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LA VERDAD PRESENTE, EN

DEUTERONOMIO

Escuela Sabática

Guía de Estudio de la Biblia

Resumen en

PowerPoint

4

TRIMESTRE

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OCTUBRE – DICIEMBRE 2021

to.

@IglesiaElLlanoTulaHgo

@IASD_EL_Llano

PREÁMBULO DE DEUTERONOMIO

LECCIÓN

01

Para el 2 de Octubre de 2021

“El Llano”

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Para memorizar

 “El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor”

(1 Juan 4: 8).

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Enfoque del estudio

El libro de Deuteronomio es el quinto y último libro del Pentateuco, y contiene el discurso de despedida de Moisés para Israel antes de entrar en la Tierra Prometida. El libro esta marcado por un sentido de urgencia. Moisés está a punto de morir y dejar a su pueblo, y el propósito de sus últimas palabras es recordarles las enseñanzas más importantes de Dios. Por ende, este libro es una exposición de la fe israelita: el librode texto para los lideres del pueblo a fin de mantenerlos en la senda correcta.

Esta semana estudiaremos tres actos de la vida del profeta Jonás: 1) Huida; 2) Misión cumplida; y 3) Misionero enojado.

Imagínate la reacción de Jonás cuando Dios le dio instrucciones de viajar de Israel a Nínive a fin de predicar un mensaje de arrepentimiento en esta ciudad inicua. En lugar de confiar en el poder de Dios para cumplir su mandato, se sintió abrumado por la ansiedad. No tenía descanso ni paz mental, por lo que huyó en dirección contraria. Una de las cosas más notables de esta historia es el sincero deseo de Dios de salvar a los habitantes de Ninive. A Dios le apasiona salvar a los perdidos. Él hará lo que sea necesario para redimirlos. La historia de Jonás no tiene que ver solo con la salvación de Ninive; también tiene que ver con la salvación de Jonás, el profeta reacio.

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PREÁMBULO DE DEUTERONOMIO

a historia es importante pero es más que conocer los hechos: es entender su significado. La historia consiste en reconocer las corrientes de pensamientos, discernir los movimientos en el tiempo y comprender nuestras raíces y nuestra herencia. Nos ayuda a comprender los acontecimientos y nos muestra el camino a seguir. La historia sagrada es todavía más relevante que la historia secular, ya que, a través de ella, reconocemos la intervención de Dios, su amor y dirección.

La biblia subraya que los que carecen de entendimiento perecerán (Sal. 49: 20). El profeta Oseas lo confirman: « El pueblo sin entendimiento caerá» (Oseas 4: 14). Cuando el pueblo de Dios carece de memoria, pierde el sentido del tiempo, rumbo, sentido de la vida y conocimiento. A medida que aprendemos más del pasado, podemos discernir el glorioso propósito de Dios para nuestras vidas.

Descansaba sobre él el peso de la tristeza de los siglos. Vio los terribles efectos de la transgresión de la ley de Dios. Vio que en la historia del mundo, empezando con la muerte de Abel, había existido sin cesar el conflicto entre lo bueno y lo malo. Mirando a través de los años venideros, vio los sufrimientos y el pesar, las lágrimas y la muerte que habían de ser la suerte de los hombres. Su corazón fuetraspasado por el dolor de la familia humana de todos los siglos y de todos los países. Los ayes de la raza pecaminosa pesaban sobre su alma, y la fuente de sus lágrimas estalló mientras anhelaba aliviar toda su angustia (El Deseado de todas las gentes, p. 491).

L

Sábado

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AMAR, SER AMADO

“El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.” (1 Juan 4: 8).

¿Por qué los siguientes textos tienen sentido solo en el contexto de la libertad y el riesgo que implica el amor? Isaías 14:12-14; Ezequiel 28:12-17; Apocalipsis 12:7.

R: Lucifer fue creado con la capacidad de amar; tenía verdadera libertad moral y, a pesar de todo lo que se le había dado (“de toda piedra preciosa era tu vestidura”), este ángel quería más. Una cosa llevó a la otra hasta que, bueno, hubo “batalla en el cielo”.

Como adventistas del séptimo día, nuestra comprensión del mensaje bíblico se basa en el reconocimiento de que existe una feroz batalla entre Cristo y Satanás. Él bien y el mal, la luz y las tinieblas. Esta guerra espiritual que comenzó en el cielo es parte fundamental de nuestra teología. Y dado que este conflicto cósmico revela como nunca antes el carácter de Dios, la piedra angular y que abarca todo nuestro sistema teológico es que Dios es amor (Deut. 7: 8, 1 Juan 4: 16). La verdadera batalla consiste en comprender quie es Dios. La pregunta es: ¿En quien vamos a confiar? ¿Aceptaremos con amor las palabras de Dios, o creeremos la propaganda del diablo, sus mentiras y verdades a medidas?

