” y expulsa el “espíritu impuro”. Jesús posee el poder del Reino de Dios. Él vino para liberarnos de todo lo que nos oprime, de todo lo que nos esclaviza
Tantas otras veces..., hacemos de nuestra vida un verdadero infierno. ¡No es posible negarlo! El mal es una realidad, y una realidad espantosa.
Meditación en imágenes:
FUI
¡Háblame con autoridad, mi Señor!
Para que, los tantos demonios que habitan en mí,
se dobleguen ante la fuerza de tu verdad.
Y la frescura de tu mensaje,
nuevo e interpelante, comprometido y valiente
me hagan comprender
que no existe otro camino, para llegar hasta Ti,
que el de la sinceridad
el de creer y vivir lo que uno dice.
Oración:
¡Habla con autoridad, mi Señor!
Y vea yo que, tus labios,
se mueven con la fuerza poderosa de un Dios
que, por hacerte siervo de su causa,
habla a través de Ti
bendice con tus manos
mira con tus ojos
ama con tu corazón.
¡Habla con autoridad, mi Señor!
Pues, en medio de tanta palabra vacía,
necesito de alguna que me dé seguridad
claridad en el horizonte
firmeza en mis convicciones
convencimiento para seguirte.
¡Habla con autoridad, mi Señor!
Pues bien lo sabes
que necesito una palabra salvadora
una fuerza que me reanime de mis males
una luz que me saque de mis noches
un mandato que se imponga y venza
sobre lo que me impide ser libre
para ponerme a tus pies y poder servirte.
¡Habla con autoridad, mi Señor!
Pues sabes que soy débil en el camino
y que otros dioses intentan
convertirse en dueños de mi destino
Amén.
ORACION
DE LOS FIELES
R/. Te lo pedimos, Padre.
1.- Por la Iglesia, para no deje de transmitir con valentía la Palabra de Dios a los hombres de nuestro tiempo. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Padre.
2.-Por los misioneros y misioneras que proclaman la Palabra de Dios por todos los rincones de la tierra, para que el amor a Dios y al prójimo sea la fuerza de su tarea. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Padre.
3.-Por las vocaciones al sacerdocio, para que muchos jóvenes respondan con valentía a la llamada del Señor y puedan proclamarnos su Palabra. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Padre.
4.-Por los enfermos, para que sientan la fuerza sanadora de Dios y nuestro apoyo y cercanía. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Padre.
5.-Por todos nosotros, para que el Señor nos conceda vivir atentos, siempre, a su Palabra. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Padre.
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.