Gracias por compartir tu historia. Cada testimonio es un reflejo vivo de la fidelidad de Cristo. Oro para que el Señor te bendiga, te abrace con Su amor perfecto, y que sigas caminando cada día más cerca de Su corazón.
Que tu vida sea una luz que guíe a otros de regreso a Él.
Señor Jesús, te doy gracias por la vida de cada uno de los corazones que han abierto su historia en este espacio.
Tú conoces sus caminos, sus luchas y sus victorias.
Te pido que selles con Tu amor cada testimonio compartido, que los abraces con Tu paz, y que en cada paso que den, sientan Tu guía y Tu presencia viva.
Que Gad y todos los que han regresado a Tu corazón sean fortalecidos, renovados y llenos de la alegría que solo Tú puedes dar.
Úsalos como faros de luz en medio de este mundo, y que nunca olviden que Tu amor los rescató para un propósito eterno.
En Tu nombre precioso, Jesús, amén.