Dios podría haber destruido a Satanás y a los que simpatizaban con él tan fácilmente como nosotros podemos arrojar una piedrecita al suelo; pero no lo hizo. La rebelión no se había de vencer por la fuerza. Solo el gobierno satánico recurre al poder compulsorio. Los principios del Señor no son de este orden. Su autoridad descansa en la bondad, la misericordia y el amor; y la presentación de estos principios es el medio que quiere emplear. El gobierno de Dios es moral, y la verdad y el amor han de ser la fuerza que lo haga prevalecer (El Deseado de todas las gentes, pp. 706, 707).

Reflexionando: Nos hemos puesto a pensar, porque Dios no otorgo el libre albedrio, pensemos que soria nuestra vida sin ese don de tomar nuestras propias decisiones.

Domingo

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LA CAÍDA Y EL DILUVIO

“Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años.” (Génesis 6: 3)

Lee Génesis 2:16 y 17; y 3:1 al 7. Estos versículos sobre gente perfecta, en un ambiente perfecto, creado por un Dios perfecto, ¿cómo revelan también la poderosa verdad sobre la libertad inherente al amor?

R: Dios creo todo perfecto el hombre y la mujer y el hogar donde vivirían, y les dio la liberad del libre albedrio, ese poder de decir que hacer reflejaba el amor de Dios por su creación. Solo tenían que mantenerse los más lejos del árbol del bien y del mal.

Cuando Adán y Eva rompieron su relación con Dios, al creer las mentiras de Satanás en lugar de confiar en su amoroso Señor (Gen. 3: 1-10) Usurpó a Adán como gobernante de la Tierra hasta que Jesús se hizo nuestro representante como Hijo del hombre y segundó Adán. En el centro del gran conflicto se levantan preguntas sobre Dios, la comprensión de sus acciones y la lealtad de los creyentes a él y a su ley.

Nuestros primeros padres, a pesar de que fueron creados inocentes y santos, no fueron colocados fuera del alcance del pecado. Dios los hizo entes morales libres, capaces de apreciar y comprender la sabiduría y benevolencia de su carácter y la justicia de sus exigencias, y les dejó plena libertad para prestarle o negarle obediencia. Debían gozar de la comunión de Dios y de los santos ángeles; pero antes de darles seguridad eterna, era menester que su lealtad se pusiese a prueba. En el mismo principio de la existencia del hombre se le puso freno al egoísmo, la pasión fatal que motivó la caída de Satanás. El árbol del conocimiento, que estaba cerca del árbol de la vida, en el centro del huerto, había de probar la obediencia, la fe y el amor de nuestros primeros padres… (Historia de los patriarcas y profetas, pp. 29, 30).

Reflexionando: Toma nota mental de tus pensamientos durante el día. ¿Qué te enseña esto sobre el estado de tu corazón?

Lunes

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EL LLAMADO DE ABRAM

“Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.” (Génesis 12: 2).

¿Cómo entendemos lo que Dios prometió hacer a través de Abram?

R: Abraham fue considerado el Padre de la Fe, el apóstol Pablo siglos adelante menciona “que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham. Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles” (Gal. 3: 7-9).

Abram (que posteriormente se llamó Abraham) aparece por primera vez en la genealogía de Génesis 11, que viene inmediatamente después de la mención de la dispersión de Babel. El llamado de Abraham se expresó por primera vez en Génesis 12; el resto del Génesis es mayormente la historia de sus descendientes directos, una simiente disfuncional tras otra, que creaba una familia desordenada tras otra; y sin embargo, a través de ellos, la promesa finalmente se cumplió al llegar el momento crucial con el llamado de Moisés.

Cuando Abraham recibió el llamamiento a ser un sembrador de la simiente de verdad, se le ordenó: “Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré”. “Y salió sin saber dónde iba”. Hebreos 11:8. Así el apóstol Pablo, orando en el templo de Jerusalén, recibió el mensaje de Dios: “Ve, porque yo te tengo que enviar lejos a los gentiles”. Hechos 22:21. Así los que son llamados a unirse con Cristo deben dejarlo todo para seguirle a él. Las antiguas relaciones deben ser rotas, deben abandonarse los planes de la vida, debe renunciarse a las esperanzas terrenales. La semilla debe sembrarse con trabajo y lágrimas, en la soledad y mediante el sacrificio (Palabras de vida del gran Maestro, p. 19).

Reflexionando: Hoy, ¿cómo nos vemos los Adventistas del Séptimo Día en relación con el resto del mundo? Es decir, ¿qué paralelismos existen entre nosotros y el antiguo Israel? Más aún, ¿qué responsabilidad nos asigna individualmente este paralelismo?

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Martes

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EL PACTO DEL SINAÍ

“Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí.” (Éxodo 19: 4)

Lee Éxodo 19:4 al 8. ¿Por qué llamó el Señor al pueblo a salir de Egipto?

R: Se enojo porque Dios manifestó misericordia por el arrepentimiento del pueblo de Nínive. Debemos entender que nuestro carácter debe ser transformado todos los días, no hay perfección en ningún ser humano, incluso en aquellos que Dios utiliza para dar el mensaje.

