siempre
PRESENTE
Refugio
En el corazón de Dios, los ancianos tienen
UN LUGAR ESPECIAL.
SALMO 46
En cada etapa de la vida, Dios tiene
provisión, gracia y misericordia.
“... nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones ”.
Salmo 46:1
1
Cántico de FE
La tercera edad es un momento para mirar hacia atrás y agradecer a Dios por los milagros y victorias concedidas.
2
Dios ES
"... “Dios es nuestro refugio,… Dios es nuestra fortaleza, …Dios es nuestro auxilio”.
Salmo 46:1-3
En momentos decisivos, los ancianos pueden decir:
Para organismos oficiales como la OMS (Organización Mundial de la Salud), se considera anciano a toda persona de 60 años o más.
La OMS define como violencia el “uso intencional de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona, un grupo o comunidad, que cause o tenga alta probabilidad de causar lesiones, muerte o daños psicológicos”.
Por eso, la Iglesia Adventista se une a las autoridades para combatir el mal y decir “BASTA DE SILENCIO” ante las distorsiones sociales, familiares y comunitarias.
Mantener la mente conectada con él a través de la oración trae paz.
Sin embargo, en el contexto del cuidado espiritual, los ancianos que sufren agresión, negligencia o abandono pueden tener la certeza de que Dios es un refugio seguro para las heridas del alma.
“Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado. [...] Tú eres mi Señor; no hay para mí bien fuera de ti”
Salmo 16:1, 2.
Los que confían en el Señor crecen en la fe y se hacen firmes como el monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre.
Aunque “la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza”
Salmo 46:2, 3
3
Dios ESTÁ
“Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, el santuario de las moradas del Altísimo. Dios está en medio de ella; no será conmovida; Dios la ayudará al clarear la mañana”.
Salmo 46:4,5
Selah
Dios que ES
”también ES EL
“Dios que ESTÁ”
con su pueblo.
En el Salmo 43 encontramos consuelo para quienes han sufrido violencia física, psicológica o sexual:
“Hazme justicia, oh Dios, y defiende mi causa [...] líbrame del hombre engañoso e injusto. Porque tú eres el Dios de mi fortaleza” Salmo 43:1, 2
Así como el agua de un río humedece la tierra y refresca la vegetación a su alrededor, así también la presencia de Dios refresca el alma. Las corrientes que descienden del trono de Dios hacen brotar la esperanza de quienes sufren —ya sea por el aislamiento en hogares de ancianos, ya sea por recibir cuidados paliativos.
“Él alza su voz [...] El Señor de los Ejércitos está con nosotros; el Dios de Jacob es nuestro refugio” Salmo 46:6, 7
Confiar en Dios
es la única salida en este mundo lleno de peligros.
“Escucha, Señor, mis palabras, considera mi lamento”
Salmo 5:1
“No se exhala un suspiro, no se siente un dolor, ni ningún agravio atormenta el alma, sin que haga también palpitar el corazón del Padre. [...] Dios se inclina desde su trono para oír el clamor de los oprimidos. A toda oración sincera, él contesta: 'Aquí estoy'. Levanta al angustiado y pisoteado. En todas nuestras aflicciones, él es afligido. En cada tentación y prueba, el ángel de su presencia está cerca de nosotros para librarnos”.
El Deseado de todas las gentes, p. 323.
4
Dios HACE
“Venid, ved las obras de Jehová, que ha puesto asolamientos en la tierra”
Salmo 46:8
Las obras que el Señor que hace “por nosotros”
son maravillosas.
“Los ángeles de Dios están a nuestro alrededor…debiéramos saber estas cosas y temblar, y dedicarnos a pensar, mucho más de lo que lo hemos hecho hasta ahora, en el poder de los ángeles de Dios que están vigilando y guardándonos...”.
La verdad acerca de los ángeles, p. 16
Recordemos los que Dios ha hecho por la Iglesia.
Invitación
Pero las obras que el Señor hace “en nosotros” son las mayores bendiciones. Son milagros que nos transforman desde dentro.
Es la regeneración mediante el poder de la sangre de Cristo, y el Espíritu Santo que “intercede por nosotros con gemidos indecibles”(Romanos 8:26).
Dios:
El tono en esta parte del Salmo 46 es de
esperanza
La tercera edad es la etapa de la vida en la que se experimenta con mayor profundidad el gozo de lo que Cristo hizo en la cruz al librarnos de la culpa del pecado. Celebramos las obras de Dios por lo que Cristo hace en el santuario celestial, dándonos poder sobre el pecado. Y también nos invita a esperar con fe la liberación final, cuando Cristo venga a rescatarnos de la presencia misma del pecado.
para los ancianos que conviven con usted, tanto en la comunidad como en la iglesia.
Sea el rostro de Dios
Cuando se cultiva un ambiente de comprensión, tolerancia y oración, las relaciones familiares se hacen más tranquilas y pacíficas.
La tercera edad
está llena de experiencias
que pueden inspirar
A LAS NUEVAS GENERACIONES.
Las personas de 60 años o más se sienten valoradas cuando se las incluye en las decisiones familiares y se las invita a participar en momentos de recreación junto a hijos, sobrinos, nietos y bisnietos.
Los sábados por la tarde, por ejemplo, se pueden organizar caminatas y cultos al aire libre que estimulen la memoria. Cante himnos antiguos y recuerde promesas bíblicas que fortalezcan la fe y la confianza.
“Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob”
Salmo 46:10, 11
Los ancianos “plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán. Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes”
Salmo 92:13,14