Encuesta MAGA

Mujeres Arquitectas de GAlicia


Su aportación contestando la presente encuesta nos ayudará en nuestra investigación. MUCHAS GRACIAS.


La incorporación de la mujer a la práctica profesional de la arquitectura se remonta a los inicios del siglo XX, con la irrupción del llamado Movimiento Moderno. Estas primeras arquitectas, las pioneras, han sido consideradas hasta hace pocos años como colaboradoras de los arquitectos con quienes trabajaban, sin que su obra haya sido valorada como algo propio o que se haya reconocido su contribución y participación activa en la obra de esos arquitectos y compañeros.

En Galicia no ejercen arquitectas hasta finales de los años 50 del siglo XX; Elena Arregui se colegia en 1959, es la primera arquitecta que ejerce en Galicia. Más tarde, Milagros Rey Hombre, ya iniciada la década de los 60. A ellas les han seguido otras, una incorporación lenta, al ritmo de los avances sociales: mujeres que ejercen la profesión liberal, que trabajan en la administración.

Las arquitectas también se han incorporado a la enseñanza universitaria: contribuyen a la formación de profesionales desde su papel de docentes. Su presencia es minoritaria en los departamentos de la Escuela de Arquitectura, y aún es menor su participación en las labores de gestión y dirección.

Las arquitectas se van construyendo como profesionales y como personas sin referencias de género. La historia oficial, la convención, ignora el papel de la mujer, amparándose en que lo importante es la obra, la obra construida, la obra que permanece.

Sin embargo, necesitamos conocer el papel de las arquitectas, de las mujeres que desde su campo profesional han participado en la construcción de la Galicia actual; conocer las dificultades con las que se encontraron, conocer el modo en que se enfrentaron con ellas.

Su conocimiento permitirá recuperar la memoria de aquellas que abrieron los caminos de profesiones complejas, tecnológicas, campos que se han considerado masculinos; su conocimiento permitirá romper estereotipos acerca de profesionalidad y “feminidad”.