ORACIÓN
de la Comunidad
“Conmuévete ante el sufrimiento de los pobres”
MONICIÓN DE ENTRADA:
Si Dios se ha identificado con alguien totalmente, es y será con los más pobres y necesitados de nuestro mundo. Y esto no sólo tiene que mover nuestro corazón, sino también nuestra acción y nuestro compromiso.
Por eso ponemos toda nuestra confianza en Dios, para llegar a convencernos de que la fraternidad, la solidaridad, la ayuda mutua, el amor… son el único camino verdadero de todo cristiano.
Canto: CUANDO EL POBRE NADA TIENE
Cuando el pobre nada tiene y aún reparte,
cuando alguien pasa sed y agua nos da,
cuando el débil a su hermano fortalece,
va Dios mismo en nuestro mismo caminar,
va Dios mismo en nuestro mismo caminar.
Cuando alguien sufre y logra su consuelo,
cuando espera y no se cansa de esperar,
cuando amamos aunque el odio nos rodee,
va Dios mismo en nuestro mismo caminar,
va Dios mismo en nuestro mismo caminar.
Cuando crece la alegría y nos inunda,
cuando dicen nuestros labios la verdad,
cuando amamos el sentir de los sencillos,
va Dios mismo en nuestro mismo caminar,
va Dios mismo en nuestro mismo caminar.
Cuando abunda el bien y llena los hogares,
cuando alguien donde hay guerra pone paz,
cuando «hermano» le llamamos al extraño,
va Dios mismo en nuestro mismo caminar,
va Dios mismo en nuestro mismo caminar.
He llamado a tu puerta,
he llamado a tu corazón
en busca de una cama
y de un fuego para calentarme.
¿Por qué me rechazas?
ÁBREME, HERMANO.
¿Por qué me preguntas si soy de África,
si soy de América,
si soy de Asia, si soy de Europa?
¿Por qué me preguntas
por el nombre de mis dioses?
ÁBREME, HERMANO.
Yo no soy un negro, yo no soy un oriental,
yo no soy un blanco,
yo sólo soy un ser humano.
ÁBREME, HERMANO.
Ábreme tu puerta, ábreme tu corazón
porque soy un ser humano,
un ser humano como tú.
ÁBREME, HERMANO.
Oración:
26º Domingo del Tiempo Ordinario
25 de septiembre de 2022
Ciclo C
En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos: -Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico, pero nadie se lo daba. Y hasta los perros se le acercaban a lamerle las llagas.
EVANGELIO: (San Lucas 16, 19-31)
Sucedió que se murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán. Se murió también el rico y lo enterraron. Y estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos, vio de lejos a Abrahán y a Lázaro en su seno, y gritó:
Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas. Pero Abrahán le contesto: -Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro a su vez males; por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces.
Y, además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros.
El rico insistió: -Te ruego entonces, padre, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también ellos a este lugar de tormento.
Abrahán le dice: -Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen.
El rico contestó: -No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán. Abrahán le dijo: -Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto.
Palabra del Señor
El objetivo de la parábola no es reflexionar sobre el infierno ni sobre la credibilidad o no de las apariciones, ni sitúa la enseñanza en el destino final. No se trata de solucionar los problemas remitiéndolos al más allá. La cuestión es no dejarnos deshumanizar por ningún tipo de riquezas y ser personas sensibles y solidarias con quien lo necesite. El peligro, y el contrasentido para quien se considere cristiano, es la despreocupación, la indiferencia, el no querer enterarse de la existencia de tantos “lázaros” que necesitan una mano tendida.
También hoy, a pesar de la claridad del mensaje de Jesús, podemos auto engañarnos buscando subterfugios o pidiendo milagros para evadir compromisos. Como los fariseos –”amigos del dinero”- conocemos teóricamente y leemos con frecuencia la Palabra de Jesús. ¿Transforma realmente nuestra vida? Está claro que si la Palabra, la Persona, la vida de Jesús, no transforma nuestra vida, no cambiaremos ni aunque resucite un muerto.
Oración: CLAMA AL CIELO
Mientras unos vivimos en una casa cómoda,
otros hermanos a estas horas están en la calle,
sin más manta que unos cartones,
sin más luz que la de las farolas.
Mientras unos comemos más que suficiente,
otros, muchos, pasan hambre y hasta se mueren,
por no tener algo que llevarse al estómago,
y nuestras neveras y armarios rebosan de todo.
Mientras unos andan en la patera, jugándose la vida,
en busca de comida y de una vida digna,
a otros nos sobra de todo, espacio, casa, ropa,
alimentos, amigos, asistencia sanitaria y comodidad.
Mientras algunos están tirados por las calles,
maltratados, enfermos, drogándose o utilizándose,
otros vivimos rodeados de gente que nos quiere,
y apenas vemos a los que están sufriendo.
Mientras unos hijos tuyos, Padre,
tienen una vida que no es vida,
otros nos damos la gran vida…
¡Urge que rompamos distancias
y nos encontremos!
Hay que compartir y repartir,
porque lo que a unos les sobra
es, justo, lo que a otros les falta.
Te tiene que doler el corazón, Padre,
al ver esta desigualdad en que vivimos,
tus hijos tan queridos, unos como otros.
Ayúdanos a romper las diferencias,
enséñanos a compartir las pertenencias,
impulsa en nosotros tu Amor,
para que nos tratemos todos como hermanos.
Amén.
ORACION
DE LOS FIELES
R/. Te lo pedimos, Padre.
R/. Te lo pedimos, Padre.
1.- Por todos los creyentes, para que vivan la solidaridad y el amor cristiano. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Padre.
2.– Por los que tienen más y pueden más, para que favorezcan la fraternidad. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Padre.
3. – Por los ciudadanos de los países desarrollados para que adquieran mayor conciencia de su responsabilidad sobre el Tercer Mundo. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Padre.
4. – Por cuantos sufren la angustia del desempleo o las migajas de un salario insuficiente. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Padre.
5. – Por todos nosotros, para que seamos sensibles a los problemas de los demás. Oremos.
R/. Te lo pedimos, Padre.
6. – …….. Oremos.
“PADRE NUESTRO”
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.