La historia del Éxodo es un periodo de tiempo corto (aproximadamente dos meses de duración; ver Éxodo 12 al 18), pero muy significativo, que toma lugar en el año 1450 a. C.7 La historia del Sinaí describe acontecimientos de casi un año (Éxo. 19:1; Núm. 10:11-13). Sin embargo, este año ocupa la parte más larga del Pentateuco, lo que revela que Moisés se centró en este período (Éxo. 19 a Núm. 10:10). El siguiente período, los años en el desierto, describe la peregrinación de Israel en el desierto durante treinta y ocho años. La última parte histórica del Pentateuco relata la estancia de Israel en las llanuras de Moab y describe el último año de la vida de Moisés como líder de Israel.

Si los israelitas hubiesen obedecido los requisitos de Dios, hubieran sido cristianos prácticos. Habrían sido felices pues habrían estado siguiendo por los caminos de Dios y no las inclinaciones de sus propios corazones naturales. Moisés no los dejó que interpretaran erróneamente las palabras del Señor o que aplicaran mal sus requisitos. Escribió todas las palabras del Señor en un libro para que se pudiera hacer referencia a ellas después. En el monte las había escrito como las dictó Cristo mismo. (Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 1, p. 1121).

Reflexionando: “Habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomó la sangre [...] y roció el mismo libro y también a todo el pueblo, diciendo: Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado” (Heb. 9:19, 20).

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Miércoles

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APOSTASÍA Y CASTIGO

“Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos. Y Moisés refirió a Jehová las palabras del pueblo.” (Éxodo 19: 8)

¿Cuál era el componente esencial para Israel en relación con el Pacto? (Éxo. 19:4, 5).

R: El llamado a obedecer a Dios, a guardar su Ley, no era más legalismo entonces que ahora (ver Mat. 7:24-27; Juan 14:15; Sant. 2:20; Rom 6:11, 12) y, sin embargo, una y otra vez los hijos de Israel no cumplieron con su parte del Pacto.

El libro de Deuteronomio es la biografía de despedida de Moisés, quien fue el líder y profeta por antonomasia de Israel. Es la culminación de lo descrito anteriormente en los libros de Éxodo, Levítico y Números, y presenta los acontecimientos de los dos últimos meses de la vida de Moisés. Sus últimas palabras son significativas y, mediante sus discursos en Deuteronomio, pretende renovar el pacto entre Dios y su pueblo. De este modo, prepara a Israel para vivir en la Tierra Prometida

Dios desea que su pueblo se prepare para la crisis venidera. Esté preparado o no, tendrá que afrontarla; y solamente aquellos que vivan en conformidad con la norma divina, permanecerán firmes en el tiempo de la prueba. Cuando los gobernantes seculares se unan con los ministros de la religión para legislar en asuntos de conciencia, entonces se verá quiénes realmente temen y sirven a Dios. Cuando las tinieblas sean más profundas, la luz de un carácter semejante al de Dios brillará con el máximo fulgor. Cuando fallen todas las demás confianzas, entonces se verá quiénes confían firmemente en Jehová. Y mientras los enemigos de la verdad estén por doquiera, vigilando a los siervos de Dios para mal, Dios velará por ellos para bien. Será para ellos como la sombra de un gran peñasco en tierra desierta (Los hechos de los apóstoles, pp. 344, 345).

Reflexionando: Muchas veces la desobediencia proviene de la falta de confianza en la Palabra de Dios para nosotros.

Jueves

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La gloriosa historia de la conducción de Dios es impresionante. Israel es testigo de su providencia durante las diez plagas, el éxodo de Egipto, la derrota del poderoso Faraón y su ejército, el cruce del mar Rojo y la entrega del Decálogo en el Sinaí. Dios es claramente el Señor que interviene en nuestra historia, mezclando su misericordia con el juicio. Demuestra que es el Dios del amor, de verdad y de justicia, y nos da confianza para afrontar un mañana incierto.

Hemos estudiado tres temas sobre el preámbulo del libro de Deuteronomio: 1) El propósito; 2) El gran conflicto; 3) El pacto del Sinaí.

“El decreto de que Israel no entraría en Canaán por cuarenta años fue una amarga desilusión para Moisés, Aarón, Caleb y Josué; pero aceptaron sin murmurar la decisión divina. Por el contrario, los que habían estado quejándose de cómo los trataba Dios, y declarando que querían volver a Egipto, lloraron y se lamentaron grandemente cuando les fueron quitadas las bendiciones que habían menospreciado. Se habían quejado por nada, y ahora Dios les daba un motivo para llorar. Si se hubieran lamentado por su pecado cuando les fue presentado fielmente, no se habría pronunciado esta sentencia; pero se afligían por el castigo; su dolor no era arrepentimiento y, por lo tanto, no podían obtener la revocación de su sentencia” (Patriarcas y Profetas. p. 413).

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR