ORACIÓN
de la Comunidad
“La humildad, es bendición de Dios”
MONICIÓN DE ENTRADA:
La persona que es humilde, sinceramente humilde, es sencilla, afable. Por su trato se da a querer... Ser humilde, ser sencillo. Olvidarse de sí mismo, estar contento con lo poco o lo mucho que la vida trae consigo.
Ser consciente de la propia limitación, atribuir a Dios todo lo bueno que se pueda tener o que se pueda ser. No considerarse más que los demás, tratar a todos con la misma sonrisa, sin mirar a nadie por encima del hombro...
El hombre humilde no tiene complejos, no teme quedar mal; no le importa que noten sus limitaciones. El humilde es por eso un hombre realmente libre.
Canto: CRISTO TE NECESITA
Cristo te necesita para amar, para amar.
Cristo te necesita para amar. (bis)
No te importe la raza ni el color de la piel,
ama a todos como hermanos y haz el bien. (bis)
Al que sufre y al triste, dale amor, dale amor.
Al humilde y al pobre, dale amor. (bis)
No te importe la raza ni el color de la piel,
ama a todos como hermanos y haz el bien. (bis)
Al que vive a tu lado, dale amor, dale amor.
Al que viene de lejos, dale amor. (bis)
No te importe la raza ni el color de la piel,
ama a todos como hermanos y haz el bien. (bis)
Al que habla otra lengua, dale amor, dale amor.
Al que piensa distinto, dale amor. (bis)
No te importe la raza ni el color de la piel,
ama a todos como hermanos y haz el bien. (bis)
Al amigo de siempre dale amor, dale amor.
Al que no te saluda, dale amor. (bis)
No te importe la raza ni el color de la piel,
ama a todos como hermanos y haz el bien. (bis)
Oración:
Se te ha dicho:
Sé siempre el primero.
Saca las mejores notas en la escuela
y rompe con tu pecho la cinta
de la meta en toda competición.
Que no veas a nadie delante de tus pasos,
ni se sienten delante de ti en los banquetes.
Asombra a todos los amigos luciendo el último invento,
caros juguetes de adulto para despistar el aburrimiento.
Que sólo el peldaño más alto sea el lugar de tu descanso.
Pero la Palabra de Dios nos dice:
Siente la mirada de Dios posarse sobre ti,
porque Él alienta posibilidades infinitas para tu vida.
Despliégate todo entero, sin trabas que te amarren,
ni el miedo dentro, ni los rumores en la calle,
ni la codicia de los ricos,
ni las amenazas de los poderosos…
y no temas sentarte en una silla pequeña
con los últimos del pueblo.
Allí encontrarás la alegría de colaborar con el Padre,
creando libertad y vida para todos
sin la esclavitud de exhibir un certificado de excelencia.
A la hora de crear el Reino de Dios,
los últimos de este mundo pueden ser los primeros.
22º Domingo del Tiempo Ordinario
28 de agosto de 2022
Ciclo C
Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando.
EVANGELIO: (San Lucas 14, 1.7-14)
Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso esta parábola: Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro y te dirá: "Cédele el puesto a éste." Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto.
Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: "Amigo, sube más arriba." Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.
Y dijo al que lo había invitado: Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado.
Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.
Palabra del Señor
Todos tenemos la tentación de aparecer, de buscar protagonismo, de ser y tener más que los demás, de modo que los que nos rodean nos admiren o nos envidien.
Jesús vio cómo los invitados se apresuraban a elegir los mejores puestos. ¿Nos estaría viendo a nosotros: que queremos muchas veces salir “en la foto”, ser el centro de la conversación, salirnos siempre con la nuestra?
¿Nos estaría viendo a nosotros que queremos superar a los demás familiares, a los compañeros de trabajo, a las demás personas que colaboran en la parroquia, como los apóstoles, que discutían quién iba a ser el mayor entre ellos?
El aviso es para toda la Iglesia, y para cada cristiano. Jesús no está enseñando normas de urbanidad, sino una actitud humana y cristiana que para él es básica: la humildad delante de Dios y de los demás.
Reflexión en imágenes:
EL TOQUE DE TU GLORIA
Oración: HAZNOS SENCILLOS Y HUMILDES, SEÑOR
En estos tiempos en que se lleva lo grande,
lo fastuoso, lo impresionante, lo especial,
en que lo pequeño pasa inadvertido,
tú nos sigues recordando tu preferencia por lo sencillo.
Cuando todos queremos parecer más guapos,
más listos, más altos, más sabios,
más estilosos, más modernos, más aptos,
más actuales, más atrevidos, más, más y más…
tú nos invitas a buscar lo menos, tú valoras lo menor.
En medio de la competitividad en la que vivimos,
en la que se nos invita a ser triunfadores,
aunque sólo unos pocos consigan serio,
tú nos empujas a ayudarnos unos a otros,
a levantarnos y a hacerle al otro sentirse mayor.
“En esta sociedad del «mejorestar»,
envueltos en miles de caprichos,
proponiéndosenos ser el primero en tener lo último,
tú nos recuerdas que el pequeño es el grande para ti,
y al que tiene menos es al que más hay que cuidar.
En este mundo loco que hemos inventado,
en el que muchos son los perdedores
y unos pocos ganan todas las carreras estéticas,
intelectuales, laborales y económicas,
tú nos despiertas el corazón a la escucha del pobre,
del caído, del necesitado, del fracasado y del que sufre.
En todo momento, Señor, tú cambias los valores,
lo bajo lo conviertes en alto, engrandeces lo pequeño,
al último le nombras primero
y al primero le pones el último.
Seguirte a ti, Señor, es vivir del revés,
es ser distinto, es aprender sencillez y humildad.
ORACION
DE LOS FIELES
R/. Te lo pedimos, Padre.
R/. Te lo pedimos, Padre.
1.- Para que la Iglesia no se deje atrapar por los usos y costumbres sociales y viva siempre en fidelidad al estilo del Evangelio. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Padre.
2. – Para que busquemos ser siempre servidores de todos, especialmente de los que no son nada en la sociedad. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Padre.
3. – Para que las personas, las sociedades y los países más ricos ayuden a paliar las necesidades de los más pobres . Oremos.
R/. Te lo pedimos, Padre.
4. – Para que nuestra comunidad parroquial tenga siempre presente que sólo gana la vida quien la invierte en bien de los demás. Oremos.
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.